La ONU pide 296 millones de dólares para ayudar a Venezuela

CARACAS – La Organización de las Naciones Unidas necesita 296 millones de dólares adicionales para ampliar la respuesta humanitaria en Venezuela tras los terremotos de junio y asistir a 1,3 millones de personas durante los próximos seis meses, informó su jefe de asuntos humanitarios, Tom Fletcher.
Luego de recorrer el devastado litoral caribeño vecino a esta capital, el titular de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (Ocha) afirmó que “la amplia solidaridad mostrada hacia Venezuela debe transformarse ahora en un apoyo real y práctico para la recuperación tras los devastadores terremotos”.
Dijo que “se necesitan 296 millones de dólares para atender las necesidades socioeconómicas de 1,3 millones de personas por un periodo de seis meses. Es un plan con plazos concretos”, y agregó que “los donantes ya están actuando, les rindo homenaje y les doy las gracias”.
Fletcher no especificó cuáles son los países o entidades que ya se han manifestado como donantes. Algunos gobiernos, como los de Estados Unidos y China, han anunciado u ofrecido aportes y apoyo a las tareas de reconstrucción.
Los terremotos de 7,2 y 7,5 en la escala Richter que sacudieron el norte de Venezuela con un intervalo de apenas segundos, el 24 de junio, dejaron 3685 fallecidos, 16 740 heridos, y miles de personas sin vivienda, desplazadas a refugios o desaparecidas.
Se desplomaron o dañaron sin remedio más de 800 edificios, muchos de ellos residenciales de más de 10 plantas, pero también se afectaron casas unifamiliares, hospitales, escuelas, comercios e instalaciones de infraestructura para servicios.
Cayeron algunos edificios en Caracas y poblaciones a su occidente, pero la zona más afectada fue el litoral inmediatamente al norte -la ciudad portuaria de La Guaira y áreas residenciales y de balnearios-, cuyos residentes resintieron, y aún resienten, la escasa y lenta ayuda y protección llevada por los distintos órganos del Estado.
Una treintena de países, sobre todo de América y Europa, pero también lejanos como India, Qatar y Vietnam, despacharon desde las primeras horas y sostuvieron durante días equipos de rescate y de auxilios médicos, además de ayuda material en hospitales de campaña, agua, alimentos, medicinas, insumos y otros bienes.
Fletcher pidió “mantener la solidaridad internacional, mientras la emergencia pasa de la búsqueda y rescate a una fase de recuperación”.
Los daños materiales fueron estimados en unos 37 000 millones de dólares por la Oficina de la ONU para la Reducción de Riesgos de Desastres, en tanto economistas independientes calculan que una recuperación de infraestructura y otros bienes y servicios puede consumir entre 7000 y 11 000 millones de dólares.
Venezuela, de 29 millones de habitantes -unos ocho millones de venezolanos migraron a otros países desde mediados de la década pasada- tiene un producto interno bruto estimado en 2025 por el Banco Mundial en 100 000 millones de dólares, la cuarta parte del alcanzado en 2010.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció un fondo de 200 millones de dólares, que espera nutrir parcialmente con recursos congelados en el exterior, para tareas de reconstrucción y auxilio agrupadas en una “Misión Renacer”.
Según cifras oficiales, al 7 de julio el terremoto había dejado a 17 900 personas sin vivienda, el gobierno ha prestado asistencia a 87 800 familias afectadas por los sismos y operan 87 campamentos transitorios como refugio para damnificados.
Las Europa Press de la ONU estiman que centenares de miles de personas tienen necesidades urgentes de alojamiento, salud, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, protección, educación y recuperación temprana.
Según Fletcher, la respuesta a Venezuela ya ha recibido unos 300 millones de dólares, incluidos 115 millones registrados antes de los terremotos. Sin embargo, la brecha de financiación para atender las necesidades urgentes asciende todavía a 627 millones de dólares.
El responsable humanitario subrayó que la solidaridad internacional debe mantenerse durante la transición hacia la asistencia humanitaria, la recuperación temprana, la reconstrucción y el desarrollo.
El canciller venezolano Yván Gil aprovechó un encuentro con Fletcher para solicitar apoyo multilateral y la liberación de recursos venezolanos bloqueados en el exterior para financiar la reconstrucción.
Los principales de esos recursos, valorados en varios miles de millones de dólares, están en oro depositado en el Banco de Inglaterra y en Suiza, y dividendos de Citgo, su empresa petrolera en Estados Unidos, no transferidos debido a sanciones impuestas por Washington a partir del año 2017.
Adicionalmente, el país aspira acceder en un futuro cercano a Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional, que podrían apuntalar sus reservas en unos 5000 millones de dólares.
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