Las cinco principales potencias militares europeas acuerdan reforzar su coordinación ante las amenazas rusas
BRUSELAS, 26 Oct. –
Los ministros de Defensa de los cinco países europeos que más invierten en defensa –Francia, Alemania, Italia, Polonia y Reino Unido– han acordado este lunes reforzar su coordinación política y militar ante las crecientes amenazas de Rusia, con el objetivo de lograr una cooperación «más estructurada» y «más eficaz», mediante nuevas reuniones entre sus responsables de planificación estratégica y mandos militares.
Así lo han anunciado los responsables de Defensa de los cinco países tras una reunión del denominado formato E5 celebrada en París, en la que también han participado la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas; el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius; y la vicesecretaria general de la OTAN, Radmila Shekerinska.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, ha explicado que los cinco países quieren dotar a este formato de una estructura de cooperación «más organizada» y «más eficaz», que permita anticiparse a los desafíos de seguridad y traducir sus compromisos políticos en medidas concretas.
En este sentido, ha anunciado que, además de mantener las reuniones ministeriales, los cinco países organizarán encuentros entre sus responsables de planificación política y sus mandos militares, con las primeras reuniones previstas para este mismo año en Berlín.
«Queremos hablar con una sola voz como europeos», ha defendido Pistorius, quien ha insistido en que las cinco principales potencias militares del continente deben permanecer «alineadas» para responder conjuntamente a los desafíos de seguridad.
Por su parte, la ministra francesa de Defensa, Catherine Vautrin, ha destacado la importancia de que las cinco principales potencias militares europeas trabajen conjuntamente para construir «una Europa más fuerte dentro de una OTAN también más fuerte», en un contexto de creciente inestabilidad internacional.
Asimismo, ha defendido reforzar la interoperabilidad entre los ejércitos europeos, mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro y garantizar un mayor control sobre las tecnologías estratégicas, objetivos para los que también considera importantes los instrumentos financieros de la Unión Europea.
En este sentido, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ha destacado que el E5 se está consolidando como un foro informal de coordinación entre las principales potencias militares e industriales europeas, capaz de ejercer un «liderazgo político» para el conjunto de los Estados miembros de la UE, así como de estrechar la cooperación con Reino Unido.
En la misma línea, el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, ha advertido de que ninguno de los cinco países, por grandes que sean sus capacidades militares o industriales, puede afrontar por sí solo los actuales desafíos de seguridad.
«Juntos tendremos la fuerza y la capacidad para hacerlo desde el punto de vista industrial, económico y militar», ha afirmado, antes de insistir en que la cooperación debe trascender los encuentros políticos y consolidarse mediante el trabajo conjunto de los responsables militares.
En esa misma línea se ha expresado el viceministro de Defensa polaco, Pawel Zalewskiha, que defendido reforzar el pilar europeo de la OTAN y aumentar la responsabilidad de Europa en su propia defensa, aunque ha subrayado que cualquier reducción de la presencia militar estadounidense en el continente debe producirse de forma coordinada con Washington para evitar vacíos de seguridad.
Asimismo, ha subrayado que Estados Unidos sigue siendo «un socio importante de la OTAN» y que los europeos «no queremos que eso cambie».
En esta línea, la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, ha destacado que Europa está destinando cantidades «récord» a defensa, aunque ha advertido de que este esfuerzo económico debe traducirse en «capacidades reales», mediante la modernización de las Fuerzas Armadas y una mayor preparación militar europea.
Por su parte, el ministro británico de Defensa, Wes Streeting, ha advertido de que Europa afronta un escenario de amenazas e inestabilidad «que no habíamos visto desde el final de la Guerra Fría», y ha subrayado que el peligro que representa Rusia «no es solo una amenaza hipotética de futuro», sino que se manifiesta «día tras día, semana tras semana» mediante ataques híbridos contra los países europeos.
En este sentido, ha defendido la necesidad de reforzar la cooperación militar entre los aliados y aumentar la inversión en defensa, al tiempo que ha destacado que Reino Unido está acometiendo «el mayor incremento sostenido del gasto en defensa desde el final de la Guerra Fría».
Asimismo, ha insistido en que Europa no solo debe gastar más, sino también «gastar de manera más inteligente», acelerar la innovación militar y aumentar su capacidad industrial para «producir más que nuestros adversarios».
Durante el encuentro, los ministros también han abordado el aumento de las amenazas híbridas atribuidas a Rusia, que, según ha denunciado Pistorius, busca «sembrar el miedo» y debilitar la confianza de los ciudadanos europeos en sus instituciones, así como erosionar la unidad de los países aliados.
El ministro alemán ha acusado además al presidente ruso, Vladimir Putin, de estar «ganando tiempo» con las negociaciones para poner fin a la guerra de Ucrania, al considerar que no existen señales de que Moscú esté buscando realmente la paz mientras continúa intensificando sus ataques contra las infraestructuras energéticas y la población civil ucraniana.
Por su parte, el viceministro polaco de Defensa ha denunciado los ataques híbridos «brutales» de Rusia contra los países europeos y ha defendido la necesidad de reforzar la cooperación entre los aliados para hacer frente a estas amenazas.
En este contexto, los cinco países han reafirmado su compromiso de mantener el apoyo militar a Kyiv y de reforzar la cooperación con su industria de defensa, especialmente para aumentar la producción de armamento y mejorar las capacidades de defensa aérea frente a los ataques rusos.
Por último, la vicesecretaria general de la OTAN, Radmila Shekerinska, ha reclamado a los aliados que hagan «más» y que lo hagan «ahora» para reforzar las capacidades de defensa aérea y antimisiles de Ucrania, al tiempo que ha insistido en la necesidad de aumentar la producción industrial europea.
«Cuanto más podamos producir, más podremos apoyar a Ucrania», ha afirmado, defendiendo también una mayor cooperación con la industria militar ucraniana para fabricar drones y sistemas antidrones.
CL11
