1 noviembre 2026

De los coches con puertas manuales al verde de la serie 1000: La historia de Metro de Madrid en 14 vagones

De los coches con puertas manuales al verde de la serie 1000: La historia de Metro de Madrid en 14 vagones
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MADRID, 1 Nov. (Agencias) –

Puertas de madera de apertura manual, suelos del mismo material, asientos tapizados y lámparas con tulipas de vidrio son algunos de los elementos que conservan los coches históricos del Metro de Madrid. La colección, integrada por 14 vagones, permite recorrer la evolución del suburbano desde sus primeros viajes en 1919 hasta el proceso de modernización desarrollado en los años sesenta.

La presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, anunció durante el Debate sobre el Estado de la Región la intención de declarar Bien de Interés Cultural (BIC) esta colección. Con la publicación de la resolución en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), el Gobierno regional pone en marcha la maquinaria para iniciar el trámite.

En este catálogo, los más antiguos son cuatro coches del tipo Cuatro Caminos construidos en 1919 para la primera línea, entre Sol y Cuatro Caminos. El M-6 conserva las características de su reforma de los años treinta: una sola cabina de conducción, puertas manuales, suelo de madera y un linternón en el techo para ventilar el interior. El M-9, ideado para poder circular por separado, tenía una cabina en cada extremo y lucía el escudo de la Compañía Metropolitano Alfonso XIII.

Aquellos primeros trenes tuvieron que recurrir a componentes adquiridos en Estados Unidos. Según relata el BOCM, consultado por Europa Press, durante la Primera Guerra Mundial ningún país europeo estaba en condiciones de fabricar las unidades necesarias para inaugurar el servicio, mientras que la industria española podía producir las cajas de los vehículos.

La ampliación de la red también dejó huella en los vagones. El remolque R-103, del tipo Ventas y construido en 1924, incorporó señales luminosas que informaban al conductor del cierre de las puertas. El motor M-122, de 1927, llegó con la prolongación de la línea 2 hasta Quevedo y aumentó el tamaño de los accesos y de la cabina. Dos coches Cuatro Caminos, el M-18 y el R-18, fueron alargados en los años cuarenta para incrementar su capacidad.

En 1943, los vehículos del tipo Salamanca destinados a la línea 4 se convirtieron en los primeros del Metro madrileño con cuatro puertas. Los Legazpi de 1956, que circularon por las líneas 2 y 3, contaban con una motricidad reforzada para afrontar tramos de mayor pendiente.

El cambio de aspecto llegó con la serie 1000. Los coches M-1121 y M-1122, construidos en 1965, sustituyeron el rojo tradicional por un exterior verde y gris verdoso, con formas redondeadas inspiradas en el Metro de Nueva York. Su revestimiento interior lavable buscaba mejorar la higiene y la durabilidad. Estos vehículos permanecieron en servicio hasta 2002.

Doce de los 14 coches incluidos en el expediente están restaurados y se exhiben en la estación de Chamartín. Los otros dos, el M-18 y el R-18, permanecen en las cocheras en proceso de restauración.

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