23 septiembre 2026

El Centro de Formación Casco Viejo estrena instalaciones: «Es una escuela de segunda oportunidad para jóvenes»

El Centro de Formación Casco Viejo estrena instalaciones: "Es una escuela de segunda oportunidad para jóvenes"
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ZARAGOZA, 23 Sep. –

El Centro Sociolaboral Casco Viejo, promovido por el Ayuntamiento de Zaragoza y gestionado por el Grupo San Valero, estrena sus instalaciones en la calle Monreal para formar a jóvenes e impulsar su inserción social y laboral en lo que representantes institucionales han calificado como «escuela de segunda oportunidad».

El acto de inauguración ha contado con la asistencia del presidente de Grupo San Valero, Pedro Baringo, los consejeros municipales de Economía, Transformación Digital y Transparencia y Políticas Sociales, Carlos Gimeno y Marian Orós, respectivamente, y el arzobispo de Zaragoza, monseñor Carlos Escribano. Además del director general de Planificación, Centros y Formación Profesional del Gobierno de Aragón; Luis Mallada, el director gerente del INAEM, Agustín García Inda, el director general del Grupo San Valero, César Romero; y la gerente de Zaragoza Dinámica, Paula Montañés.

«Lo nuclear del centro, me encanta llamarlo escuela de segunda oportunidad, es que está dirigido a chavales que han fracasado en el sistema escolar ordinario o que tienen problemas personales para intentar repescarlos y darles una formación que les permita salir adelante», ha resumido el presidente del Grupo San Valero.

Los alumnos de esta «escuela de segunda oportunidad» son «chicos y chicas de todo tipo, españoles e inmigrantes» que tienen entre 14 y 25 años y, según ha detallado Pedro Baringo, «normalmente tienen problemas socioeconómicos fuertes y han fracasado en el sistema escolar o han quedado excluidos del mismo por uno u otro motivo». Ha recalcado que ninguno de ellos ha terminado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Tras su paso por el centro gestionado por el Grupo San Valero, la posibilidad de inserción es alta, ha defendido Baringo, argumentando que «son chavales que se han dado cuenta que a través de la formación pueden salir de una realidad muy dura en la que estaban viviendo». Ha relatado que muchos de ellos hacen prácticas en empresas en las que terminan quedándose y, de esta manera, «se acercan a la posibilidad de trabajar y normalizar su vida».

«Estamos dando a los chavales la oportunidad de poder seguir desarrollándose, vivir como personas e integrarse y eso se tiene que hacer en un sitio tan digno como son ellos. Por eso hemos querido que el centro fuera bonito, precioso», ha afirmado.

Por su parte, Carlos Gimeno ha destacado que este proyecto educativo y social es resultado de dos voluntades: la del Gobierno de la ciudad, con el lanzamiento de un programa estable de centros sociolaborales dotado con 17 millones hasta 2030; y la del Grupo San Valero, con «sello social, arraigo en la ciudad y voluntad de seguir gestionando este espacio».

Gimeno ha subrayado el «alto grado de empleabilidad» del alumnado que pasa por este centro de formación, para agregar: «Zaragoza está en un momento bueno, en un momento único en el que la formación profesional es muy demandada».

La superficie de este nuevo espacio alcanza los mil metros cuadrados, 700 divididos en aulas y 300 destinados a taller. Todo ello está equipado con maquinaria y mobiliario nuevo, lo que permite desarrollar una formación moderna, integradora y enfocada a dar un servicio a la sociedad, fomentando la relación con empresas y entidades.

El proyecto nació como Centro Sociolaboral Casco Viejo en los espacios de la calle Barrioverde y la plaza Jusepillo Olleta. Allí comenzaron a impartirse formaciones vinculadas, entre otras áreas, a bicicletas, mecánica del automóvil, punto y confección industrial. Con el crecimiento de su actividad, en 2011 se produjo el traslado a la calle Rebolería.

El centro, que pertenece a la Asociación Nacional de Escuelas de Segunda Oportunidad, ha trabajado a lo largo de estos 25 años con más de 70 empresas, facilitando experiencias prácticas y el acercamiento de los jóvenes al mundo profesional.

Su trayectoria refleja también una importante dimensión social, más de 4.400 jóvenes con dificultades de inserción social y laboral han pasado por sus aulas. Desde sus primeros años se ha caracterizado por ofrecer un aprendizaje y acompañamiento cercano y conectado con el entorno, adaptando progresivamente su oferta a las necesidades del alumnado y del mercado laboral.

El director gerente de Centro San Valero, Luis Miguel Carrasco, ha sido el encargado de conducir el acto de este miércoles, durante el que se ha proyectado un vídeo conmemorativo que recuerda los 25 años de historia del centro, desde sus primeros espacios hasta la llegada a la calle Monreal.

El protagonismo ha recaído también en los alumnos que viven el proyecto desde dentro, Yasmine Kourougli, estudiante que continúa este curso su formación en peluquería y el profesor del centro José Luis Fumanal. Ambos han compartido su experiencia y su visión sobre el acompañamiento al alumnado y el significado de esta nueva etapa.

Yasmine Kourougli ha contado que tras formarse en Estética «el trabajo de los profesores y su manera de enseñar» la han impulsado a seguir aprendiendo Peluquería. Ha incidido en que el equipo docente «nos ayuda muy bien y rápido».

En este sentido, José Luis Fumanal se ha referido al «camino nuevo» que se abre a los jóvenes que pasan por este centro formativo, porque «son chicos y chicas que han visto su futuro pues sin salida por cuestiones personales, familiares o sociales muy diversas».

Acerca de las nuevas instalaciones del Centro de Formación Casco Viejo, Fumanal ha comentado: «Aportan luminosidad y el hecho de que nuestros chicos estudien en un lugar de estas características tiene una carga simbólica potente, aparte de todas las ventajas es importante por una cuestión de dignificación y psicológica para ellos».

Asimismo, el arzobispo de Zaragoza, monseñor Carlos Escribano, ha bendecido las nuevas instalaciones, «un espacio de segundas oportunidades» en las que los jóvenes encuentran «una entrada a una experiencia de vida, a una oportunidad que se despliega, a un acompañamiento que se les da».

Con las nuevas instalaciones en la calle Monreal se mejoran los espacios formativos y se amplía la actividad. La formación se desarrollará en horario de mañana y tarde y abarcará áreas como confección, imagen personal –peluquería y estética–, electromecánica y mantenimiento de vehículos, electricidad y electrónica, fabricación digital y educación social.

El nuevo modelo contempla, además, triplicar el número de alumnos que puedan beneficiarse de estas formaciones. La oferta se completa con proyectos desarrollados junto a entidades como Fundación TROX, Amazon Web Services o Fundación Orange, reforzando las posibilidades formativas y profesionales del alumnado.

Los programas formativos de los Centros Sociolaborales del Ayuntamiento de Zaragoza se han reforzado con un aumento en la inversión superior a los 400.000 euros anuales para la realización de sus proyectos educativos formativos, lo que supone un incremento del 10%.

La adjudicación del contrato por dos años, que incluye otros dos años de prórroga, alcanza los 16.964.309 euros. Se trata de la inversión «más elevada» que ha destinado el Ayuntamiento de Zaragoza para este cometido, con un grupo de entidades que han demostrado una trayectoria consolidada en este ámbito, ha recordado Gimeno.

Tras ese proceso de licitación y adjudicación, el pasado mes de enero se firmaron los contratos con las cinco entidades adjudicatarias que prestan el servicio a partir de este curso, iniciado en septiembre, en los doce centros sociolaborales municipales.

Las entidades son, además de Fundación San Valero, Fundación María Auxiliadora, Fundación Picarral, Asociación Telca y Fundación Adunare.

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