Las noches tropicales nos roban el sueño y resienten nuestra salud

Hace ya tiempo que cuando baja el sol, no lo hace junto a las temperaturas. Por eso, es pensar en dormir y que la más pura indignación se apodere de nosotros. Los hechos hablan por sí solos… Encadenamos ya cinco olas de calor en dos meses. Y así no hay quien concilie sueño, y claro que tiene consecuencias. Ojo, porque más allá de las horas de descanso que se nos quedan a deber hay una importante desventaja. La absorción de medicamentos no es la misma. Peligros a tener en cuenta y que se agravan, por ejemplo, en Galicia. Allí les falla lo importante: estar preparados. Sofocados día y noche también. No sólo nos agota. También resiente nuestra salud. Por el día lo de siempre. Por la noche, por imposible que suene, intentar por todos los medios convertir nuestra habitación en refugio climático.
