¿Pagas más impuestos que un multimillonario? Esto dice Zucman, el economista que propone una tasa mínima a ultrarricos

MADRID 9 Jun. Agencias –
Gabriel Zucman, el economista francés conocido por sus análisis sobre desigualdad y fiscalidad global, sostiene que las grandes fortunas pagan proporcionalmente menos impuestos que el contribuyente medio y ha situado este problema en el centro del debate fiscal.
Impulsor de un impuesto mínimo del 2% a los multimillonarios, una propuesta que ha generado polémica, su planteamiento ha cobrado de nuevo relevancia tras su participación junto a Pedro Sánchez y otros presidentes de partidos políticos de izquierda en la cumbre de Barcelona, donde advirtió de que los más ricos concentran ya el 17% de la riqueza mundial.
En este contexto, Zucman publica el libro ‘We Need to Tax Billionaires’, en el que argumenta que los multimillonarios pueden reducir su carga fiscal efectiva gracias a la planificación patrimonial y al diseño de los sistemas tributarios, una mecánica fiscal que le parece injusta.
LA ESTRATEGIA DE LAS GRANDES FORTUNAS PARA PAGAR MENOS IMPUESTOS
Una de las principales tesis de Zucman es que los ultrarricos utilizan sociedades holding para pagar tipos efectivos mucho más bajos que la mayoría de la población. En lugar de percibir sus ingresos como salario en la renta personal, los canalizan como dividendos a través de estas sociedades y los reinvierten desde ahí, de modo que tributan en el Impuesto sobre Sociedades, con tipos más bajos, en lugar de hacerlo en el IRPF, lo que reduce de forma significativa su factura fiscal.
Además, el economista subraya que los multimillonarios pueden acceder fácilmente a préstamos bancarios con garantía de activos que se revalorizan.
En el caso del país natal de Zucman, este tipo de estructuras permiten, según sus cálculos, que las grandes fortunas acaben pagando en torno al 25% de sus ingresos en impuestos –sumando la carga fiscal global–. El economista compara esa cifra con la del contribuyente medio de Francia, cuya tasa efectiva asciende al 51%, lo que, a su juicio, refleja que los multimillonarios soportan un esfuerzo fiscal menor que el contribuyente medio.
En España los grandes patrimonios pueden acogerse a un esquema similar a través de sociedades holding. De acuerdo con el artículo 21 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades, los dividendos y plusvalías obtenidos por estas sociedades pueden quedar exentos en un 95% siempre que se cumplan ciertos requisitos, como ostentar al menos un 5% del capital de la entidad participada y mantener esa participación durante un año.
Esto implica que solo el 5% de los dividendos queda sometido efectivamente al impuesto. Si se aplica sobre ese importe el tipo general del 25% fijado en el artículo 29 de la misma ley, la carga fiscal efectiva sobre el dividendo total se sitúa en torno al 1,25%, según cálculos de Forbes.
En paralelo, la OCDE estima que en 2025 el 41,4% del salario bruto de un trabajador español soltero y sin hijos se destinó al pago de impuestos y cotizaciones sociales, lo que ofrece un contraste entre la tributación de las rentas del trabajo y el tratamiento que reciben determinados ingresos de capital canalizados a través de sociedades.
WARREN BUFFETT Y LOS FUNDADORES DE ALPHABET, ENTRE LOS BENEFICIADOS DEL SISTEMA FISCAL
Uno de los ejemplos que más destaca el economista francés es el caso del inversor estadounidense Warren Buffett, que controla Berkshire Hathaway, una compañía que no reparte dividendos en efectivo desde 1967, lo que permite que gran parte de las ganancias se acumulen mediante la revalorización de las acciones sin tributar como renta personal.
Zucman sostiene que, bajo el sistema fiscal actual, los activos reinvertidos a través de sociedades holding pueden revalorizarse y transmitirse a los herederos sin convertirse necesariamente en renta imponible, lo que permite diferir la tributación durante largos periodos.
En esta línea, una reciente investigación de Zucman, elaborada conjuntamente con Jasper Boll y Emmanuel Saez, señala que Larry Page y Sergey Brin, los fundadores de Alphabet –la empresa matriz de Google–, no tributaron en California por su riqueza vinculada a la empresa durante los ejercicios 2019, 2020 y 2023 porque Alphabet no distribuyó dividendos, ni vendieron acciones y percibieron únicamente una remuneración simbólica de un dólar anual, sujeta a un impuesto sobre la Renta de 13,3 centavos de dólar.
No obstante, los autores estiman que su renta económica asociada a los beneficios empresariales durante esos ejercicios ascendió a aproximadamente 10.500 y 10.000 millones de dólares, respectivamente, (9.135 millones y 8.700 millones de euros) y alertan de la incapacidad del impuesto sobre la Renta para gravar a las personas más ricas.
¿CÓMO INFLUYE ZUCMAN EN ESPAÑA?
En España las propuestas de Zucman no han pasado inadvertidas. El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha defendido que se pueda aplicar un tributo similar a la ‘tasa Zucman’, una propuesta de impuesto a los ultrarricos, y captar 5.200 millones de euros al año.
La mencionada tasa propone gravar con un 2% anual los patrimonios superiores a 100 millones de euros, una medida que ha servido de inspiración para el ministro, quien se ha reunido con Zucman para debatir sobre cómo aplicar esta propuesta en España. En esta línea, el líder de Consumo ha detallado que con dicho impuesto se podría financiar «una prestación universal para erradicar la pobreza infantil».
No obstante, según critica el semanario británico ‘The Economist’, esta tasa puede «extorsionar a los fundadores de startups, sin beneficios en efectivo, basándose en valoraciones que podrían desplomarse si su negocio fracasa».
ESPAÑA YA CUENTA CON UN IMPUESTO PARA LAS GRANDES FORTUNAS
Actualmente, solo cuatro países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mantienen algún impuesto similar: Colombia, Noruega, España y Suiza, según los datos recopilados por Tax Foundation.
El impuesto de solidaridad a las grandes fortunas en España afecta a los patrimonios netos superiores a 3 millones de euros, se devenga el 31 de diciembre de cada año y la presentación de la declaración se produce entre el 1 y el 31 de julio.
Para evitar la doble imposición, los contribuyentes sólo tributan por la parte de su patrimonio que no haya sido gravada por su comunidad autónoma en el Impuesto sobre el Patrimonio.
El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ha destacado el «efecto benéfico» que el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF). Para Gestha, el impuesto a las grandes fortunas «ha cumplido su objetivo», obtener, primero, más ingresos de forma solidaria por quienes más tienen, lo que implica que ahora pagan las grandes fortunas que no pagaban, encabezadas por la Comunidad de Madrid; y, en segundo lugar, se refuerza la armonización fiscal del impuesto de Patrimonio.
No obstante, Tax Foundation ha criticado el impuesto al patrimonio señalando que muchos países desarrollados han eliminado este impuesto, ya que «recauda poco, tiene un elevado coste de gestión y alienta la fuga de contribuyentes adinerados y de su capital».
Asimismo, el ‘think tank’ de política fiscal señala que el impuesto sobre el patrimonio desincentiva el emprendimiento, traduciéndose en menor innovación y menor crecimiento económico a largo plazo.
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