IniCIA, formación en Inteligencia Artificial para la inclusión de personas con discapacidad
MADRID, 17 Oct. Agencias –
La Fundación Claudia Tecglen acaba de lanzar IniCIA, un bootcamp de Inteligencia Artificial para personas con discapacidad que nace con el fin de democratizar el acceso a esta tecnología y convertirla en una herramienta real de autonomía, aprendizaje y empleabilidad, para quitarle el poder a la discapacidad.
Como destacan desde la entidad, el programa llega en pleno auge de la Inteligencia Artificial, una tecnología que abre oportunidades, pero que también puede generar nuevas barreras de acceso, formación o accesibilidad. Como argumentan, la brecha digital no se limita al acceso a la tecnología, pues también influyen la inexistencia de contenidos adaptados, la accesibilidad de las plataformas o la falta de formación y acompañamiento para utilizar estas herramientas.
Frente a esa realidad, IniCIA ofrece 4 horas de formación 100% asíncrona, diseñada bajo criterios de accesibilidad universal, con vídeos subtitulados. Con un enfoque práctico, la formación busca romper la barrera de entrada a la IA y ayudar a los participantes a pasar de usuarios a creadores de sus propias herramientas, permitiéndoles organizar su día a día, comprender documentos o incluso mejorar su búsqueda de empleo.
«Con IniCIA queremos que las personas con discapacidad pierdan el miedo a utilizar la IA y descubran que también pueden crear con ella, ganar autonomía y abrir nuevas oportunidades en su vida personal y profesional», explica Claudia Tecglen, fundadora y presidenta de la Fundación.
En concretot, IniCIA organiza sus contenidos en 6 áreas, que acompañan al usuario desde sus primeros pasos con la IA hasta su aplicación en situaciones reales. En cuatro horas, aprenderán qué puede y qué no puede hacer esta tecnología y cómo emplearla de forma práctica en tareas cotidianas para organizarse, comprender documentos, estudiar, mejorar su currículum o preparar entrevistas de trabajo, siempre con un uso seguro y responsable.
La metodología del programa busca que cada aprendizaje tenga una aplicación inmediata mediante ejercicios guiados y casos prácticos. Al completar la formación, los participantes pueden obtener un certificado de aprovechamiento. El objetivo no es dominar la tecnología por sí misma, sino contar con recursos que ayuden a reducir el impacto de la discapacidad en la vida diaria. Además, al incorporar testimonios de personas con discapacidad, la formación muestra cómo la IA puede convertirse en un apoyo para afrontar sus tareas cotidianas.
«La IA me ayuda a sintetizar conocimientos y adaptarlos a mis ritmos. Puede ser muy útil para las personas con discapacidad, aunque cada una tiene sus propias necesidades», afirma Miguel Camacho, embajador de la Fundación. Por su parte, Rocío Molpeceres, también embajadora, con parálisis cerebral, afirma que «ahora, con la IA, puedo ilustrar mis propios cuentos».
En palabras de Claudia Tecglen, «la IA si no es accesible, no puede ser inteligente». «No va a sustituir a las personas ni a las compañías, pero sí puede derribar muros», argumenta.
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