17 marzo 2026

El juez interroga este martes al exDAO de la Policía y escucha a la denunciante de agresión sexual

El juez interroga este martes al exDAO de la Policía y escucha a la denunciante de agresión sexual
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MADRID 17 Mar. –

El magistrado del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid interroga este martes al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González y a la mujer que le denunció por presunta agresión sexual.

González renunció al cargo tras conocer que el juez había admitido a trámite la denuncia presentada en su contra y le había citado a declarar como querellado. El exmando policial y la mujer que le denunció están llamados a declarar a partir de las 10.30 horas.

El juez apuntaba en un auto que los hechos denunciados «hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales», después de que el abogado de la denunciante alertara también en la querella de supuestas coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos con la agravante de abuso de superioridad.

CONDUCTA «OBSESIVA» Y «AGRESIVA»

La denunciante, agente de la Policía subordinada de González, mantuvo «en el pasado una relación de afectividad» con el exDAO que «estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta» dada su posición, según la querella.

«Esta situación de subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación, viéndose impedida para materializar efectivamente dicha decisión», señaló.

La relación, según el escrito, finalizó «por decisión unilateral» de la mujer, una «circunstancia» que González «no aceptó», iniciando «a partir de entonces una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culminó con los gravísimos hechos» denunciados.

En concreto, esos hechos habrían ocurrido el 23 de abril de 2025, cuando la mujer se encontraba prestando «servicio activo ordinario en la comisaría de Coslada», detalló. A partir del mediodía, ésta habría recibido «múltiples llamadas telefónicas» de González «requiriendo su presencia de forma inmediata y perentoria», agregó.

«Ante la negativa inicial y reiterada de la víctima, quien alegó razones laborales obvias, el querellado, haciendo uso explícito de su autoridad institucional, le instó e instruyó para que abandonara su puesto de trabajo utilizando un vehículo policial camuflado de la comisaría de Coslada, con la finalidad de reunirse con él con carácter urgente», recogió el escrito.

La mujer se habría trasladado a un restaurante en el que el exDAO estaría comiendo con otro comisario. Después de compartir un rato con ambos, González y la mujer se trasladaron a un inmueble. Su superior la habría propuesto entonces subir a la vivienda, pero ésta manifestó «su incomodidad y su deseo de marcharse», indicó.

Una vez dentro de la casa, el exDAO habría servido dos cervezas e iniciado «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima». «Acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento», añadió la querella.

Pese a las negativas, el exDAO habría comenzado entonces «una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional», agregó.

EL EXDAO VINCULA LA QUERELLA A «CELOS»

Por su parte, el exDAO afirmó que ofreció a la denunciante marcharse de la vivienda en la que habrían ocurrido los hechos y negó que le impidiera irse, al tiempo que vinculó la querella a «celos» de la mujer.

La representación legal de González señaló, en un escrito remitido al juez, «contradicciones entre el relato de la querella y el contenido de la grabación aportada como prueba documental fundamental».

En su opinión, lejos de reflejar una negativa en todo momento por parte de la querellante, una imposibilidad de abandonar el lugar o un contexto de sometimiento constante, lo que se desprende de la literalidad de la conversación son unos reproches de celos y demandas de atención por parte de ella, expresiones afectivas y un tono de confianza personal.

La representación legal de la mujer entregó al juez una serie de pruebas para probar la acusación, entre las que se encuentran audios, un listado de llamadas y pantallazos de mensajes, sobre los que pidió la «plena reserva» y «salvaguarda» en sede judicial, esto es, que sólo se pudieran consultar en el juzgado.

El magistrado garantizó la «confidencialidad» del material aunque sin la «plena reserva» que demandaba la denunciante, entregando a la defensa del exDAO una copia de las pruebas aportadas por la denunciante.

La mujer ha reclamado al juez que investigue una supuesta filtración de su identidad, solicitando que se deduzca testimonio por los presuntos delitos de revelación de secretos y vulneración de secreto sumarial.

CL0