Cantabria sigue con diez clubes de alterne y 45 pisos relax y la prostitución también se ejerce en pisos turísticos
SANTANDER, 18 Sep. (Agencias) –
Cantabria se mantiene con diez clubes de alterne activos y unos 45 pisos relax, relacionados con el ejercicio de la prostitución, según datos de la Memoria de la Fiscalía de esta comunidad autónoma correspondientes a 2025, y que coinciden con los del documento del año anterior, que recogía el mismo número de locales y un domicilio más.
Además, las ONG han constatado la existencia de pisos turísticos en los que se ejerce esta actividad pero «de difícil» localización, porque se instalan en fechas vacaciones o festivas y se desmantelan al finalizar esos periodos.
El ministerio público, que refleja en su documento cifras aportadas por ONGs, señala que el delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual tiene «escasa» incidencia en la región, al igual que ocurre con los de prostitución, y a pesar del número de clubes y pisos existentes destinados a esos fines.
Sin embargo, a lo largo del año pasado se incoaron diligencias por estos ilícitos en juzgados de Santander (3), Torrelavega (3) y Santoña (1), declaradas secretas.
En cuanto a los procedimientos por delitos contra los derechos de los trabajadores extranjeros, en 2015 no se incoaron procedimientos de favorecimiento a la inmigración, cuando en 2024 se incoaron unas en un juzgado de la capital, que fueron archivadas hasta ser hallados los investigados, y otras en el mismo órgano judicial, que también fueron sobreseídas por rebeldía. Todos estos procedimientos fueron contra personas físicas, por lo que en ninguna causa se está ante una organización o grupo criminal.
Con lo anterior, a la Fiscalía cántabra le llama la atención el «bajo» número de procedimientos judiciales por delitos relacionados con la prostitución y si se compara con el de los pisos relax contabilizados, diferencia que achaca a la «reticencia» de las víctimas a denunciar, así como a la aparición de nuevos escenarios de oferta de servicios de prostitución, como las redes sociales.
A lo anterior, se une la dificultad de la investigación policial de estos delitos cuando la actividad de alterne se desarrolla a puerta cerrada, en pisos, lo que impide poder acceder a su interior, salvo consentimiento expreso de los moradores o auto judicial.
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