28 abril 2026

Un tercio de la población cree que se ha ido demasido lejos en feminismo, migración y derechos LGTBI, según un estudio

Un tercio de la población cree que se ha ido demasido lejos en feminismo, migración y derechos LGTBI, según un estudio
Compartir esto:

MADRID 28 Abr. (Agencias) –

En torno a un tercio de la población española cree que se ha ido demasiado lejos en feminismo, presencia y aceptación de población de origen extranjero y derechos y visibilidad del colectivo LGTBI. Así se desprende del informe H/Orizontes presentado este martes, una iniciativa de la consultora H/Advisors, que analiza los retos y preocupaciones que impulsarán la agenda pública en España.

Para la realización del informe se han efectuado 2.000 entrevistas a residentes a partir de 18 años de ámbito nacional, excluyendo Ceuta y Melilla, efectuadas entre el 11 y el 13 de marzo.

A tenor de los resultados, los autores del estudio han apreciado una reacción ante valores sobre los cuales la sociedad española se había situado «tradicionalmente en la vanguardia» como el feminismo o el colectivo LGTBI. Asímismo, la actitud de la ciudadanía española hacia la población inmigrante también «muestra señales de cambio».

Así, al preguntar a la ciudadanía si en estos ámbitos España se ha ido demasiado lejos, se está en un punto adecuado o todavía queda mucho por hacer, la imagen que emerge es la de una sociedad dividida. En el caso del feminismo, un 31,2 % considera que ha ido demasiado lejos, un 28,4 % que se está en un punto adecuado y un 33,9 % opina que aún queda mucho por avanzar.

En el ámbito de los derechos y la visibilidad del colectivo LGTBI, los porcentajes son similares: un 26,3 % considera que se ha ido demasiado lejos, frente a un 34,3 % que cree que está en un punto adecuado y un 30,8 % que opina que aún hay margen de avance.

Por su parte, en relación con la presencia y aceptación de la población de origen extranjero, un 30,9 % piensa que ha ido demasiado lejos, un 26 % que está en un punto adecuado y un 36,1 % que todavía queda camino por recorrer.

Quienes consideran que se ha ido demasiado lejos en estos ámbitos responden a perfiles relativamente definidos, según se desprende del informe. Destacan los hombres — especialmente los más jóvenes (generaciones Z y millennial)–, las personas en situaciones económicas más vulnerables –que recurren a sus ahorros o al endeudamiento– y quienes simpatizan con partidos de derechas, en particular Vox.

Los simpatizantes de Vox, es el espacio donde con más claridad se consolida la idea de que determinados avances sociales han superado un «punto de equilibrio», lo que, según el informe, «contribuye a explicar tanto su crecimiento en los últimos años como su capacidad para articular un discurso de reacción frente a los cambios culturales».

En el extremo opuesto, según el estudio, las mujeres –especialmente de generaciones intermedias (millennial y generación X)–, las personas con mayor estabilidad económica (en particular quienes logran ahorrar) y quienes se sitúan más próximas a partidos de izquierdas, particularmente Sumar, tienden a considerar que «aún queda camino por recorrer o que la situación actual se encuentra en un punto adecuado».

AGENDA PÚBLICA

Más allá de las posiciones concretas en cada ámbito, se extiende también una mirada crítica sobre el lugar que ocupan estos debates en la agenda pública. Un 72,3 % de la población considera que «se habla demasiado de temas de identidad y poco de problemas económicos reales, reflejando un desajuste entre el foco del debate público y las preocupaciones cotidianas de la ciudadanía».

Sin embargo, un 68% considera que el clima social se ha vuelto más hostil hacia determinadas minorías. Para los autores del estudio, esta coexistencia de percepciones -exceso de debate identitario y, al mismo tiempo, aumento de la hostilidad- apunta a una cierta tensión en la forma en la que estos asuntos se viven socialmente.

En este sentido, consideran que el eje identitario no solo actúa como un espacio de división, sino «también como un ámbito en el que se concentran ambivalencias y contradicciones sociales, reflejo de una sociedad que, al tiempo que se transforma, no termina de encontrar un equilibrio compartido en torno a la diversidad y la convivencia».

CL23