7 abril 2026

El BCE destaca los beneficios de la transición de España hacia las energías renovables

El BCE destaca los beneficios de la transición de España hacia las energías renovables
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MADRID, 7 Abr. Diario Dia –

La dependencia energética de Europa se ha convertido en una de sus vulnerabilidades más importantes y complica cada vez más la tarea de mantener la estabilidad de precios, mandato principal del Banco Central Europeo (BCE), que destaca los beneficios de la transición de España hacia las energías renovables.

Si bien la política energética es competencia de los Gobiernos, Frank Elderson, miembro del Comité Ejecutivo y vicepresidente del Consejo de Supervisión del BCE, señala en un artículo publicado en ‘Financial Times’ las profundas implicaciones para la entidad de la dependencia energética de Europa y recuerda que las recientes perturbaciones de los precios energéticos han sacado del Viejo Continente una cantidad considerable de recursos, dando lugar a intervenciones de emergencia y tensando las finanzas públicas.

En este sentido, las últimas proyecciones macroeconómicas de los expertos del BCE ya describen cómo esta perturbación externa podría aumentar la inflación y frenar el crecimiento de la zona euro, en un escenario «difícil de gestionar», puesto que el endurecimiento de la política monetaria para contener la inflación puede agudizar una desaceleración económica, mientras que su relajación para apoyar el crecimiento puede hacer que la inflación se enquiste.

«Nuestro mandato principal es la estabilidad de precios. Sin embargo, las repetidas perturbaciones de los precios de la energía hacen cada vez más difícil cumplir este objetivo», afirma.

ESPAÑA, EJEMPLO DE TRANSICIÓN ENERGÉTICA.

El representante neerlandés en el directorio del BCE sostiene que, si bien Europa no puede eliminar el riesgo geopolítico, sí puede reducir significativamente su exposición y la manera más eficaz de lograrlo es reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles importados y acelerando un cambio ordenado hacia energías limpias autóctonas.

«Si Europa cumpliera sus objetivos en materia de energía sostenible, el vínculo entre los precios internos de la energía y la volatilidad de los mercados energéticos mundiales se debilitaría sustancialmente», asegura.

En este sentido, para Elderson la transición de España hacia las energías renovables «demuestra los beneficios de la inversión en energías limpias» y destaca que, según estimaciones del Banco de España, los precios mayoristas de la electricidad a principios de 2024 eran aproximadamente un 40% inferiores a lo que habrían sido si la generación eólica y solar se hubiera mantenido en los niveles de 2019.

De tal manera, considera que una aplicación más amplia de estas estrategias implicaría menos perturbaciones para los hogares, las empresas, las finanzas públicas y los mercados financieros y, en consecuencia, «una mayor estabilidad macroeconómica y de precios».

En cuanto a los elevados costes que algunos atribuyen a una transición de este tipo, de alrededor de 660.000 millones anuales hasta 2023, el ejecutivo del BCE defiende que la inversión en energías limpias y sostenibles sustituye al considerable gasto en combustibles fósiles, que asciende actualmente a unos 400.000 millones de euros anuales, añadiendo que, una vez construida la infraestructura, la energía en sí es prácticamente gratuita.

Por ello, Elderson afirma que la adopción de energía producida internamente, limpia y sostenible aporta mucho más que simples beneficios climáticos, ya que refuerza la estabilidad macroeconómica, reduce los costes a largo plazo, apoya el crecimiento económico, aporta beneficios para la salud y refuerza la autonomía estratégica de Europa.

A este respecto, considera esenciales los avances en la unión de ahorros e inversiones con el fin de movilizar el volumen de capital necesario para llevar a cabo esta transición, que requiere grandes inversiones iniciales, así como unos mercados de capitales profundos y eficientes, y un entorno político predecible.

«La verdadera pregunta ya no es si Europa puede permitirse llevar a cabo la transición energética, sino si puede permitirse no llevarla a cabo. Desde la perspectiva de los bancos centrales, la respuesta es clara», concluye Elderson.

CL8