Amniocentesis: consiguen casi la misma precisión genética sin riesgo para el feto

Amniocentesis: consiguen casi la misma precisión genética sin riesgo para el feto
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   MADRID, 15 Jun. (Agencias) –

   Si bien las pruebas prenatales no invasivas (NIPT, por sus siglas en inglés) han revolucionado el diagnóstico prenatal al permitir la detección de diversos problemas genéticos en el feto, actualmente tienen limitaciones y, por lo tanto, no detectan muchas causas genéticas de anomalías.

Sin embargo, uns nueva técnica, que se presenta en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana, que se celebra en Suecia, introduce una tecnología denominada secuenciación fetal no invasiva (NIFS, por sus siglas en inglés) que analizará simultáneamente casi 23.000 genes, así como todas las afecciones que actualmente detecta la NIPT, en embarazos con y sin anomalías fetales previamente detectadas.

Expertos del Broad Institute del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Harvard, ambos en Estados Unidos, aseguran que esta técnica de diagnóstico prenatal no invasiva ofrece resultados comparables a los métodos invasivos.

   Al presentar la investigación, Christopher Whelan, científico computacional sénior que trabaja en el laboratorio del doctor Michael Talkowski en el Broad Institute del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y Harvard, y en el Centro de Medicina Genómica del Hospital General de Massachusetts (MBG) en Boston, asegura que la nueva técnica logró identificar una proporción muy alta de variantes genéticas clínicamente relevantes que actualmente solo se detectan mediante secuenciación genómica invasiva (SG). Este hallazgo sugiere que la NIFS podría utilizarse como una herramienta de cribado más segura e igualmente precisa en todos los embarazos, concluye.

   La mayoría de los métodos NIPT actuales tienen baja resolución y se centran solo en un número reducido de anomalías genéticas, además de que existe una estandarización limitada entre ellos. El análisis exhaustivo de todos los genes relevantes para el diagnóstico prenatal solo es posible mediante métodos invasivos. «Actualmente, muchas mujeres rechazan los métodos de secuenciación invasivos, como la amniocentesis o la biopsia de vellosidades coriónicas (BVC), debido al riesgo para el feto, el estrés que conllevan, las dificultades de acceso y el coste, a pesar de su alta capacidad diagnóstica», reflexiona. Whelan. «Intentábamos desarrollar una prueba con un valor diagnóstico similar, pero sin los riesgos ni otros inconvenientes».

   Los investigadores probaron NIFS en 565 embarazos con una media de 17 semanas de gestación. Aplicaron la secuenciación profunda de ADN fetal libre de células (cffDNA) al análisis de muestras de sangre materna y utilizaron métodos informáticos avanzados para identificar variantes genéticas en casi 23. 000 genes (el exoma) en cada feto.

    La comparación de sus hallazgos con los de la secuenciación directa del feto tras amniocentesis o biopsia de vellosidades coriónicas les permitió verificar su precisión; descubrieron que NIFS detectó entre el 95% y el 99% de las variantes genéticas encontradas por los métodos invasivos, dependiendo del tipo de variante y el patrón de herencia y, lo que es más importante, el 97,2% de las variantes genéticas responsables de afecciones clínicamente importantes en el estudio. «La prueba tuvo un rendimiento excelente al detectar todas las variantes clínicamente relevantes encontradas mediante secuenciación genómica invasiva que habrían pasado desapercibidas para todas las pruebas no invasivas actuales, y genotipificó con precisión más del 97% de ellas. También hubo algunos hallazgos inesperados, como embarazos gemelares con tejido anormal y evidencia de que algunas madres habían recibido un trasplante de médula ósea de un donante masculino, lo que alteró los resultados de la prueba prenatal no invasiva (NIPT)», concreta Whelan. «Esto proporcionó más evidencia de la solidez de la técnica».

   Se estima que NIFS es considerablemente más económico que el método estándar actual de secuenciación genómica invasiva, ya que se basa en gran medida en capacidades ya existentes y ampliamente disponibles en laboratorios de diagnóstico comerciales, y no requiere un procedimiento médico. La técnica utiliza solo un número ligeramente mayor de lecturas de secuenciación que las necesarias para la secuenciación genómica invasiva, y puede utilizarse en una etapa más temprana del embarazo que aquella en la que la mayoría de las anomalías fetales son detectables mediante imágenes.

    Al proporcionar un acceso más temprano a la información genética y los diagnósticos, NIFS puede reducir los costos generales al permitir una gestión más informada del embarazo. La prueba ya ha demostrado ser precisa en muestras de embarazos de tan solo 10 semanas de gestación, con una proporción de ADN libre circulante en la sangre materna que proviene de la placenta (la fracción fetal) tan baja como el tres por ciento. «Con esas fracciones, aún observamos una concordancia muy alta con la secuenciación genómica clínica realizada en ADN de pruebas invasivas», insiste Whelan.

   Los investigadores pretenden seguir mejorando las capacidades de NIFS para poder identificar variantes genéticas adicionales clínicamente relevantes que no se detectan mediante la secuenciación estándar del exoma. Asimismo, están ampliando y escalando sus estudios para que en el futuro se pueda realizar la prueba NIFS en todos los embarazos.

   «Si bien los resultados diagnósticos y el desempeño general de la prueba no fueron una sorpresa, fue notable que pudiéramos acceder y secuenciar una porción tan grande del genoma fetal a partir de una simple muestra de sangre materna durante el embarazo. En el futuro, se están realizando importantes avances en el campo del tratamiento prenatal de enfermedades genéticas. Junto con NIFS, esto podría ser transformador, ya que permitiría utilizar un tratamiento en una etapa más temprana y eficaz.

    NIFS también nos permite comenzar a recopilar, meses antes del nacimiento, la información clínicamente relevante que actualmente se evalúa mediante el cribado neonatal, lo que facilita una preparación temprana para el manejo posnatal», observa Whelan. «Este es un cambio de paradigma emocionante y un punto de inflexión para el diagnóstico prenatal»

CL11