El Instituto de las Mujeres fijará la violencia política como «prioridad esencial» en su próximo Plan Estratégico
MADRID 26 Oct. –
El Instituto de las Mujeres, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Igualdad, fijará la violencia política como «prioridad esencial» en su próximo Plan Estratégico.
Así lo ha expuesto tras mantener este lunes una reunión de trabajo con investigadoras del ámbito universitario para abordar la violencia política y la desinformación de género.
Según ha informado el Instituto de las Mujeres, en el encuentro han puesto en común conocimientos y experiencias para analizar la violencia política, identificar las necesidades de respuesta institucional y formular propuestas que permitan avanzar en su prevención y abordaje.
«El objetivo es elaborar un documento de diagnóstico del estado de situación que incorpore propuestas para el desarrollo de políticas públicas, incluidos posibles cambios normativos y protocolos que serán la base de actuación de una nueva línea de trabajo estratégica para el Instituto de las Mujeres», ha apuntado la institución.
En la reunión, las expertas han aportado una perspectiva académica sobre los datos, los algoritmos y las desigualdades de género en la comunicación política digital.
Así, han explicado que «la violencia política tiene un impacto en tres círculos concéntricos: afecta directamente a las mujeres que la sufren; genera miedo, autocensura y desincentiva la participación política de otras mujeres; y, finalmente, perjudica al conjunto de la sociedad, al empobrecer el debate público, limitar el pluralismo y deteriorar la calidad democrática».
De la misma manera, el Instituto ha señalado que, en las diferentes intervenciones, «se ha constatado que la violencia política contra las mujeres no solo cuestiona sus decisiones, sino también su autoridad, su capacidad e incluso su derecho a ocupar espacios de poder».
«A través de la deslegitimación y el hostigamiento, tanto dentro de los partidos como en el entorno digital, se configura un escenario que dificulta su participación política en igualdad de condiciones y se favorece un clima de autocensura y silenciamiento», ha subrayado.
En cuanto al entorno mediático, han profundizado en los sesgos de género que «siguen presentes en la cobertura mediática de la política y en las resistencias dentro de las propias redacciones». Además, las periodistas presentes en el encuentro han contado en primera persona «el acoso que sufren de forma recurrente y el alto coste personal y profesional que esto produce».
Del mismo modo, el Instituto ha recordado que investigaciones recientes evidencian «que la violencia digital sigue constituyendo un desafío para la igualdad de género, la libertad de expresión y la participación de las mujeres en la vida pública».
Igualmente, la institución ha explicado que de los informes se concluye que «la violencia digital y la desinformación de género pueden utilizar estereotipos sexistas, campañas de desprestigio y dinámicas de hostigamiento para cuestionar la credibilidad de las mujeres, deslegitimar su liderazgo y limitar su participación en el espacio público».
«Estos ataques no solo afectan a quienes los reciben directamente, sino que también pueden disuadir a otras mujeres de intervenir en el debate público y contribuir a reducir la diversidad de voces a la vez que minan su derecho a la libertad de expresión», ha concluido.
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