Experto aboga por contar con profesionales de varias áreas para adaptar el abordaje de la obesidad a las necesidades
MADRID 26 Oct. Diario Dia –
El director médico de Drop de la compañía aseguradora Sanitas, Christian Alvarado, ha señalado que en el abordaje de la obesidad, «contar con profesionales de distintas especialidades permite adaptar el tratamiento a las necesidades concretas de cada persona».
Ante la enfermedad, «resulta necesario identificar qué factores están influyendo en cada caso», y es que «no todos corresponden al mismo ámbito ni requieren la misma intervención», ha indicado el máximo responsable sanitario de la unidad digital de la entidad y en relación con una patología compleja en cuyo desarrollo intervienen factores biológicos, psicológicos y ambientales.
De hecho, la genética forma parte del proceso, pero no determina por sí sola la evolución del peso, y es que su influencia debe interpretarse junto con el estado de salud, las circunstancias personales y aquellos aspectos sobre los que es posible actuar. No obstante, la predisposición genética ayuda a explicar por qué personas expuestas a condiciones similares presentan evoluciones distintas, aunque no permite anticipar de forma aislada quién desarrollará obesidad ni cuál será su evolución.
Ahondando en la valoración del paciente, es necesario analizar la alimentación y la actividad física, que forman parte del abordaje. No obstante, también conviene revisar el contexto clínico y otros condicionantes que estén dificultando la evolución.
Así, y retomando la información genética, que permite identificar determinadas predisposiciones y orientar la prevención de forma más personalizada, ‘Mi Salud Genómica’, el servicio de secuenciación del genoma completo de Sanitas, ayuda a incorporar los datos a la valoración de la salud. «Una variante genética aporta información sobre la susceptibilidad individual a desarrollar determinadas condiciones de salud, pero no determina de forma inevitable su aparición», ha afirmado al respecto la médico preventivo de Blua de Sanitas, la doctora Stefanie Hoffmann.
A su juicio, «su verdadero valor radica en integrarse con la información clínica, los hábitos de vida y otros factores ambientales para identificar riesgos prevenibles y adoptar estrategias de actuación tempranas y personalizadas».
Por otra parta, la dimensión psicológica también forma parte del abordaje de la obesidad. «Cuando una persona lleva tiempo intentando controlar su peso sin lograr los cambios deseados, pueden aparecer sentimientos de frustración o una percepción negativa sobre su propia capacidad», ha manifestado la psicóloga de Blua de Sanitas, Silvia Mérida Expósito, quien ha añadido que «el acompañamiento psicológico ayuda a revisar las expectativas, la relación con la alimentación, identificar dificultades y trabajar cambios que puedan mantenerse dentro de la vida cotidiana».
Con todo, los expertos animan a interpretar la genética dentro del contexto de cada persona, revisar más aspectos que la alimentación, fijar objetivos realistas y progresivos, valorar avances más allá de la báscula y recurrir a distintos especialistas según las necesidades.
«La combinación de datos clínicos, hábitos de vida e información genómica proporciona una visión más completa de los factores que influyen en el desarrollo y la evolución de la obesidad», ha declarado Hoffmann, que ha concluido afirmando que «este conocimiento facilita una atención más personalizada, orientada a identificar riesgos, optimizar las intervenciones preventivas y adaptar el tratamiento a las características individuales de cada persona».
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