Accidente de tren en Toledo: qué se sabe hasta ahora del choque entre un Iryo y un AVE y mapa de la zona
MADRID 28 Oct. –
El accidente de tren registrado este miércoles, 28 de octubre, en la localidad toledana de Urda, ha involucrado a dos trenes de alta velocidad, un AVE de Renfe y otro de Iryo, y ha provocado un mínimo de 64 fallecidos y 80 heridos –de los cuales 50 son graves–, según los datos del Gobierno de Castilla-La Mancha.
El alcance de estos trenes es ya el segundo accidente más grave de tren desde el año 2013, cuando un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en Angrois, en las inmediaciones de Santiago de Compostela, provocando la muerte de 80 personas y dejando otras 145 heridas.
El siniestro se habría registrado a las 8.54 horas de este miércoles, cuando el tren AVE 2080 de Renfe, con salida de Madrid y destino Sevilla, y con 397 pasajeros, colisionó con el tren Iryo 6076, que estaba detenido en la vía con 147 personas a bordo, lo que provocó el descarrilamiento de los últimos dos vagones del Iryo.

La información sobre las víctimas mortales y los heridos la está proporcionando el Gobierno de Castilla-La Mancha.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, supervisa la evolución de los acontecimientos desde el centro de control de Renfe en la estación de Atocha.
Por su parte, la consejera portavoz de Castilla La Mancha, Esther Padilla, ha asegurado que todos los heridos han sido evacuados fuera de los trenes.
El Gobierno ha comenzado a cancelar su agenda prevista para este miércoles 28 de octubre tras el accidente ferroviario.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha asegurado que el choque entre los dos trenes en Urda (Toledo) se ha producido después de que el centro de control de Adif en Atocha permitiese reanudar la marcha normal de los trenes, en contra de lo establecido en la normativa ferroviaria.
Así lo confirman a los medios fuentes del Ministerio, que explican, no obstante, que esa decisión se produce después de que el sistema de seguridad LZB fallase a las 8.32 horas, lo que provocó la parada de seis trenes en un tramo de 90 kilómetros.
Pasados ocho minutos, el operador ha autorizado la reanudación de la circulación de todos los trenes, una decisión que las mismas fuentes aseguran que contraviene la normativa, ya que la autorización debería de ser solo con una velocidad de marcha a la vista, es decir, a 40 kilómetros por hora como máximo. Sin embargo, al reanudar la marcha con normalidad, el AVE ha alcanzado una velocidad de 200 kilómetros por hora cuando ha colisionado contra el Iryo a las 8.53 horas.
El presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, José Trigueros, ha culpado al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, del accidente.
Previamente, el vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos José María Goicolea Ruigómez había apuntado a un posible «fallo humano» al no funcionar el sistema automático de señalización (LZB nivel 2) como causa del accidente de Urda (Toledo).
Aunque se haya comentado que la causa del accidente podría derivarse de un fallo humano, Trigueros ha advertido de que «si ese fallo se basa en el posible error humano, ese protocolo está mal hecho». «No puede ser que en el siglo XXI se produzca un accidente de estas características. Yo siento vergüenza por la falta de mantenimiento y de control», ha sentenciado.
«La causa del accidente no es más que una, el fallo del sistema de seguridad de la línea. El fallo del LZB, un sistema de seguridad que parece ser que se estropeó a primera hora de la mañana», ha manifestado.
Asimismo, ha destacado que el sistema LZB «falló» a primera hora de la mañana «y se supone que estaban reponiendo el sistema y empezaban a circular trenes». «No podemos permitirnos los fallos humanos en la alta velocidad. Si el semáforo está rojo el tren se detiene. No puede ser que la alta velocidad española se convierta en el mayor desastre de Europa», ha lamentado.
En concreto, el sistema de señalización LZB implementado en esa línea evita que dos trenes se puedan situar en un mismo tramo de las vías, activando los frenos automáticos en caso de dos trenes circulando en el mismo sentido se acerquen más de una distancia óptima de seguridad.
Además, también está el control que se ejerce desde el centro de control de Adif de Atocha, donde los operarios pueden visualizar en las pantallas la ubicación aproximada de los trenes, siempre que entran en un tramo concreto de las vías.
Adif ha habilitado puntos de atención a los afectados por el accidente en las estaciones de Madrid-Puerta de Atocha Almudena Grandes, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano.
El choque ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Hasta la zona se han desplazado efectivos de los servicios de emergencia, personal de Adif y Renfe y unidades de rescate para atender a los afectados.
Renfe ha informado este miércoles de que ha activado el plan de asistencia a las víctimas de accidentes ferroviarios y a sus familiares tras el accidente y ha interrumpido la circulación entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. La compañía ha habilitado el teléfono gratuito 900 10 10 20 para las personas afectadas y sus familiares.
Por su parte, Iryo ha activado todos los protocolos de emergencia y está colaborando con las autoridades competentes para gestionar la situación, según ha informado en un comunicado publicado en su cuenta de X. Asimismo, ha dispuesto el número de atención a afectados 900 001 403 con el fin de facilitar la consulta de información y prestar la asistencia requerida.
En esta línea, Iryo ha anunciado que todos sus servicios con origen en Madrid (Atocha) y destino al corredor sur han sido cancelados y que, por el momento, no prevé restablecer la circulación.
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