29 octubre 2026
COP17 homenajea a líderes indígenas, que piden más inclusión en decisiones sobre  biodiversidad
Compartir esto:

EREVÁN – La presencia de los representantes de los pueblos indígenas y las comunidaes locales (PICL) ha sido imposible pasar por alto en la 17 Conferencia de las Partes (COP17) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que concluye este jueves 30 en la capital de Armenia.

Los representantes indígenas han intervenido en actos paralelos, participado en grupos de contacto, asesorado a los negociadores y colaborado en múltiples foros que dan forma al futuro de la política mundial en materia de biodiversidad.

Sin embargo, en medio de esta creciente visibilidad, un mensaje resuena en todas las salas de la COP17: la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal se quedará corta a menos que los pueblos indígenas participen de forma significativa en todas las etapas, desde la toma de decisiones y el diseño de políticas hasta la aplicación y el seguimiento.

Muchos líderes indígenas que participaron en la COP17, que inició su andadura el 19 de octubre, afirman que la realidad sigue estando muy lejos de ese objetivo.

Aunque los gobiernos reconocen cada vez más el papel de los PICL en la protección de la naturaleza, sostienen que la participación suele limitarse a la consulta, en lugar de a una colaboración genuina.

Esto resulta especialmente preocupante porque muchas políticas de biodiversidad afectan directamente a los territorios indígenas, los sistemas de conocimientos tradicionales, la soberanía alimentaria y las prácticas culturales.

Para las comunidades que han cuidado los ecosistemas durante generaciones, el reto ya no es la visibilidad, sino la influencia.

En este contexto, la COP17 ofreció un momento excepcional de celebración.

Seis líderes indígenas de Brasil, Perú, Indonesia, Tailandia, Gambia y la República Democrática del Congo fueron nombrados Embajadores de los Pueblos Indígenas para los Bosques Primarios, en reconocimiento a sus esfuerzos por proteger algunos de los bosques de mayor importancia ecológica del mundo.

Liderando la buena lucha por la naturaleza

Los galardonados —Maimuna Jawara, Pirawan Wongnithisathaporn, Puyr dos Santos Tembé, Joseph Itongwa Miukumo, Julio Cusurichi Palacios y Herkulanus Sutomo Manna— comparten una misión común: proteger, restaurar y gestionar los ecosistemas forestales que sustentan la biodiversidad, almacenan grandes cantidades de carbono y respaldan los modos de vida tradicionales.

El reconocimiento se otorgó en el marco de la primera edición del Premio a los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales, una iniciativa conjunta de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB).

Los seis ganadores fueron seleccionados mediante un proceso de nominación abierto que atrajo 73 candidaturas procedentes de 27 países.

Los organizadores señalaron que el premio pretende destacar a aquellas personas cuyo liderazgo ha contribuido a salvaguardar los bosques primarios, al tiempo que refuerza los derechos y la resiliencia de las comunidades que dependen de ellos.

«Hoy reconocemos a seis de estos líderes, con varios de los cuales el FMAM ha tenido el privilegio de colaborar en sus territorios. Su liderazgo ofrece importantes lecciones, y esperamos seguir aprendiendo de él en toda nuestra labor», afirmó Diego Mesa, director ejecutivo del FMAM, durante la ceremonia de entrega de premios.

Este reconocimiento refleja también la creciente evidencia científica que vincula la gestión indígena con resultados exitosos en materia de conservación.

«Las pruebas han demostrado que garantizar los derechos territoriales de los pueblos indígenas y reconocer y respetar los conocimientos tradicionales se encuentran entre las formas más eficaces de proteger los bosques y la biodiversidad. Sin embargo, la conservación liderada por los indígenas va más allá de los resultados medioambientales; se trata de reconocer derechos, defender la dignidad y hacer justicia», afirmó Grethel Aguilar, directora general de la UICN.

Agricultura, bosques y conocimientos culturales

Para Maimuna Jawara, de Gambia, la gestión medioambiental comienza en la vida cotidiana.

Jawara, una de las galardonadas y la fundadora de 1802lab, un laboratorio de investigación y diseño que explora las conexiones entre la identidad cultural, los conocimientos ecológicos y un futuro sostenible para la moda africana. Sin embargo, el papel con el que más se identifica es el de agricultora y formadora comunitaria en agroecología.

Al crecer en una familia de agricultores, Jawara aprendió desde muy temprana edad a interpretar las estaciones, a guardar semillas y a cuidar el suelo. Al vivir cerca de la naturaleza, llegó a considerar la gestión medioambiental no como una profesión, sino como una forma de vida.

«A medida que fui creciendo, me di cuenta de que la agroecología consiste simplemente en recordar cómo vivir en armonía con la naturaleza», afirmó Jawara.

A principios de este año, fue nombrada embajadora de agroecología de la Plataforma de Alianzas Transformadoras (TPP).

El reconocimiento a Jawara llega en un momento difícil para su país. Gambia ya no cuenta con bosques primarios. Diversos estudios han atribuido su desaparición a la recogida de leña, el desbroce de tierras para el ganado, la caza y el avance de la desertificación.

Aunque el gobierno gambiano ha promulgado leyes que promueven la gestión sostenible de los recursos naturales, su aplicación sigue siendo un reto debido a los limitados recursos financieros y humanos. Además, las comunidades rurales suelen comprender mal las normativas de conservación.

Sin embargo, hay señales de esperanza.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la cobertura forestal en Gambia ha aumentado en los últimos años gracias a las plantaciones y a los esfuerzos de restauración liderados por las comunidades.

Para Jawara, el premio supone tanto un honor como una responsabilidad.

«Espero amplificar las voces que surgen desde la base y contribuir a una transición que no solo sea ecológica, sino también socialmente justa, inclusiva y basada en la dignidad», afirmó.

Protección de los bosques ancestrales

Otro de los galardonados, Herkulanus Sutomo Manna, de la región indonesia de Kalimantan Occidental, representa a la comunidad indígena Dayak Iban Menua Sungai Utik, que ha obtenido reconocimiento internacional por proteger sus bosques ancestrales.

Para Herkulanus, la protección de los bosques es inseparable de la protección de la identidad, la cultura y los medios de vida indígenas.

La lucha de la comunidad se remonta a 1998, cuando puso en marcha iniciativas de cartografía participativa en respuesta a las crecientes amenazas de la tala ilegal. Esas iniciativas ayudaron a documentar las tierras consuetudinarias y reforzaron la capacidad de la comunidad para defender su territorio frente a las invasiones.

Con el tiempo, la iniciativa se convirtió en un importante ejemplo de cómo las comunidades indígenas pueden utilizar los conocimientos tradicionales, la gobernanza consuetudinaria y el liderazgo local para conservar los bosques, al tiempo que mantienen la continuidad cultural.

Al recibir el premio en la COP17, Herkulanus destacó que el reconocimiento no era solo para él, sino para el movimiento indígena en su conjunto.

Instó a las comunidades indígenas de todo el mundo a seguir protegiendo y gestionando sus territorios ancestrales, subrayando que salvaguardar los bosques hoy en día es esencial para la supervivencia y el bienestar de las generaciones futuras.

Voces indígenas a través de los continentes

Entre los galardonados se encontraba también Puyr dos Santos Tembé, de Brasil, líder del pueblo tembé y del Territorio Indígena del Alto Río Guamá, en la Amazonia brasileña.

El trabajo de Tembé apoya la restauración de los ecosistemas mediante especies autóctonas, la recolección comunitaria de semillas, iniciativas agroforestales y medios de vida sostenibles vinculados a los bosques en pie.

A diferencia de muchos líderes indígenas, también ha desarrollado una fuerte presencia en las redes sociales y utiliza plataformas de comunicación digital para sensibilizar a un público más amplio sobre los pueblos indígenas, sus culturas y sus derechos.

Pirawan Wongnithisathaporn es una líder indígena karen que trabaja a través del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia, una red regional que representa a las comunidades indígenas, incluidas aquellas desplazadas de sus tierras ancestrales y que viven en el exilio.

Actúa como puente entre estas comunidades y las negociaciones regionales y mundiales sobre biodiversidad y clima, defendiendo los derechos indígenas, la silvicultura comunitaria, la gobernanza medioambiental y otros temas.

Entre los demás galardonados se encontraban Joseph Itongwa Miukumo, de la República Democrática del Congo, destacado defensor de los territorios conservados por los indígenas y las comunidades, y el peruano Julio Cusurichi Palacios, cuya labor ha impulsado la protección forestal y la participación indígena en la toma de decisiones a nivel nacional.

Reconocimiento en medio de continuas frustraciones

Si bien los premios fueron acogidos como un importante reconocimiento al liderazgo indígena, también pusieron de relieve un debate más amplio que se está desarrollando en la COP17 sobre el lugar que ocupan los pueblos indígenas en la gobernanza de la biodiversidad.

Muchos representantes indígenas que asistieron a la conferencia señalan que, a pesar de los repetidos compromisos de los gobiernos y las instituciones internacionales, las comunidades indígenas siguen excluidas de muchas decisiones clave que afectan a sus territorios y medios de vida.

Esa frustración ha salido a la luz en repetidas ocasiones durante los debates sobre la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal.

En la COP16, celebrada en la ciudad colombiana de Calí, las partes acordaron establecer un órgano permanente para los pueblos indígenas y las comunidades locales con el fin de garantizar su inclusión efectiva en todos los aspectos de la aplicación del marco. La decisión fue ampliamente aclamada como un gran avance para la participación indígena.

Sin embargo, dos años después, muchos delegados sostienen que los avances han sido lentos.

Los representantes de los pueblos indígenas y las comunidades locales afirman que siguen enfrentándose a la exclusión de los procesos de toma de decisiones a nivel local, subnacional y nacional.

También se han intensificado las preocupaciones en torno a la aplicación del objetivo emblemático «30×30» del Marco, que pretende conservar 30 % de las tierras y aguas del mundo para 2030.

Muchas organizaciones indígenas sostienen que sus derechos sobre los territorios tradicionales siguen sin respetarse adecuadamente mientras los gobiernos persiguen sus compromisos de conservación.

El debate plantea una cuestión más amplia: ¿puede el reconocimiento de líderes indígenas concretos contribuir a cambiar las realidades políticas sobre el terreno?

Para algunos participantes, iniciativas como el programa «Embajadores de los Pueblos Indígenas para los Bosques Primarios» podrían ayudar a dar mayor visibilidad al liderazgo indígena y a reforzar la defensa de una conservación basada en los derechos.

Otros advierten de que el reconocimiento por sí solo no resolverá las barreras estructurales que siguen limitando la participación indígena en la toma de decisiones.

«El anuncio de la nueva promoción de Embajadores de los Pueblos Indígenas para los Bosques Primarios es solo el principio. Seguiremos colaborando con los embajadores y sus comunidades, y potenciando su papel», afirmó Paula Prist, coordinadora sénior de programas de la UICN.

CL14