Detenidas 16 personas por pertenencia a un entramado que explotaba a mujeres que ejercían la prostitución
MADRID, 20 Ago. (Agencias) –
Agentes de la Policía Nacional han detenido a 16 personas pertenecientes presuntamente a un entramado criminal que explotaba a mujeres que ejercían la prostitución en un chalet-club de Móstoles, ha informado el Cuerpo en un comunicado.
Los detenidos operaban y se estructuraban en varios niveles especializados bajo la dirección de cuatro mujeres de la misma familia. Las víctimas realizaban actividades contra su voluntad, siendo explotadas sexualmente al aprovecharse de su extrema situación de vulnerabilidad y necesidad.
Cuatro mujeres de la misma familia dirigían toda la organización dedicada a la explotación sexual dando órdenes a encargadas, conductores y personal de seguridad. Ellas decidían qué mujeres trabajaban cada ‘plaza’ utilizando engaños para que las víctimas las aceptaran.
Para controlar a las mujeres en el chalet-prostíbulo contaban con una mano derecha y tres prostitutas de confianza, que vigilaban el funcionamiento del lugar y también suministraban sustancias a clientes y víctimas con adicciones, siempre con la aprobación de las líderes.
La estructura incluía además a dos hombres encargados de la seguridad, las cámaras de vigilancia, la publicidad de las mujeres y el contacto con los clientes. Los pagos por los servicios sexuales se realizaban en metálico o a través de una plataforma de pago, con cinco testaferros para ocultar el dinero y evitar que los beneficios aparecieran vinculados a las cuatro dirigentes.
UNA VEINTENA DE VÍCTIMAS
La organización mantenía totalmente sometidas a las mujeres explotadas en el chalet-prostíbulo, donde llegaban a convivir unas veinte víctimas bajo control permanente. Tres hombres –parejas de tres de las cabecillas– se encargaban de trasladar a las mujeres para servicios sexuales a domicilio cuando los clientes lo solicitaban.
Las víctimas eran obligadas a dormir hacinadas en el sótano, un espacio configurado únicamente para maximizar beneficios, sin importar las condiciones indignas del alojamiento.
Las normas eran abusivas: no podían elegir clientes, debían estar disponibles las 24 horas y pagar gastos como 20 euros semanales por limpieza, además de otros costes impuestos verbalmente. Una vez dentro se les exigían prácticas sexuales adicionales y humillantes, mantener la luz encendida y consumir u ofrecer sustancias estupefacientes a los clientes para aumentar el beneficio económico.
Esta organización criminal estaba compuesta en España por al menos 16 personas y con motivo de la investigación llevada a cabo, se procedió a la detención de todas ellas como presuntas autoras de los delitos de organización criminal, delitos relativos a la prostitución, salud pública y blanqueo de capitales.
En el registro se intervinieron cuatro teléfonos móviles utilizados para la gestión de citas y envío de dinero, más de 800 euros en efectivo y sustancias estupefacientes (cocaína y cristal). Además se liberó a una de sus víctimas. Por todo ello los detenidos fueron posteriormente puestos a disposición judicial.
CL11
