Las armas importadas, «cruciales» en la guerra de Irán: aviones de EEUU para Israel, misiles de Teherán para Hezbolá
MADRID 22 Mar. –
Las importaciones de armas han influido «significativamente» en la escalada bélica en Oriente Próximo resultado del ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra Irán de hace casi un mes. Por ejemplo, Tel Aviv utiliza aviones estadounidenses para lanzar ataques contra Teherán y Líbano, mientras que los iraníes suministran armamento a sus ‘proxies’ Hezbolá y los hutíes de Yemen.
El investigador del Programa de Transferencias de Armas del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) Zain Hussain detalla que, en los últimos cinco años, el 26% de todas las transferencias internacionales de armamento pesado se destinaron a Oriente Próximo. De estas, la mayoría se dirigieron a los Estados árabes del Golfo, principalmente a Arabia Saudí, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Israel, por su parte, fue el decimocuarto mayor importador de armas del mundo entre 2021 y 2025, según los datos que maneja el investigador de SIPRI. Solo tres Estados suministraron armamento importante al Estado hebreo, y destaca Estados Unidos con el 68% de las importaciones israelíes en los últimos cinco años. Le siguen Alemania, con el 31%, e Italia con el 1,3%.
El Ejército hebreo, agrega Hussain, «depende en gran medida» de las armas importadas de Estados Unidos para varias capacidades «clave». «Por ejemplo, todos los aviones de combate en servicio activo de Israel provienen de Estados Unidos», destaca.
IRÁN ES AUTOSUFICIENTE
De su lado, Irán no es un importador de armas significativo. Entre 2021 y 2025 representó sólo el 0,2% de las compras regionales y menos del 0,05% de las mundiales. Hasta 2006, Irán importaba muchas más armas. Era abastecido fundamentalmente por China y Rusia, sobre todo durante la década de 1990, explica Hussain.
Naciones Unidas impuso un embargo de armas cada vez más estricto a Teherán a través de una serie de resoluciones de su Consejo de Seguridad en ese año, lo que hizo a Irán incrementar su producción nacional de armamento, especialmente misiles y drones, precisa el investigador del SIPRI.
El embargo de la ONU expiró en 2020, pero aún así Teherán ha recibido «relativamente poco» armamento importante. «Presumiblemente porque ha alcanzado un alto nivel de autosuficiencia en los sistemas que considera necesarios y quizás debido a la falta de confianza en los posibles proveedores», reflexiona. Las restricciones de la ONU se restablecieron en 2025.
QUIÉNES SON LOS EXPORTADORES
Hussain especifica que los principales proveedores de armas a Oriente Próximo entre 2021 y 2025 fueron Estados Unidos (54%) y Europa, fundamentalmente Italia (12%), Francia (11%) y Alemania (7,3).
Respecto a Rusia, era el segundo mayor proveedor de la región hasta hace poco, pero en los últimos cinco años representó solo el 0,3% de las importaciones regionales de armas, cifra el investigador del SIPRI. Entre 2016 y 2020 y 2021 y 2025, los suministros de armas rusas a la región se redujeron en un 98%, y ninguno de los Estados árabes del Golfo importó armas rusas en el período 2021-2025. No obstante, Moscú ha sido el único que ha suministrado armamento importante a Irán en la última década.
PARA ATACAR Y PARA MINIMIZAR DAÑOS DE ATAQUES
Hussain señala que las armas importadas han sido «cruciales» en el marco de la escalada bélica en la región, tanto para los ataques aéreos contra Irán como para minimizar los daños causados por los ataques con misiles y drones iraníes.
«Muchos de los ataques aéreos de largo alcance de Israel han utilizado aviones de combate suministrados, y en gran medida financiados, por Estados Unidos, incluidos los F-35, F-16 y F-15 armados con bombas y misiles, y algunos de los cuales fueron suministrados por Estados Unidos», indica. Respecto a las fuerzas estadounidenses, «por supuesto, han dependido principalmente de armamento de producción nacional», agrega el experto.
En cuanto a Irán, ha precisado de armamento de producción propia. «Los sistemas de defensa aérea y los aviones importados de Rusia parecen haber sido poco efectivos para proteger a Irán de los ataques aéreos israelíes y estadounidenses», matiza.
En referencia a los Estados árabes del Golfo Pérsico que han sido blanco de Irán –Bárein , Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí y EAU– utilizan sistemas de defensa aérea importados de Estados Unidos, incluidos los sistemas Patriot y THAAD contra misiles balísticos, así como otros sistemas de defensa aérea contra drones y misiles de crucero, informa el experto.
Asimismo, cuentan con importantes reservas de armamento importado que podrían utilizarse para atacar objetivos en territorio iraní, en particular aviones de combate avanzados, aunque estos aún no se han empleado en el conflicto actual, añade.
EN CLAVE INTERNA: DE IRÁN A SUS ALIADOS
Por otro lado, Hussain resalta el suministro de armas de Irán a sus aliados en la región: el partido-milicia chií Hezbolá en Líbano y a los hutíes en Yemen. El experto precisa que es «difícil» obtener «información fiable» sobre las transferencias a estos grupos, ya que suelen realizarse «en secreto» debido a los embargos de armas impuestos y «posiblemente también» para evitar la interceptación de las armas.
Pero, dicho esto, el investigador de SIPRI indica que, según los datos que maneja el ‘think tank’, entre 1989 y 2023 Irán suministró a Hezbolá varios tipos de armamento, como misiles antitanque, lanzadores de misiles tierra-aire, drones de reconocimiento, lanzacohetes múltiples y misiles tierra-aire portátiles.
SIPRI también tiene constancia de transferencias de Irán a los hutíes entre 2020 y 2023 de misiles tierra-aire, misiles antibuque, drones de ataque unidireccional y drones de reconocimiento. «Se sabe que los hutíes han utilizado misiles iraníes para atacar el transporte marítimo internacional y poseen misiles capaces de alcanzar territorio israelí», zanja.
AFECTACIÓN DEL CONFLICTO A LA DEMANDA Y LA EXPORTACIÓN
Por su parte, el investigador sénior del Programa de Transferencias de Armas de SIPRI Pieter Wezeman sitúa como «probable» que la guerra de Irán incremente «aún más» la demanda de armas. También podría afectar la disponibilidad de ciertos tipos de armas e incluso retrasar la entrega de algunas armas que los estados ya han encargado, matiza.
«A corto plazo, existe la demanda inmediata relacionada con la guerra», detalla. «Los principales actores deberán seguir abasteciendo a sus Fuerzas Armadas, mientras que otros estados que han sido blanco de ataques por parte de Irán o Israel deberán reponer sus reservas», continúa.
En esta línea, vaticina que «existe una alta probabilidad de que Estados Unidos reduzca sus exportaciones de ciertas armas, en particular misiles de precisión, bombas guiadas, drones y misiles de defensa aérea» porque Washington «probablemente priorizará las necesidades de sus propias Fuerzas Armadas y el reabastecimiento de sus reservas antes que las exportaciones».
Asimismo, «es probable que aumente la demanda internacional de sistemas de defensa aérea estadounidenses, israelíes y europeos». Si bien son «costosos», han demostrado un éxito «notable» en Ucrania, en la defensa de Israel contra misiles y drones desde octubre de 2023 y ahora en el Golfo Pérsico, concluye Wezeman.
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