La Junta destaca el impulso a la vigilancia de los factores que pueden afectar a la salud
SEVILLA 26 Sep. Diario Dia –
El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, en el marco del Día Internacional de la Salud Ambiental, que se celebra cada 26 de septiembre, ha enfatizado las actuaciones que desarrolla su Consejería «para identificar, evaluar y gestionar los factores ambientales que pueden afectar a la salud de la población andaluza».
El lema elegido para este año para conmemorar la efeméride, ‘Salud ambiental: Apoyarnos en la ciencia para proteger a las comunidades’, «subraya precisamente la importancia del conocimiento científico en la toma de decisiones relacionadas con la protección de la salud», según ha concretado el Gobierno andaluz en una nota.
«La salud de las personas está estrechamente relacionada con las condiciones del entorno en el que viven. La calidad del aire que respiramos, la calidad del agua que bebemos o en la que nos bañamos, el ruido, las condiciones higiénico-sanitarias de los espacios públicos, la presencia de vectores y plagas o la exposición a determinadas sustancias químicas son algunos de los factores ambientales que pueden tener repercusión sobre la salud de la población», ha precisado Sanz. De este modo, la vigilancia, prevención y el control de estos riesgos constituyen el ámbito de actuación de la salud ambiental y forman parte de las políticas de protección de la salud de la Junta.
Estas actuaciones, que se desarrollan actualmente desde la Secretaría General de Salud Pública y Promoción de la Salud, a través del Servicio de Salud Ambiental, comprenden programas relativos a la vigilancia de las aguas de consumo humano y de baño, la reutilización de aguas residuales, la calidad del aire ambiente y del aire interior, incluido el ruido, las condiciones higiénico-sanitarias de locales e instalaciones de uso colectivo, las instalaciones de riesgo frente a la legionelosis, los productos químicos, los campos electromagnéticos, las zoonosis no alimentarias y plagas urbanas, así como las actividades relacionadas con productos y servicios biocidas.
«Uno de los ejemplos más recientes de esta integración del conocimiento científico en las políticas de salud ambiental es el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental», ha indicado el vicepresidente primero. Para su desarrollo, la Consejería cuenta con el conocimiento científico generado por el Centro Andaluz de Investigación en Zoonosis y Enfermedades Emergentes (Caizem) e investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC-Estación Biológica de Doñana).
Este programa incorpora el enfoque de ‘Una sola salud’ (One Health), que tiene en cuenta la «estrecha relación existente entre la salud humana, la sanidad animal, tanto doméstica como silvestre, y el medio ambiente». La vigilancia de los vectores y de las condiciones ambientales permite disponer de información científica «para orientar las actuaciones de prevención y control frente al virus del Nilo Occidental».
En contexto, el compromiso con la aplicación del conocimiento científico a la protección de la salud se extiende también a la elaboración de herramientas dirigidas a las administraciones y otros agentes que intervienen sobre los factores ambientales. En este ámbito, Sanz ha avanzado «la publicación de la ‘Guía para optimizar los impactos en salud derivados de la implementación de medidas para la mejora de la calidad del aire en entornos urbanos'».
«La guía nace con el objetivo de facilitar la toma de decisiones y la priorización de actuaciones destinadas a mejorar la calidad del aire desde una perspectiva de protección de la salud», ha añadido. Para ello, aborda cinco ámbitos relacionados con algunas de las principales fuentes de contaminación en las ciudades, en concreto, la movilidad; el sector residencial, comercial e institucional; el sector industrial y el uso de productos químicos; el sector agrícola y forestal, y las actividades de extracción de minerales, construcción y demolición.
El documento establece metas para cada uno de estos ámbitos y desarrolla un total de 44 acciones presentadas en formato de ficha, con el propósito de facilitar su consulta y aplicación por parte de las administraciones y organismos competentes. Más información en ‘https://juntadeandalucia.es/organismos/presidenciasanidadyem…‘.
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