24 septiembre 2026

El público del Teatro Real se rinde a ‘Manon Lescaut’ en la apertura de temporada presidida por el Rey

El público del Teatro Real se rinde a 'Manon Lescaut' en la apertura de temporada presidida por el Rey
Compartir esto:

MADRID, 23 Sep. Agencias –

El público del Teatro Real se ha rendido ante el drama lírico ‘Manon Lescaut’, una nueva producción de la ópera de Giacomo Puccini, que ha regresado tras 102 años al Real y que ha servido de apertura de temporada, presidida por el rey Felipe VI este miércoles 23 de septiembre.

‘Manon Lescaut’, con libreto de Domenico Oliva y Luigi Illica basado en la novela que Abate Prévost publicó en 1731 y bajo la dirección musical de Nicola Luisotti –que inaugura una temporada del Real por tercera vez y que ha enamorado al público—, ha sido respaldada con una ovación de casi 10 minutos por parte de los asistentes entre los que se encontraban, además del Rey y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.

Entre los asistentes, también se encontraba el Presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido Tourón; la Presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló; o el Presidente de la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio.

Asimismo, de los medios de comunicación, se encontraban el presidente de El Español, Pedro J. Ramírez, y el presidente de Europa Press, Asís Martín de Cabiedes, así como la CEO de elDiario.es, Rosalía Lloret. Igualmente, se han acercado a la apertura de temporada otras personalidades del mundo del sector empresarial y cultural así como rostros conocidos, como Carolina Adriana Herrera, hija de la diseñadora de moda.

La ópera relata la vida de Manon Lescaut, una joven que se aprovecha de sus relaciones licenciosas con hombres pudientes para financiar una vida económicamente desahogada con su verdadero amor Des Grieux, incapaz de entenderla y sometido por su pasión hasta el desenlace fatal.

Para este montaje, han asumido el protagonismo los aclamadas Sondra Radvanovsk –la soprano norteamericana ha dado vida a la protagonista– y el tenor estadounidense Michael Fabianol –quien encarna a su amante y amor trágico, Renato Des Grieux–. También ha sido muy vitoreado el personaje de Geronte di Ravoir, el marido de Manon, al que ha dado vida Pietro Spagnoli.

El montaje –con dirección de escena de Carlos Wagner, que ha debutado en las tablas del Real– ha recibido el respaldo de un público que antes de llegar al descanso ya había aplaudido y gritado ‘bravo’ en varias ocasiones, a la vez que ha arrancado las risas de los presentes.

‘Manon Lescaut’ se reproduce en varios espacios –la escenografía de Frank Philipp Schlöbmann– que evocan una sociedad opresiva e hipócrita de los años 40 y 50 del siglo pasado, que guarda similitudes con el ambiente cortesano biempensante de la época de Luis XIV, durante la cual se publicó la novela de Prévost.

Precisamente, el escenario del Real se ha convertido en el patio de una posada donde los amantes se han conocido, pero también ha cambiado a la lujosa residencia en la que Manon Lescaut reside entre grandes joyas con Geronte. Las comodidades y riquezas están representadas en el escenario, aunque la opulencia no consigue hacerla feliz.

Mientras los cuatro actos se han ido sucediendo, el espacio ha mutado hasta conseguir representar un puerto, lugar en el que ha tenido lugar la escena con mayor sororidad de la pieza, cuando muchas mujeres que van a ser deportadas por diferentes delitos aguardan a su destino.

Terminando, Manon Lescaut y Des Grieux han llegado al paisaje árido de una llanura de Luisiana, donde han vagado exhaustos, mal vestidos y sin recursos. Allí les ha alcanzado el trágico final de su historia de amor. Entonces, ha reinado el silencio y, posteriormente, los aplausos de los presentes.

El momento en el que todas las mujeres se encuentran retenidas para ser deportadas ha sido uno de los instantes con mayor carga emocional. Algunas se han mostrado desafiantes, mientras que otras han ocultado el rostro avergonzadas. En el caso de Manon ha llegado ahí acusada de prostitución.

El vestuario, a cargo de Jon Morrell, muestra el triste destino de los amantes a través de trajes grises y apagados, que en los momentos de más desolación serán negros. Para representar el deseo que la protagonista tiene por prosperar, han reinado los vestidos con brillantes y las joyas.

Concretamente, entre las vestimentas femeninas, han reinado las faldas midi y las blusas con hombreras de tejidos brillantes, aunque apagados. En el caso de ellos, lo habitual han sido trajes, pantalones de pinzas grises o camisas blancas.

Otro de los grandes pesos lo lleva la música y la Orquesta Titular ha sido vitoreada con fuerza durante y al finalizar la pieza. Ha estado llena de giros alegres, eficaces y románticos en los primeros actos, generando un ambiente rococó a través de minuetos, gavotas, madrigales o música de salón, reutilizando piezas de juventud de Puccini.

Este estilo se desvanece a partir del dúo de amor del segundo acto para dar paso a un lenguaje pasional e influenciado por el dramatismo wagneriano.

El repertorio sinfónico es denso y homogéneo, en lugar de dividirse en números cerrados o autónomos, ya que la estructura musical tiene una función narrativa paralela al canto.

CL2