Las universidades públicas andaluzas ultiman los protocolos para reforzar el control de tecnologías en la PAU

Las universidades públicas andaluzas ultiman los protocolos para reforzar el control de tecnologías en la PAU
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SEVILLA 14 May. –

Las universidades públicas andaluzas ultiman estos días los protocolos de organización para el correcto desarrollo de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), antigua Selectividad, si bien entre ellos se ha puesto especial énfasis en esta convocatoria en la prevención del uso indebido de dispositivos tecnológicos.

De esta forma, se contemplan entre las medidas la implementación de sistemas de detección en las sedes de examen en el marco de una estrategia coordinada y común, cuyo objetivo es «salvaguardar los principios de igualdad, mérito y capacidad», según han expresado en un comunicado conjunto la Universidad de Almería, la Universidad de Cádiz, la Universidad de Granada, la Universidad de Huelva, la Universidad de Jaén, la Universidad de Málaga, la Universidad de Córdoba, la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Universidad de Sevilla.

Según el referido escrito, la normativa vigente de la PAU en Andalucía ya contempla medidas específicas frente al uso no autorizado de dispositivos electrónicos o tecnológicos durante los exámenes.

No se permite, en concreto, la utilización ni la tenencia de teléfonos móviles, dispositivos de transmisión o almacenamiento de información, audífonos inteligentes, relojes electrónicos u otros elementos análogos que puedan comprometer el proceso de evaluación y que no estén sometidos a prescripción médica.

«En estos casos, el uso de estos dispositivos se realizará bajo estricta supervisión del tribunal y previa solicitud en tiempo y forma por parte del estudiante», indica la norma.

En todo caso, las instituciones educativos han asegurado que cualquier medida de supervisión, prevención y control que resulte necesaria para salvaguardar la integridad de las pruebas se aplicarán con criterios de proporcionalidad, mínima intervención y respeto a las adaptaciones autorizadas.

Las medidas que se concreten serán comunicadas próximamente al estudiantado, a los centros educativos y al conjunto de la comunidad universitaria a través de los canales oficiales, con la antelación suficiente para asegurar su adecuado conocimiento y aplicación.

En contexto, la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía anunciaba hace unos días que estudiará con las universidades cómo evitar el uso de la Inteligencia Artificial (IA) para copiar en los exámenes. La intención de la Junta, junto con las universidades, es abrir el debate sobre el uso y normativa necesaria que «lo avale y sustente».

Actualmente, en Andalucía, las consecuencias por ser ‘pillado’ copiando son, en primer lugar, el abandono «inmediato del examen». Se considera que se está copiando «si se detecta la tenencia de calculadoras, audífonos, teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos que sean programables, con capacidad para el almacenamiento de voz y de datos o transmisión de estos». Tampoco se permite el uso de relojes que «aporten algunas prestaciones equivalentes a las anteriores».

CL11