Sindicatos piden los servicios públicos como eje central y que «el fascismo no condicione el futuro gobierno andaluz»

Sindicatos piden los servicios públicos como eje central y que "el fascismo no condicione el futuro gobierno andaluz"
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SEVILLA 18 May. Diario Dia –

Los sindicatos CSIF, CCOO y UGT han reaccionado este lunes sobre el futuro gobierno en Andalucía tras las elecciones autonómicas. CSIF ha sugerido que los servicios públicos sean el «eje central» de la legislatura y que «impere el diálogo para que la comunidad avance». CCOO ha avanzado que «son las soluciones a los problemas de los trabajadores lo que hacen asentar los proyectos políticos en la comunidad». UGT ha pedido que «el fascismo no termine condicionando la política del futuro gobierno andaluz».

Según han informado los sindicatos CSIF, CCOO y UGT en una nota, ante un escenario parlamentario que «obligará a alcanzar acuerdos para garantizar la gobernabilidad», CSIF ha considerado que la capacidad de entendimiento será clave para dar respuesta a los principales retos de Andalucía y afrontar las necesidades de la ciudadanía. Además, ha defendido que ámbitos esenciales como la sanidad, la educación, la dependencia, la justicia y el conjunto de las administraciones públicas «deben quedar al margen de la confrontación política y convertirse en prioridades compartidas por las distintas fuerzas parlamentarias».

Por su parte, la secretaria general de CCOO-A, Nuria López, ha destacado que «la ciudadanía andaluza con su participación ha reforzado nuestro autogobierno, nuestra autonomía y con ella la posición de Andalucía en el conjunto del Estado». Así, ha puesto de manifiesto que los gobiernos que se distancian de los intereses de los trabajadores «pierden sus mayorías».

Igualmente, UGT ha considerado que los resultados electorales reflejan un cambio «significativo» en el escenario político andaluz y «evidencian que una parte importante de la ciudadanía ha querido enviar un mensaje claro sobre la necesidad de reforzar las políticas sociales, los servicios públicos y la protección de los derechos laborales y democráticos».

Por su parte, el presidente de CSIF Andalucía, Germán Girela, ha subrayado que Andalucía necesita unos servicios públicos «más fuertes, modernos y dotados de recursos suficientes para garantizar la igualdad de oportunidades y la cohesión social en toda la comunidad», especialmente ante el incremento de la demanda asistencial y las necesidades de personal que sufren numerosos sectores.

En este sentido, el sindicato ha resaltado la urgencia de poner en marcha medidas concretas en forma de inversión, planificación y reconocimiento que pasen por reforzar las plantillas, reducir la temporalidad, mejorar las condiciones laborales y retributivas de los empleados públicos y avanzar en la modernización de la Administración andaluza.

Igualmente, Girela ha subrayado que los trabajadores del sector público han sostenido «con profesionalidad y compromiso el funcionamiento de los servicios andaluces en los momentos más complejos» y ha señalado que «la respuesta de la Administración debe ser clara y estar a la altura».

Además, en el ámbito de la empresa privada, CSIF ha pedido al futuro Ejecutivo que impulse políticas de empleo estable y de calidad para que las familias andaluzas puedan hacer frente a la situación actual de «precariedad laboral, altos precios de la cesta de la compra y de la energía así como a la crisis de la vivienda», entre otras cuestiones.

Por otro lado, la organización ha reivindicado la necesidad de que el futuro Ejecutivo autonómico refuerce los espacios de negociación y mantenga una interlocución constante con los agentes sociales para alcanzar acuerdo duraderos y eficaces. «Andalucía necesita una legislatura basada en el diálogo y la estabilidad en la que los servicios públicos sean una prioridad estratégica porque son la principal garantía de bienestar e igualdad para toda la ciudadanía», ha referido Girela.

Asimismo, ha indicando que «decenas de miles de trabajadores andaluces no tienen voz en el diálogo social actual a consecuencia de la Ley de Participación Institucional en vigor», que se circunscribe a las organizaciones sindicales de siempre y deja fuera a CSIF.

Por último, el sindicato ha reiterado su disposición a colaborar con el nuevo Ejecutivo desde la independencia sindical, la defensa de los trabajadores y el compromiso con el interés general de la ciudadanía andaluza.

No obstante, la responsable sindical de CCOO ha asegurado que «estaremos muy vigilantes a los posibles acuerdos, a los posibles pactos que puedan darse en nuestra comunidad», estableciendo así una postura de supervisión activa sobre las negociaciones que se abran tras los comicios.

Además, López ha reafirmado el compromiso del sindicato de «defender siempre los derechos laborales, los derechos sociales y los derechos humanos, marcando las líneas rojas de la organización ante cualquier acuerdo de gobierno». Entre las prioridades que ha enumerado López, figuran «más servicios públicos, más empleo de calidad y más industria». Aspectos que considera fundamentales para la recuperación económica de Andalucía. Además, ha incidido en la necesidad de «una política fiscal que no premia a quien más tiene», cuestionando así los modelos tributarios que benefician a los sectores más privilegiados.

Igualmente, López ha reclamado «una mayor política de igualdad para no dejar a nadie atrás», enfatizando el compromiso de CCOO-A con la «inclusión social y la cohesión territorial»

Finalmente, la secretaria general ha incluido entre los objetivos prioritarios «una vivienda digna en Andalucía».

Sin embargo, para UGT, la pérdida de la mayoría absoluta del PP demuestra que «existe una parte de la sociedad que reclama mayor atención a problemas que siguen muy presentes en la vida cotidiana de miles de familias trabajadoras, como la vivienda, la sanidad pública, la precariedad laboral, la pérdida de poder adquisitivo o la situación de la juventud andaluza».

Al mismo tiempo, el aumento de representación de Vox preocupa a UGT Andalucía porque supone el fortalecimiento de posiciones políticas que, en numerosas ocasiones, han cuestionado derechos conquistados durante décadas en ámbitos fundamentales como la igualdad, la negociación colectiva, la memoria democrática, medio ambiente o la protección social.

En esta línea, el sindicato ha señalado que «ya había advertido durante los últimos años del riesgo de normalizar discursos fascistas y de que esas posiciones pudieran terminar condicionando no solo el Parlamento andaluz, sino también las políticas del futuro Gobierno andaluz». Por ello, espera que el PP actúe con responsabilidad y coherencia institucional, «especialmente después de haber defendido reiteradamente durante la campaña electoral que no dependería de acuerdos que pudieran poner en cuestión derechos sociales, laborales y democráticos consolidados».

Para UGT es «imprescindible preservar el consenso democrático y social construido durante años y evitar retrocesos en derechos civiles y laborales». Asimismo, «la subida de Adelante Andalucía refleja la existencia de un espacio social que demanda políticas más centradas en la defensa de los servicios públicos, la redistribución de la riqueza y la protección de las clases trabajadoras y populares». Respecto al PSOE, la pérdida de apoyo electoral «evidencia igualmente la necesidad de abrir procesos de reflexión dentro del espacio progresista y reconectar con parte de la ciudadanía trabajadora que atraviesa dificultades económicas y sociales y que exige respuestas más contundentes frente a la desigualdad y la precariedad».

Por último, respecto a Por Andalucía, para UGT el mantenimiento de sus cinco escaños refleja que «existe un espacio político que conserva una base electoral estable dentro del bloque progresista andaluz». Así, «lo verdaderamente importante es qué respuestas se van a ofrecer ahora a Andalucía», ha concluido.

CL11