El Rey reivindica que Iberoamérica «es más necesaria que nunca» y apela a seguir luchando por ella
MADRID, 1 Oct. –
El Rey Felipe VI ha reivindicado que Iberoamérica «es más necesaria que nunca» en el contexto actual, defendiendo la apuesta que los países iberoamericanos han hecho por el diálogo en el marco de la Comunidad Iberoamericana y apostando por seguir luchando con ella para que los países iberoamericanos no sean solo «convidados o espectadores» ante las iniciativas de otros.
Así lo ha hecho durante la inauguración del XII Foro Parlamentario Iberoamericano en el Congreso de los Diputados, recordando su especial relación y «experiencia» con la región, habida cuenta de que primero como Príncipe de Asturias y luego como Rey, ha sido el encargado de representar a España en la toma de posesión de los mandatarios iberoamericanos en las últimas décadas.
«Iberoamérica es una causa merecedora de las mejores ideas, de los mayores esfuerzos y, en las actuales circunstancias, más necesaria que nunca. Sigamos luchando por ella», ha conminado a los asistentes.
Felipe VI ha esgrimido que en un momento «de geopolítica tan compleja y variable» como el actual, «no es posible llegar muy lejos si se avanza solo». Los iberoamericanos, ha defendido, «podemos avanzar juntos gracias a todo lo que tenemos en común», citando tanto la lengua –el español y el portugués– como la historia y el acervo compartido.
Solo así, ha advertido, «podremos afrontar los grandes desafíos globales con ideas propias, con valores propios, con nuestra iniciativa, uniendo fuerzas sin perder la autonomía e iniciativa de cada uno; siendo protagonistas y autores de nuestro futuro, no convidados o espectadores pasivos de iniciativas ajenas».
Si algo han demostrado los países iberoamericanos, ha dicho el monarca, es «la capacidad de dialogar, de compartir perspectivas diversas, y a veces divergentes, anteponiendo siempre el mejor interés» de la ciudadanía.
La comunidad internacional, ha proseguido el Rey en su argumentación, «no avanza con la hostilidad, sino con los círculos virtuosos del diálogo y la cooperación». El diálogo que se inició con la primera Cumbre Iberoamericana en Guadalajara hace 35 años «es nuestra gran aportación a la democracia y al Estado de derecho; a un mundo mejor», ha reivindicado.
Por último, ha defendido que los países a ambos lados del Atlántico deben «ser capaces de reforzar los intercambios comerciales, los flujos de inversión y el emprendimiento bajo marcos estables, previsibles, garantes contra los abusos; así como atentos a los desequilibrios y a los más vulnerables».
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha sostenido que la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid el 4 y 5 de noviembre, es «una oportunidad extraordinaria» para seguir fortaleciendo la Comunidad Iberoamericana.
«Es también una oportunidad para proyectar una voz propia, una voz iberoamericana al mundo y contribuir de manera decisiva desde Iberoamérica a los grandes debates globales», ha sostenido, en línea con el Rey. «Porque si nosotros no escribimos el futuro otros lo van a escribir por nosotros», ha añadido.
El éxito de la próxima cumbre, según Albares, «dependerá de sus resultados, sin duda, pero también de nuestra capacidad para proyectar un compromiso político al más alto nivel».
En sentido, ha adelantado que «la mayoría de jefes y jefas de Estado y de Gobierno ya han confirmado su presencia». «A quienes aún no lo han hecho, quiero trasladarles que les esperamos con los brazos abiertos», ha añadido.
También ha tomado la palabra la presidenta del Congreso, Francina Armengol, para proclamar que «frente a la polarización, la fragmentación, la desinformación, la crisis de representación y la desafección ciudadana» que viven las democracias iberoamericanas es necesario recuperar el valor de la deliberación, el diálogo y el acuerdo, así como fortalecer los parlamentos para hacerlos «espacios» donde estas diferencias puedan convivir y donde los conflictos encuentren una respuesta democrática.
Pero ha remarcado que «no habrá democracias de calidad si la igualdad de género no es una realidad efectiva». Y esta democracia paritaria, según ha puntualizado, no puede limitarse a una cuestión de representación numérica sino que debe significar» igualdad sustantiva» en todos los espacios de decisión.
Frente a un auditorio mayoritariamente masculino, Armengol ha llamado a proteger los derechos conquistados para evitar retrocesos, a seguir ampliando derechos aún por conquistar y a centrarse en erradicar la violencia contra las mujeres, tras lo cual ha querido recordar a Paulina Luisi, Matilde Hidalgo de Procel, Bertha Lutz, Elvia Carrillo Puerto, Adela Zamudio o Julieta Lanteri, entre otras, «grandes luchadoras por los derechos de las mujeres de América Latina».
Y no se ha olvidado en su discurso de citar a Clara Campoamor, quien defendió en el Congreso los derechos de las mujeres, teniendo en cuenta que este jueves se cumplen 95 años de la aprobación del derecho al voto femenino.
«Pensemos en ellas a la hora de reflexionar sobre el presente y el futuro de nuestras comunidades, porque no lograremos una verdadera calidad democrática si nuestras sociedades no son real y efectivamente igualitarias –ha insistido–. Queda aún mucha justicia por conquistar».
De su lado, el presidente del Senado, el ‘popular’ Pedro Rollán, ha abogado por dar un nuevo impulso a este foro parlamentario y subrayando que Iberoamérica debe tener «una voz fuerte, unida, firme, respetada y reconocida» en un mundo tan «volátil e incierto» como el actual. También ha llamado a «fortalecer las relaciones» entre países que comparten «valores democráticos».
«Es necesario reforzar la multilateralidad con socios fiables y leales como lo son ustedes. Necesitamos democracias más fuertes, capaces de defenderse de los peligros que las atenazan y de ofrecer respuestas a los ciudadanos porque las democracias hay que defenderlas día tras día», ha enfatizado Rollán.
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