Ceuta monopoliza la bronca política en la sesión de control al Gobierno

A 700 kilómetros de Ceuta, Sánchez y Feijóo se culpan mutuamente de que los migrantes sigan allí. Cronificar es el nuevo reproche de ida y vuelta. Después de que Marruecos prometiera ayer a Europa que está dispuesto a aceptar a todos los migrantes, Feijóo y el PP machacan con la pregunta a Sánchez de si ha hablado o hablará con el rey de Marruecos. No ha habido respuesta. Los populares no sueltan el hueso de Ceuta y sacan fotos de machetes. Atizan al ministro del Interior y al de Exteriores. El Gobierno contraataca con los menores y con las ayudas a Ceuta. Feijóo intensifica la ofensiva y mañana se reunirá con el comisario europeo de Migraciones y luego se irá a la otra ciudad fronteriza: Melilla.
