8 julio 2026

Cae una red dedicada al tráfico de personas y drogas entre Argelia y España que dejó doce muertos en 2022

Cae una red dedicada al tráfico de personas y drogas entre Argelia y España que dejó doce muertos en 2022
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MADRID 8 Jul. Diario Dia –

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de personas y drogas entre Argelia y España, y a la que se vincula con la muerte de doce personas en 2022 en el Mediterráneo.

Se considera que el entramado, dirigido por un clan originario de Bélgica, es responsable de la entrada irregular a España de unas 400 personas con un beneficio total de ocho millones de euros. Realizaban los traslados en lanchas de gran potencia, sin ninguna medida de seguridad para los migrantes y a cambio de cantidades que oscilaban entre los 8.000 y los 10.000 euros por persona.

La operación se ha desarrollado en colaboración con la Policía Nacional de Francia, la Policía Federal de Bélgica y funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, así como la coordinación de Europol y Eurojust.

Según ha informado la Policía, la red criminal tenía presencia en España, Bélgica, Argelia, Marruecos y Francia. En concreto, se ha saldado con la detención de 20 personas en las provincias de Alicante (12), Madrid (2), Vitoria (1), Murcia (1) y en Bélgica (4), y la incautación de embarcaciones, armas, droga, dinero y abundante material logístico.

CLAN FAMILIAR ASENTADO EN BÉLGICA

La investigación policial se inició en octubre de 2022 tras el hundimiento de una embarcación que transportaba migrantes desde Argelia a España y en el que desaparecieron doce personas en aguas del Mediterráneo.

A partir de las declaraciones tomadas a varios testigos y las múltiples pesquisas iniciadas, los investigadores pudieron confirmar la presencia en España de una organización criminal dirigida por un clan familiar asentado en Bélgica, que utilizaba España como base de sus operaciones de tráfico de drogas y personas entre Argelia y España.

La actividad criminal comenzaba con la captación de migrantes en Argelia a través de miembros de la organización encargados de ofrecer los servicios de transporte. Una vez abonadas las cantidades acordadas, los migrantes eran trasladados a viviendas de seguridad donde permanecían ocultos hasta que las condiciones marítimas y meteorológicas eran adecuadas para iniciar la travesía.

De manera paralela, la red asentada en España preparaba toda la infraestructura necesaria, teniendo disponibles embarcaciones, pilotos y combustible. Cuando las condiciones eran óptimas, los líderes de la organización radicada en nuestro país daban la orden a la rama argelina para movilizar a los migrantes hacia puntos concretos de la costa argelina donde se produciría el embarque.

PETAQUEO PARA REALIZAR LOS VIAJES

Por su parte, los pilotos partían desde distintos puntos de la costa española y realizaban paradas previamente seleccionadas en otros puntos del litoral español para cargar el combustible necesario para el viaje, lo que se conoce como «petaqueo», así como diversas sustancias estupefacientes provistas por un clan familiar asentado en Bélgica.

La rama belga constituía la sede del clan familiar que conformaba la cúpula de la red. Desde ese país se coordinaba el envío de drogas de síntesis y cocaína hacia el sur, utilizando vehículos modificados con compartimientos ocultos para su transporte por carretera.

Por su parte, la rama española era responsable de gestionar la ruta marítima con Argelia, mantener las embarcaciones, coordinar a los pilotos, almacenar la droga en inmuebles utilizados como guarderías y poner en marcha medidas de seguridad destinadas a evitar la detección policial.

Entre estas medidas destacaban el empleo de vehículos lanzadera, reconocimientos previos de las zonas de desembarco y sistemas de vigilancia destinados a proteger tanto los alijos de droga como la llegada de migrantes.

Esta rama estaba dirigida por un investigado que actualmente se encuentra en prisión en España, impartiendo directrices a los miembros de la estructura criminal asentada en la provincia de Alicante. La investigación también ha permitido determinar la existencia de colaboradores en Argelia encargados de la captación de clientes, la recaudación de fondos y la preparación de las salidas marítimas.

PILOTOS MARROQUÍES CON EMBARCACIONES RÁPIDAS

Asimismo, la organización contaba con pilotos marroquíes especializados en la navegación de embarcaciones rápidas y con captadores asentados en Francia, país que constituía además uno de los principales destinos finales de muchos de los migrantes.

El transporte de migrantes se cobraba en origen mediante el pago de cantidades que oscilaban entre los 8.000 y 10.000 euros por cada persona trasladada hasta España. Durante el periodo investigado, los agentes han podido acreditar la introducción de al menos 400 migrantes, lo que habría reportado al entramado un beneficio cercano a los cuatro millones de euros, a los que habría añadir las cantidades obtenidas por el transporte de drogas sintéticas hasta Argelia, elevando el beneficio total hasta los ocho millones de euros.

La organización no dudaba en utilizar la violencia para mantener el orden entre sus miembros, llegando a utilizar armas de fuego en casos de ajustes de cuentas con otras organizaciones y evitar los llamados «vuelcos» de droga o robos entre organizaciones.

Como resultado de la operación han sido detenidas 20 personas, 16 de ellas en España –cuatro han ingresado en prisión provisional–, y cuatro en Bélgica, de las que una ha ingresado en una prisión belga. Dos de los principales investigados contaban con Órdenes de Detención para Extradición solicitadas por Argelia por tráfico de drogas.

Durante los registros han sido intervenidas dos embarcaciones rápidas utilizadas para el tráfico de personas y drogas, una con un motor de 300 caballos y otra con dos motores de 250 caballos. Además, se han intervenido 1.179 gramos de MDMA en polvo, cinco básculas de precisión, 35 teléfonos móviles y 12.430 euros en efectivo.

CL9