Científicos chilenos en alarma por críticas de Kast a gastos en investigación

SANTIAGO – La crítica a los supuestos magros resultados de las inversiones en educación e investigación en Chile, hecha por el presidente ultraderechista José Antonio Kast, alarma a los científicos que temen una ofensiva contra una labor que, entre otros logros, contribuyó a posicionar a este país sudamericano como un gran exportador.
Se trata de conocimientos generados por investigadores chilenos que ayudaron, por ejemplo, a resolver problemas claves en la producción de cobre, el principal producto de exportación de Chile.
También fueron claves para controlar plagas y adaptar frutas de exportación a nuevas condiciones derivadas del cambio climático. O para cuidar paneles en el explosivo desarrollo de la energía solar. También gracias a científicos chilenos se alcanzaron nuevos conocimientos antisísmicos para la construcción en altura, para procesar datos de la astroinformática y mejorar la alerta temprana ante tsunamis.
Estos avances se lograron pese a los escasos recursos para la investigación, pues suponen apenas 0,35 % del producto interno bruto (PIB) muy por debajo del promedio de 2,9 % en los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de la que este país forma parte.
Sucesivos gobiernos chilenos, incluido el predecesor a Kast del izquierdista Gabiel Boric, prometieron aumentar la inversión en ciencias hasta 1 % del PIB, pero ninguno lo cumplió.
«La misma falta de aprecio por la evidencia científica y por el conocimiento se expresa en propuestas migratorias que no son políticas públicas basadas en la evidencia sino golpes efectistas de opinión pública con medidas que parecen muy de sentido común”: Claudia Heiss.
En cuanto llegó al poder en marzo, Kast declaró al país en emergencia y ordenó reducir en 3 % el presupuesto de todos los ministerios, incluido el de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación. La titular de esta cartera, Ximena Lincolao, suspendió de inmediato las becas de maestría y postdoctorados internacionales para este 2026.
Además, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ordenó descontinuar 11 programas ejecutados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (Anid), en los que en total se invertían 205 000 dólares. En el recorte se incluyó el programa Iniciativa Milenio que apoya a centros de excelencia académica.
Esos recortes se conocieron el 30 de abril al filtrarse un documento gubernamental y ya han provocado despidos en Anid.
Con ese contexto, el temor en el sector creció cuando Kast criticó el trabajo científico, siguiendo las ofensivas de otros gobernantes de extrema derecha, como el argentino Javier Milei y el estadounidense Donald Trump.
“Hagamos un seguimiento a todos los recursos que se han entregado en los centros de educación y veamos cuál es el resultado…, se van a sorprender… a veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno. … Puede ser un gran estudio, pero no se tradujo en nada, en trabajo concreto para las personas”, dijo Kast el 5 de mayo, con un tono despectivo, en un encuentro en la sureña ciudad de Puerto Montt,
Treinta asociaciones científicas de todas las ramas reaccionaron afirmando que “los libros, artículos y publicaciones científicas no son adornos del sistema académico: son mecanismos de validación, memoria y transferencia de conocimiento”.
“Una publicación especializada puede parecer abstracta desde la urgencia económica, pero forma parte del trayecto que permite a investigadores jóvenes asesorar territorios, desarrollar soluciones biotecnológicas o diagnosticar enfermedades emergentes”, agregaron.
Plantearon que “las economías que adoptaron este principio exportan hoy tecnología y talento; Chile sigue siendo intensamente dependiente de sus recursos naturales. La única salida estructural requiere una inversión sostenida en ciencia, educación e innovación”.
Y concluyeron que “reducir el valor de la investigación académica a los empleos directos que genera en el corto plazo es una confusión de escala temporal con consecuencias reales”.
También reaccionaron más de 500 científicos y académicos con un comunicado titulado “Estado de alerta y preocupación por la posible descontinuación de instrumentos centrales para la ciencia y la formación doctoral en Chile”.
Consideraron que si las orientaciones del ministro Quiroz se convierten en decisiones habrá “consecuencias graves, acumulativas y de largo plazo para Chile”.
“La investigación científica de punta no es un gasto accesorio, es una inversión estratégica en la soberanía intelectual, desarrollo económico, innovación productiva, salud pública, sostenibilidad ambiental, la cuestión social, el fortalecimiento institucional y la capacidad estatal para enfrentar problemas complejos”, dijeron los académicos.
La mirada desde la gobernabilidad
Claudia Heiss, académica de la Facultad de Gobierno de la pública Universidad de Chile, con sede en Santiago, cree que la disminución de recursos para la investigación y la educación “es parte del repertorio de la derecha radical en que se enmarca el gobierno de Kast”.
“Es una derecha que desprecia la ciencia, el conocimiento experto, como lo hemos visto en otros países y en discusiones por ejemplo con los temas de las vacunas y con algunos planteamientos que buscan mostrar soluciones rápidas y de sentido común que contraponen al conocimiento experto”, aseveró.
Según esta académica, el plan gubernamental apunta a recortar todo lo que no va directamente al crecimiento económico.
“La misma falta de aprecio por la evidencia científica y por el conocimiento se expresa en propuestas migratorias que no son políticas públicas basadas en la evidencia sino golpes efectistas de opinión pública con medidas que parecen muy de sentido común”, explicó Heiss en dialogo con IPS.
Recordó que en febrero, cuando como presidente electo visitó Bruselas, “Kast dijo en el Parlamento Europeo que mientras más derechos hay, menos libertad”.
“Él tiene una contraposición en su concepto de que los derechos reducen la libertad. Y su rol político es maximizar la libertad. Pero cuando habla de libertad se refiere a libertad económica, no a derechos civiles”, sostuvo.
A juicio de Heiss, “es una agenda muy simplista de un concepto de Estado mínimo, típico del neoliberalismo más extremo y de las versiones que consideran cualquier regulación pública como un obstáculo a la libertad y al desarrollo económico”.

Experiencias en dos universidades
La ingeniera y profesora de la pública Universidad de Concepción, Alejandra Stehr, doctora en Ciencias Ambientales, contó a IPS desde esa ciudad del sur chileno que trabaja en el área hidráulica ambiental.
“Me dedico al estudio de cuánta agua va a haber en el futuro bajo distintas condiciones. He participado activamente en la ley marco de cambio climático viendo los planes estratégicos de recursos hídricos. Tengo trabajos con distintos organismos con soluciones basadas en la naturaleza para ver cómo aumentamos la disponibilidad hídrica”, explicó.
Consideró que “nunca hay que perder que se pueda salir a estudiar al extranjero, sobre todo los doctorados o post doctorados porque eso genera redes internacionales que nos permiten avanzar en conocimiento científico”.
“Muchos creen que investigar en ciencias básicas es perder los recursos si no hay un producto final. Pero esa ciencia básica es la que después permite desarrollar productos”, subrayó desde la segunda ciudad más poblada de Chile a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
Recordó que los científicos son quienes educan a las nuevas generaciones y por ello requieren mantenerse al día en las investigaciones en sus áreas.
“Acá en ingeniería civil trabajamos con organismos del sector público y nuestro conocimiento lo llevamos también a la empresa. Y si no tenemos la posibilidad de dedicar parte de nuestras jornadas a investigar ni los fondos necesarios para hacer experimentos en terreno, eso se va a complicar y va a mermar la formación hacia los jóvenes”, subrayó Stehr.
Luis Mercado, vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de la privada Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, destaca que Chile tiene una estructura sólida en ciencia, tecnologia y conocimiento con un sistema de financiamiento desde el Ministerio de Ciencias.
“Principalmente la ciencia se ha financiado con aportes estatales desde la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, la Anid, que tiene procesamientos lo más justos posibles, que nos permite acceso y que es algo que nos distingue en América Latina. La dificultad desde siempre es el monto de inversión», comentó a IPS desde la ciudad portuaria de Valparaíso, a 120 kilómetros al noroeste de Santiago.
“Somos muy competitivos a nivel de América Latina con un alto número de publicaciones en revistas de buen nivel pese a financiamientos bastante restrictivos”, afirmó.
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Mercado cree que es una exageración pensar que grandes inversiones en ciencia terminan en nada.
“Prácticamente 100 % de los recursos que en Chile se invierten en investigación se gastan en investigación, en formación de capital humano y en generar resultados que nos ponen en esta vitrina de reconocimiento internacional”, dijo Mercado.
Respecto a la restricción de recursos para la ciencia anunciados por Kast, el vicerrector dijo que tiende al optimismo.
“En ciencia, tecnología, conocimiento e innovación no podemos supeditarnos al gobierno de turno o a una ideología política. Todos los resultados van a contribuir a la sociedad, independiente de la tendencia política que esté gobernando”, consideró.
Añadió que “desde las universidades pensamos que no le corresponde a nuestras instituciones entrar en esta arena más politica o de gestión de articular componentes de la sociedad que permitan mejorar nuestros financiamientos”.
Según Mercado, los programas que el ministro Quiroz ordenó descontinuar “no apuntan a que desaparezcan sino a volverlos más eficientes”.
A su juicio “la única manera que podrían mejorar los recursos destinados a ciencia es a través de una mayor participación del sector privado, de la industria, de las empresas, que inviertan cada vez en ciencia y tecnología”.
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