Starmer anuncia una cumbre con aliados para estudiar «medidas diplomáticas y políticas» para reabrir Ormuz
MADRID 1 Abr. –
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado este miércoles una cumbre a finales de esta semana con aliados para estudiar «medidas diplomáticas y políticas» que contribuyan a reabrir el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio global de petróleo y está siendo escenario de ataques en el contexto de la guerra de Irán.
«Estamos explorando todas y cada una de las vías diplomáticas que están a nuestro alcance», ha informado el dirigente británico en una rueda de prensa desde Londres en el que ha reivindicado los contactos en el seno del G7 y con jefes de Estado Mayor de una coalición de 35 países para actuar de forma coordinada en favor de la seguridad marítima.
En este contexto, ha anunciado una reunión a finales de esta semana auspiciada por el Ministerio de Exteriores británico «que reunirá a esos países por primera vez». «Evaluaremos todas las medidas diplomáticas y políticas viables que podamos adoptar para restablecer la libertad de navegación, garantizar la seguridad de los buques y marineros atrapados y reanudar el movimiento de mercancías esenciales», ha señalado.
Starmer ha indicado que el siguiente paso de la coalición será convocar a cargos militares para «coordinar capacidades» y hacer que el estrecho de Ormuz «sea accesible y seguro», aunque ha fijado este horizonte para cuando «cesen los combates».
«Debo ser sincero con la gente: esto no será fácil», ha dicho sobre la tarea de reabrir el paso de Ormuz, apuntando que el principal factor para la libre navegación tiene que ver con la duración del conflicto en Irán pero que no necesariamente está vinculado el fin de la guerra y el libre paso. «Ambas cosas no necesariamente van de la mano», ha señalado.
De todos modos, ha pedido no asumir que una rebaja de la intensidad del conflicto «implique necesariamente» la reapertura total del estrecho que controla Teherán. «Por eso estamos pasando al siguiente nivel de planificación en relación con Ormuz», ha subrayado, indicando que esta iniciativa también debe implicar a Washington.
Sobre las continuas fricciones con el presidente estadounidense, Donald Trump, por la falta de implicación de Reino Unido y otros países europeos en la guerra en Irán, el dirigente británico ha insistido en que pese «la presión y el ruido» debe actuar en defensa del interés británico «en todas las decisiones» que adopte. «He sido absolutamente claro en que esta no es nuestra guerra y no vamos a dejarnos arrastrar a ella», ha zanjado.
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