26 septiembre 2026

¿Las enfermedades autoinmunes son hereditarias? Lo que debes saber si hay antecedentes en tu familia

¿Las enfermedades autoinmunes son hereditarias? Lo que debes saber si hay antecedentes en tu familia
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   MADRID, 26 Sep. –

   Cuando una persona recibe el diagnóstico de una enfermedad autoinmune es frecuente que la siguiente preocupación aparezca dentro de la familia. ¿Podría heredarlo yo o alguno de mis hijos? La respuesta, sin embargo, no es un simple ‘sí’ o un ‘no’. Aunque la genética desempeña un papel importante en la susceptibilidad a desarrollar estas patologías, tener un familiar afectado no significa necesariamente que la enfermedad vaya a transmitirse.

   De hecho, en la mayor parte de los casos interviene una combinación de predisposición genética y de factores ambientales, infecciosos, hormonales, o relacionados con el estilo de vida. Por eso, más que de enfermedades autoinmunes hereditarias, los especialistas prefieren hablar de una mayor susceptibilidad familiar.

   Así nos lo explica durante una charla con Agencias Salud Infosalus Andrés González García, médico especialista en medicina interna, coordinador del Grupo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas (GEAS), de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), quien reconoce que, sobre todo, esta pregunta se la hacen las mujeres, quienes en muchas ocasiones cuando reciben el diagnóstico de una enfermedad autoinmune se preguntan si ésta se la habrá ‘transmitido’ a sus hijos.

   Aquí remarca este experto que sí que hay algunas patologías, no sólo autoinmunes, sino también por ejemplo tumorales, con un componente hereditario, aunque no es lo más frecuente. Señala que los genes están muy implicados a la hora de desarrollar una enfermedad, pero también la epigenética del paciente, lo que le rodea, el ambiente en el que vive, sus hábitos de vida, que pueden favorecer o no el desarrollo de una determinada enfermedad.

   Reconoce que desde el punto de vista de la inmunidad, a veces, puede hablarse de cierta ‘carga’ familiar de autoinmunidad, y por ejemplo, dice que esto es algo frecuente en los problemas en el tiroides, cuya causa más frecuente es la autoinumne: “Es habitual que si alguien en la familia tiene estas patologías, no sólo sea una persona. Pero esto no significa que sea hereditario, sino que hay cierta carga genética, y en ese mismo ambiente y genes parecidos pueda aparecer esta enfermedad sin que categóricamente la vaya a heredar una determinada persona. Puedes preguntar también, por ejemplo, a alguien con lupus si tiene familiares con enfermedad inflamatoria intestinal, una asociación a veces frecuente”.

   Es por eso por lo que el doctor González García hace hincapié en que en estos casos se suele recomendar que si hay una persona con una enfermedad autoinmune en la familia se esté con “cierta vigilancia”, con respecto al debut de determinados síntomas en los hijos, por ejemplo, porque así se favorecerá un diagnóstico precoz, ya que asegura que “las enfermedades autoinmunes son relativamente frecuentes en la población”.

   “Hay enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1, o dentro de las patologías autoinmunes sistémicas como Sjörgen, la artritis reumatoide o el lupus, todas ellas se relacionan, y en consulta el especialista siempre pregunta si hay algún antecedente familiar porque hay cierta agregación, o susceptibilidad familiar. Pero insisto, no por ello la vas a desarrollar sí o sí. Porque tu padre tenga lupus no quiere decir que tú vayas a desarrollarlo”, insiste.

   Sí apunta este internista que, en el caso de la artritis reumatoide se multiplica por tres el riesgo de desarrollar la patología si hay antecedentes familiares, “pero en cualquier caso es un riesgo bajo, y tienes más papeletas de desarrollar la enfermedad que una persona sin ese antecedente familiar, pero no te tiene por qué tocar”.

   Señala aquí este portavoz de la SEMI de la importancia de la prevención y del estilo de vida y subraya que, igual que cuando tienes antecedentes de enfermedades cardiovasculares (infartos, trombos) o oncológicos uno considera que debe tener cierto cuidado con algunos hábitos relacionados con esas enfermedades, en el caso de las enfermedades autoinmunes sucedería lo mismo.

   De hecho, remarca que en este campo que el tabaco cumple un papel muy importante en a las patologías autoinmunes y hace que los pacientes con estas enfermedades la patología vaya a peor o no responda adecuadamente a los tratamientos. “El tabaco inflama. Hay que intentar evitarlo porque la práctica totalidad de enfermedades empeora con el tabaco”, insiste.

   En este contexto, avisa el coordinador del Grupo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas (GEAS), de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) que a la hora de desarrollar una patología autoinmune influyen muchos factores que se pueden controlar, pero otros no: “Hay infecciones de virus que sabemos que pueden actuar como un disparador de enfermedad. El típico es Epstein-Barr en esclerosis múltiple, pero también el covid, o los parvovirus, virus bastante comunes, y a los que estamos expuestos de forma habitual. En un paciente con una genética determinada ese disparador hace que el sistema inmune empiece una respuesta que no puede controlar y debute la enfermedad autoinmune”.

   Después, menciona este doctor a la obesidad, “una situación donde hay un estado inflamatorio activo debido a las células de la grasa”, que producen una serie de sustancias implicadas en la inflamación. “No se sabe si la obesidad es el huevo o la gallina, pero sí está constatado que aquellos pacientes que viven con obesidad se relacionan mucho con las enfermedades autoinmunes, y por eso en estos casos intentamos iniciar medidas o tratamientos para disminuir ese estado de obesidad o de metabolismo negativo”, remarca el doctor González García.

   Destaca este experto igualmente que, en el caso de las mujeres, las hormonas femeninas, los estrógenos, juegan un papel importante en el debut de las patologías autoinmunes, y recuerda que en el caso del lupus 9 de cada 10 pacientes son mujeres. A su vez, llama la atención sobre otro factor que juega un papel notable en el desarrollo de estas patologías, “el estrés negativo”, de manera que cuando se exacerba se favorece su debut, o bien el brote de una enfermedad ya diagnosticada.

   En resumen, a la hora de evitar el desarrollo de estas patologías, aparte de no fumar, y de mantener un peso adecuado, este médico internista hace hincapié en la importancia de realizar ejercicio de manera regular, o de mantener una dieta equilibrada, a poder ser mediterránea, “ya que es antiinflamatoria”.

CL11