Estenosis de columna: descubren las células que podrían estar detrás de la enfermedad
MADRID, 10 Sep. Diario Dia –
Durante años, los científicos han buscado las células capaces de crear y reparar los tendones y ligamentos que mantienen unido nuestro cuerpo. Ahora, un equipo de investigadores asegura haber encontrado por fin a estas células y haber descubierto que su comportamiento puede cambiar cuando aparece un conocido problema de columna.
El hallazgo abre una vía completamente nueva para entender qué ocurre dentro de la columna cuando los tejidos empiezan a crecer más de lo debido. Y lo más interesante es que los investigadores ya han encontrado una pista que podría llevar, en el futuro, a tratamientos distintos de la cirugía.
LAS CÉLULAS QUE CONSTRUYEN TENDONES Y LIGAMENTOS
Investigadores de Weill Cornell Medicine y del Hospital for Special Surgery, ambos en Estados Unidos, han descubierto las células madre no especializadas que dan origen a los tendones y ligamentos del cuerpo, los tejidos que conectan músculos y huesos. También observaron que cuando estas células madre se vuelven hiperactivas en la columna lumbar, contribuyen a la estenosis espinal lumbar.
El estudio, publicado en la revista ‘Cell’, sugiere que las terapias dirigidas a estas células madre podrían dar lugar a nuevas opciones de tratamiento para los pacientes, incluyendo una clase de fármacos que actualmente se utilizan para controlar la hipertensión arterial.
Esta afección, que afecta a unos 103 millones de personas en todo el mundo, se caracteriza por el agrandamiento de los ligamentos, lo que puede estrechar el canal espinal y comprimir los nervios, causando dolor, entumecimiento y dificultad para caminar.
«Si bien estudios anteriores habían propuesto varias células madre candidatas, ninguno había demostrado de forma definitiva que una sola población celular pudiera autorrenovarse y generar todo el espectro de tipos de células de tendones y ligamentos», aporta el doctor Matthew Greenblatt, coautor correspondiente, profesor asociado de patología y medicina de laboratorio en Weill Cornell y patólogo en el Centro Médico NewYork-Presbyterian/Weill Cornell.
Una vez que los investigadores identificaron las esquivas células madre, exploraron si los hallazgos podrían abordar una necesidad clínica no satisfecha de alternativas a la cirugía para tratar la estenosis espinal lumbar.
«La identificación de estas células madre especializadas abre un nuevo campo de investigación que nos permite abordar esta enfermedad de forma mucho más mecanicista, en lugar de simplemente esperar a que la condición del paciente empeore y requiera cirugía para aliviar la compresión nerviosa», comenta el doctor Sravisht Iyer, coautor principal del estudio, profesor asociado de ortopedia en Weill Cornell y cirujano de columna en el Hospital for Special Surgery (HSS). «Los hallazgos son prometedores por su potencial para transformar la atención de la columna vertebral».
El doctor Greenblatt estaba bien preparado para liderar la búsqueda. En 2018, él y sus colegas localizaron la célula madre que inicia la reparación de fracturas en la capa externa del hueso. Posteriormente, identificaron las células madre que forman el cráneo y la columna vertebral.
A diferencia del hueso, los tendones y ligamentos son tejidos relativamente uniformes con células similares a fibroblastos que son difíciles de distinguir entre sí. Por consiguiente, encontrar una población auténtica de células madre de tendones y ligamentos fue todo un reto.
«Analizamos miles de células individuales y las clasificamos según su tipo. Luego identificamos cuál poseía las propiedades que asociamos con la ‘capacidad de autorrenovación», explica Greenblatt. En otras palabras, se trata de una población celular poco común capaz de regenerarse continuamente y producir las células maduras necesarias para construir y mantener estos tejidos. Mediante el estudio de ratones, los investigadores localizaron las células madre en un nicho anatómico especializado dentro del tejido tendinoso y ligamentoso, que actúa como reservorio para el crecimiento y la reparación.
Además, determinaron que estas células madre no se limitan solo a la columna vertebral. «Examinamos el ligamento de la rótula, el tendón de Aquiles y, en todas partes, encontramos esta célula», asegura Greenblatt. «Por lo tanto, creemos que se trata de la célula madre universal para tendones y ligamentos en todo el cuerpo».
Para determinar si estas células son las responsables de la estenosis espinal lumbar, los investigadores compararon células madre extraídas de individuos con estenosis espinal lumbar con aquellas aisladas de ligamentos espinales extraídos de personas con hernias discales y sin signos de estenosis. Los pacientes dieron su consentimiento informado antes de la cirugía.
Los investigadores detectaron una mayor cantidad de células madre en los ligamentos extraídos de personas con estenosis espinal. Al trasplantar estas células derivadas de la estenosis a ratones, se observó que producían más células tendinosas que las células madre sanas. «Si bien la estenosis espinal es una afección compleja, esto nos demostró que estas células contribuyen a la patología», recalca Greenblatt.
A nivel molecular, las células madre asociadas a la estenosis mostraron niveles más altos de señalización de calcio que sus contrapartes sanas. De hecho, los investigadores lograron estimular el crecimiento excesivo de tejido al aumentar la señalización de calcio en células madre de ligamentos sanos mediante manipulación genética.
UN POSIBLE TRATAMIENTO QUE YA EXISTE
Igualmente, el equipo demostró que la inhibición de la señalización de calcio bloqueaba el crecimiento excesivo de células en un modelo murino de estenosis espinal lumbar. Esto podría indicar que los bloqueadores de los canales de calcio que se utilizan actualmente para tratar la hipertensión arterial podrían reutilizarse para tratar la estenosis espinal, pero se necesitarán estudios clínicos para explorar esta posibilidad.
Más allá de la estenosis espinal lumbar, el doctor Greenblatt espera explorar el papel que estas células madre podrían desempeñar en otras afecciones, como el síndrome de Marfan, un trastorno genético que afecta a los tejidos conectivos del cuerpo.
Estos hallazgos también podrían ayudar a los investigadores a encontrar tratamientos para tendones y ligamentos que no cicatrizan bien después de las lesiones, incluyendo desgarros del manguito rotador, lesiones del tendón de Aquiles, reconstrucción de ligamentos y degeneración crónica de los tendones.
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