SPICA rechaza la filtración de los audios del accidente de Urda y exige que la AITAT lo condene
MADRID, 29 Oct. (Agencias) –
El Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (SPICA) ha expresado «su más firme rechazo» a la difusión de las comunicaciones entre los maquinistas del AVE de Renfe y del tren de Iryo con el puesto de mando de Adif en Atocha, registradas minutos antes del accidente ocurrido en Urda (Toledo).
A través de un comunicado, ha reclamado a la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (AITAT), además de a los organismos competentes, que se impida la propagación de estos registros para proteger la investigación técnica y la dignidad de las víctimas y sus familias.
SPICA ha advertido de que la filtración, a la que ha calificado de «parcial y descontextualizada», perjudica tanto a las pesquisas oficiales como a los profesionales implicados y a los afectados por el suceso.
Asimismo, ha señalado que la divulgación de estos fragmentos en los medios de comunicación se ha producido «sin garantías de fiabilidad», ya que se desconoce si el contenido está completo, el orden cronológico en que se produjeron los intercambios verbales y el contexto operativo exacto que rodeaba a cada conversación en ese momento.
Por este motivo, el sindicato ha exigido identificar a las personas responsables de ordenar o permitir la salida a la luz de este material confidencial con el fin de depurar responsabilidades.
En consecuencia, ha estimado «inaceptable» utilizar conversaciones profesionales para articular un relato de culpabilidad, recordando que el ‘Anexo 13’ de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y el Reglamento europeo 996/2010 blindan estas comunicaciones para evitar su uso fuera del análisis técnico y sostener los principios de la «cultura justa».
SPICA también ha manifestado una «honda preocupación» ante el silencio mantenido por la AITAT, que no ha condenado la filtración ni recordado el deber de reserva que ampara a las pruebas del caso.
El sindicato ha pedido que la autoridad competente impida la difusión de las grabaciones conforme a la legislación y los protocolos de asistencia a las víctimas; que se depuren las responsabilidades de quienes hayan filtrado el material; y que la AITAT condene públicamente lo ocurrido y defienda el carácter reservado de su investigación.
Además, ha instado a las autoridades a que respeten la independencia técnica sin anticipar conclusiones ni señalar culpables y que los medios de comunicación prescindan de especulaciones hasta disponer de datos contrastados sobre las causas del siniestro.
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