Un total de 700 jóvenes de nueve municipios de Almería se implican en la protección del litoral con ‘Mi playa bonica’

ALMERÍA 20 May. (Agencias) –
Un total de 700 jóvenes de nueve municipios de Almería han participado en la quinta edición de ‘Mi playa bonica’, una iniciativa de Objetivo Newen y la Universidad de Almería (UAL) que ha llevado la investigación científica a 29 centros de Secundaria mediante el estudio de residuos en playas y que ha culminado este miércoles con una jornada científica y de entrega de premios en el Paraninfo de la UAL.
El proyecto ha implicado al alumnado de cuarto de ESO en el análisis de los residuos marinos costeros hallados en los arenales y en la elaboración de propuestas para paliar la contaminación, que han sido trasladadas directamente a sus ayuntamientos.
Según ha señalado la UAL en una nota, la iniciativa busca familiarizar a los jóvenes con los protocolos científicos y con el desarrollo de medidas de conservación de los ecosistemas litorales de sus municipios.
Un jurado formado por cinco expertos ha evaluado los trabajos presentados y ha otorgado el primer premio al IES Aguadulce, que ha recibido 600 euros donados por UAL Sostenible.
El segundo premio ha sido para el IES Sol de Portocarrero, con una dotación de 400 euros entregada por Objetivo Newen, mientras que el tercer puesto ha recaído en el IES Turaniana, con 200 euros donados por Cecoual. El IES San Isidro ha sido el otro centro semifinalista que ha llegado a la fase final celebrada en el escenario del Paraninfo.
Los centros finalistas han expuesto sus trabajos en pósteres y han participado en una mesa de transferencia del conocimiento generado a partir de sus investigaciones.
El director del Cecoual, Juan Gisbert, ha explicado que la jornada «pone el colofón a un programa amplio que comienza el verano anterior, en el cual se recogen residuos en las playas urbanas de Almería y después se procesan durante el curso a través de distintos talleres que se realizan en los centros educativos».
Gisbert ha señalado que, en la fase final, los alumnos «vienen aquí a contarnos cuál es el análisis de esa basura y, sobre todo y lo más importante, a contarle a sus responsables municipales cuáles pueden ser las soluciones para este problema». También ha detallado que la metodología se adentra en la educación ambiental y ha indicado que «la UAL usa todos los datos generados para trabajar en los TFG o TFM, por ejemplo».
Por parte de Objetivo Newen, Mónica Motos ha precisado que la edición ha contado con nueve municipios de la provincia, de los que «ocho de ellos tienen institutos», y con 29 centros «en la investigación final» ubicados en Adra, Roquetas de Mar, El Ejido, Almería, Vera, Carboneras, Níjar y Pulpí.
Motos ha explicado que «en la primera fase se limpia la playa con la participación ciudadana», con el objetivo de lograr que «se involucre el tejido social que haya en la playa en ese mismo día, no son voluntarios».
Después, «se hace una clasificación con unos protocolos establecidos por la UAL» y una parte del residuo, el de menor tamaño, inferior a 15 centímetros, llega a los centros para incorporarse al proyecto mediante metodología científica.
«El alumnado participa entendiendo la problemática y haciendo propuestas a los ayuntamientos de sus municipios», ha subrayado Motos, quien ha advertido de que «el plástico tiene un porcentaje de un 90 por ciento aproximadamente de todo el residuo encontrado».
Además, ha añadido que se han localizado «unas 40.000 unidades de colillas solo en la capital», una cifra que, según ha señalado, se podría doblar en el conjunto de la provincia.
Motos ha puntualizado que los datos proceden de «puntos de muestreo», con unos 30 puntos que abarcan entre 10.000 y 20.000 metros cuadrados de intervención, por lo que «habría que multiplicar por toda la línea de costa de la provincia».
A su juicio, «la idea es involucrar a todo el tejido social en el cuidado del patrimonio, porque al final lo que uno cuida, uno quiere», de modo que la ciudadanía comprenda la problemática y participe «de forma activa en la gestión del patrimonio del municipio para conservarlo y mejorarlo».
LOS AYUNTAMIENTOS RECIBEN LAS PROPUESTAS
El concejal de Sostenibilidad Ambiental y Energética del Ayuntamiento de Almería, Antonio Urdiales, ha indicado que la jornada sirve para escuchar «cuál ha sido el resultado de esa investigación que han hecho los chavales y las chavalas» y para conocer iniciativas de las que las instituciones pueden aprender. «Las instituciones queremos ver la viabilidad de implantar esas iniciativas en los servicios municipales», ha asegurado.
El Ayuntamiento de Níjar, que suma su tercer año en ‘Mi playa bonica’, ha estado representado por la concejala de Cultura, Educación y Participación Ciudadana, María Jesús López, quien ha destacado que el municipio cuenta con «más de 54 kilómetros de playa» y ha considerado «muy importante» este proyecto de concienciación dirigido a los más jóvenes.
López ha señalado que han participado colegios de San Isidro y el IES de la Villa de Níjar, con aprendizaje sobre la importancia de la limpieza y del mantenimiento. También ha avanzado que Níjar seguirá en próximas ediciones, ya que son «sorprendente los resultados que obtenemos».
En el municipio se han analizado Las Negras, Agua Amarga y El Playazo, con residuos diferentes en cada playa y con una influencia distinta según el perfil de quienes acuden a cada una.
Este ha sido el primer año de participación para El Ejido y Roquetas de Mar. El concejal de Educación y Juventud del Ayuntamiento ejidense, Javier Rodríguez, ha manifestado que «el hogar es la primera escuela» y ha valorado que los jóvenes hayan trabajado «con fuerza» en un proyecto que traslada a sus casas el turismo sostenible que el Ayuntamiento impulsa en sus playas.
En Roquetas de Mar han participado cuatro centros, que han limpiado dos playas: La Ventilla, de carácter más natural, y Playa Serena, «mucho más turística y urbana». La edil ha apuntado que el Ayuntamiento tomará nota de los resultados y conclusiones para adoptar decisiones de futuro, y ha avanzado que el municipio seguirá en el programa y ampliará las playas participantes.
EL PROYECTO
‘Mi playa bonica’ se estructura en dos módulos. El primero se centra en la «descontaminación, investigación y divulgación de los ecosistemas marítimo-terrestres para su conservación, desarrollo sostenible y protección de la salud pública», mientras que el segundo aborda la investigación en centros de Educación Secundaria sobre basura marina dispersa en las playas de los municipios a los que pertenecen.
La organización sitúa el programa en el contexto de una provincia que, «debido a sus maravillosos recursos naturales y a su ubicación geográfica estratégica», ha desarrollado una estructura socioeconómica vinculada principalmente a la agricultura intensiva y al turismo de temporada.
Entre los principales peligros, el proyecto destaca el plástico. La organización advierte de que los macroplásticos se fragmentan en mesoplásticos, microplásticos, microesferas o nanoplásticos, que persisten durante miles de años, se bioacumulan y generan «riesgos importantes» para el ecosistema marino y costero y para la salud pública.
Ante esta situación, el programa plantea la necesidad de una gestión sostenible del sistema natural en «corresponsabilidad social», con liderazgo de las instituciones públicas.
A partir de los marcos legales de gestión de las zonas costeras y de residuos, con especial atención a la economía circular, la iniciativa involucra a los jóvenes en un proceso de investigación que recoge sus propuestas y permite que sean evaluadas por los equipos técnicos municipales para su posible implantación.
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