Las redes de trata de personas están en auge con estafas en línea

GINEBRA – Cientos de miles de personas en todo el mundo han sido víctimas de trata por redes criminales y obligadas a participar en estafas en línea dentro de una industria delictiva de miles de millones de dólares, advirtió este martes 28 la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
“Estamos viendo víctimas de más de 80 países diferentes que son víctimas de trata y llevadas a los centros de estafa, que operan específicamente en Asia, donde se convierten en ciberdelincuentes forzados”, dijo Amy Pope, directora general de la OIM, en una rueda de prensa en esta ciudad suiza.
Advirtió de que un anuncio de empleo puede ocultar una red criminal, y un solo clic puede convertirse en una pesadilla; cientos de miles de personas son víctimas de trata cada año con la promesa de un trabajo legítimo en el extranjero, solo para ser retenidas contra su voluntad y obligadas a participar en estafas en línea.
Según explicó, los reclutadores buscan personas que hablen bien inglés y que a menudo tengan títulos universitarios, y anuncian en las redes sociales lo que parecen ser trabajos comunes y corrientes.
Una vez que llegan las víctimas, las encierran en recintos cerrados, les quitan los pasaportes y los teléfonos, y las mantienen bajo vigilancia constante.
Muchos son golpeados o amenazados y obligados -mediante violencia y servidumbre por deudas- a participar en estafas dirigidas a personas de todo el mundo. “A menudo son víctimas de abuso físico o psicológico. Con frecuencia no pueden irse”, observó Pope.
“Las señales de alerta están ahí para cualquiera que esté dispuesto a buscarlas. Lo que a menudo se presenta como una oportunidad laboral ideal es demasiado bueno para ser verdad”, dijo Pope.
Una señal de alerta que la OIM ha identificado es viajar con una visa de turista en lugar de un permiso de trabajo, una pregunta que todo solicitante debería hacerse antes de partir.
La OIM insiste en que las personas obligadas a realizar estafas desde el interior de estos complejos son víctimas de trata, no delincuentes, y deben ser protegidas en lugar de procesadas.
Aunque los centros de estafa tienen su sede en Asia, los traficantes reclutan a nivel mundial a través de las redes sociales. Entre 2022 y 2025, la OIM prestó asistencia a más de 3500 víctimas de explotación criminal en el sudeste asiático, procedentes de 39 países, la mayoría de Indonesia, India, Sri Lanka, Etiopía, Kenia y Bangladés.
El rescate es solo el comienzo de la recuperación: los supervivientes a menudo regresan a casa enfrentándose a traumas, estigma, deudas, documentos extraviados y miedo a ser procesados.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd) sitúa las pérdidas por estafas en 2025 en el este y sureste de Asia, Australia y Nueva Zelanda entre 88 300 y 114 100 millones de dólares, una cifra que empequeñece los recursos destinados a la lucha contra la trata de personas.
“Si no nos tomamos este asunto muy en serio, prevemos que seguirá creciendo”, advirtió Pope.
La OIM -que presentó su alerta antes del Día Mundial contra la Trata de Personas, el 30 de julio- pide una mayor inversión en la protección de las víctimas, su retorno seguro y su reintegración, así como una mayor concienciación pública sobre las tácticas de los traficantes.
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