26 octubre 2026
Mujeres afrodescendientes defienden el territorio con energía solar en Colombia
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La generación de energía solar también empezó a sentirse en los ingresos y gastos de la comunidad. Antes de la puesta en marcha del proyecto, un hogar en Bocas del Palo pagaba alrededor de 100 000 pesos colombianos (unos 32 dólares), mientras que ahora recibe facturas de entre 30 000 a 40 000 pesos (13 dólares).

Algunas viviendas, incluso, han llegado a registrar recibos en 0 pesos. En los hogares con un consumo mayor, el ahorro también ha sido significativo. Una familia que antes pagaba entre 280 000 y 300 pesos (89-96 dólares) puede pagar ahora 180 000 (57dólares).

Para una comunidad rural, esa diferencia no solo representa un menor gasto en electricidad, sino recursos que se pueden destinar para alimentación, salud o educación.

Además, el consejo comunitario recibe un pago por los excedentes de energía que genera el parque solar, que es invertido en necesidades colectivas. Tan solo en el 2025, recibieron aproximadamente 12 millones de pesos (unos 3830 dólares) anuales por la generación de energía comunitaria.

Dany Ortiz cuenta que este proceso también ha generado una relación distinta con la energía.

“Dentro de la capacitación previa a la instalación aprendimos que no tenemos que dejar enchufados los equipos, los televisores y los cargadores. Hubo un proceso de transformación de conciencia: generar energía gracias a la naturaleza depende de nosotros y como somos generadores tenemos que empezar a optimizar ese gran recurso, que hoy llegó para cambiar algunas cosas de nuestro hogar”, agrega.

Para Catalina Caro, coordinadora general de Censat Agua Viva, el valor de las energías comunitarias está en que permiten gestionar la energía a escala local y regional, con las propias comunidades como protagonistas.

Desde esta perspectiva, la energía no se reduce a la electricidad que llega a través de una red, sino que atraviesa la vida comunitaria, las formas de sembrar, producir alimentos y habitar el territorio.

Por eso, dice Caro, la gestión comunitaria de la energía puede fortalecer las posibilidades de las comunidades de permanecer en sus territorios.

CL14