Morata de Jiloca se vuelca contra el cáncer en una andada solidaria que ya supera los 400 inscritos

Morata de Jiloca se vuelca contra el cáncer en una andada solidaria que ya supera los 400 inscritos
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MORATA DEL JILOCA (ZARAGOZA), 17

Morata de Jiloca volverá a teñirse de solidaridad el próximo 23 de mayo con la celebración de la cuarta andada contra el cáncer organizada junto a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), una iniciativa que ha desbordado todas las previsiones y que este año ya supera los 428 inscritos en un municipio de apenas 230 habitantes.

La marcha solidaria, que partirá a las 16.30 horas desde la plaza del municipio zaragozano, se ha convertido en apenas cuatro ediciones en uno de los eventos sociales y solidarios más importantes de la comarca, movilizando no solo a vecinos del pueblo, sino también a participantes y colaboradores de localidades cercanas e incluso de otras provincias.

«Es una pasada. Estamos muy contentos y muy emocionados», ha explicado, en declaraciones a Agencias, la voluntaria de AECC y vecina del pueblo, María Pilar Pardos, quien reconoce que jamás imaginó una respuesta tan multitudinaria cuando decidieron organizar la primera edición hace cuatro años.

«Pensabámos que juntaríamos a 60 personas entre amigos y conocidos. Cuando vimos que en la primera edición éramos 280 nos quedamos impresionados», ha recordado. Desde entonces, la participación no ha dejado de crecer: 393 asistentes el pasado año y ya más de 428 inscritos para esta edición, una cifra que todavía podría aumentar.

La andada recorrerá un circuito de unos cinco kilómetros por los alrededores del municipio. Los participantes caminarán por el antiguo trazado ferroviario y diferentes caminos rurales entre cerezos y manzanos, en un entorno especialmente llamativo en primavera. El recorrido concluirá de nuevo en la plaza del pueblo, convertida durante toda la jornada en el epicentro de la convivencia y la solidaridad.

La inscripción, de 10 euros, incluye una camiseta conmemorativa y una bolsa con distintos productos donados por empresas y colaboradores. Entre ellos, un bocadillo de jamón, fruta, agua, barritas energéticas, dulces, mermelada y otros obsequios preparados por los propios vecinos del municipio.

UN PUEBLO ENTERO VOLCADO EN LA ORGANIZACIÓN

Todo el dinero recaudado irá destinado íntegramente a la Asociación Española Contra el Cáncer. Sin embargo, detrás de esta jornada hay mucho más que una simple andada deportiva. La preparación del evento moviliza durante semanas a decenas de personas del pueblo.

Marí Pilar ha insistido: «Yo soy la única voluntaria de la AECC aquí, pero toda la ayuda viene del pueblo, de amigos, vecinos y gente que se ofrece a echar una mano. Decoramos las calles, organizamos las bolsas, preparamos la plaza, cortamos fruta el día anterior. Todo el mundo ayuda en lo que puede».

La implicación también llega desde empresas y establecimientos de Zaragoza, Calatayud y otros municipios cercanos. Algunos patrocinan camisetas o mochilas, otros aportan dinero para los bocadillos o donan productos para los sorteos solidarios que se realizan durante la jornada.

«Hay gente que no tiene ninguna relación directa con el pueblo, pero conoce a alguien de aquí y decide colaborar. Eso emociona muchísimo», ha asegurado.

Además de los participantes presenciales, también hay numerosas personas que se inscriben únicamente para aportar su ayuda económica. «Tenemos gente de Valencia, Barcelona o Madrid que tiene raíces en el pueblo y aunque no pueda venir, colabora igual», ha señalado.

La organización prepara cada año más camisetas de las previstas ante el crecimiento constante de la participación. «Siempre pensamos que ya no vamos a superar el número del año anterior y al final vuelve a crecer», ha reconocido la voluntaria.

UNA JORNADA MARCADA POR LA EMOCIÓN Y EL RECUERDO

La andada tiene también un fuerte componente emocional. Cada edición cuenta con la participación de alguna persona del municipio afectada por la enfermedad, encargada de leer un manifiesto durante la jornada.

Este año será María Costea, vecina de Morata de Jiloca diagnosticada de cáncer de mama, quien pondrá voz al acto central de la jornada. «Cuando se lo propusimos estaba emocionadísima y muy agradecida», ha remarcado María Pilar.

La impulsora de la iniciativa ha reconocido que la relación del pueblo con el cáncer ha sido especialmente cercana durante los últimos años. «Morata ha estado muy castigado por esta enfermedad, como tantos otros pueblos, y además ha afectado a mucha gente joven. La gente lo siente y quiere implicarse».

«Necesitamos más investigación y más recursos. Ojalá llegue un día en el que no tengamos que organizar ninguna andada porque el cáncer tenga cura, pero mientras tanto tenemos que seguir al pie del cañón», ha afirmado.

EL EJEMPLO SOLIDARIO DE LOS PEQUEÑOS MUNICIPIOS

Para María Pilar, una de las mayores satisfacciones es demostrar que los pequeños pueblos también pueden liderar grandes iniciativas solidarias.

«Parece que estas cosas solo pasan en las grandes ciudades, pero los pueblos pequeños también estamos aquí tirando del carro», ha reivindicado.

La organización ha insistido en que el éxito de la andada demuestra la capacidad de movilización y solidaridad del medio rural. «La respuesta humana está siendo brutal. Cada año me siento abrumada con la cantidad de ayuda y cariño que recibimos», ha destacado.

La jornada del 23 de mayo se vivirá como una auténtica fiesta popular en Morata de Jiloca, con vecinos, familias y participantes unidos por una misma causa: apoyar la investigación y la lucha contra el cáncer desde un pequeño municipio que se ha convertido, edición tras edición, en un gran ejemplo de solidaridad colectiva.

CL11