Coixet deja música en casete y una carta a las nuevas generaciones con riesgos del futuro como legado en el Cervantes
MADRID, 9 Sep. Agencias –
El Instituto Cervantes ha recibido en la Caja de las Letras un legado de la directora de cine Isabel Coixet (Sant Adrià del Besós, 1960), que se abrirá dentro de 50 años y que está dirigido a las nuevas generaciones, con objetos como un casete con música de las últimas décadas y una carta en la que alerta de los riesgos del futuro.
La ganadora de varios premios Goya y autora de películas como ‘Mi vida sin mí’ o ‘La librería’ ha introducido su legado en la caja 1586 en un acto que ha contado con las palabras del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y de la propia homenajeada. Además, ha estado como testigo de honor la pareja de la cineasta, el abogado Reed Brody.
«Cuando me dijeron lo de este legado, me hizo mucha ilusión, pero al día siguiente me entró una angustia tremenda sobre qué iba a poner y qué sentido tiene esto: el legado me recuerda a la finitud, que está más cerca que algunos años», ha explicado Coixet durante la entrega de estos objetos.
La idea de dejar este contenido y abrirlo dentro de 50 años para generaciones futuras tiene que ver con un guion en el que está trabajando, que ocurre en el año 2077 y en el que la cineasta habla de «las posibilidades del mundo en esa época».
Precisamente por eso, uno de los objetos que ha depositado es una cinta de casete con 18 temas de las últimas décadas. Algunas de ellas son ‘Volando voy’, de Camarón de la Isla; ‘El reloj’, de Lucho Gatica o ‘La lista de la compra’, de La cabra mecánica. «Me parece que, dentro de 50 años, todas las cosas de las que habla la canción, como la mesa de la cocina con migas o los infumables platos combinados, serán algo curioso de ver e igual son una cosa del pasado», ha asegurado.
Asimismo, ha depositado a la Caja de las Letras una carta en la que habla de sus miedos y certezas de cara al futuro. «Cuando leas esto, yo ya no estaré y tú igual has pasado tus vacaciones en Marte. Pero debes saber que crecer no es progreso, es forrarse a costa de la miseria ajena. Progreso es respirar mejor aburrirse mejor o crear con errores y tachaduras», señala Coixet en esta misiva.
Esta carta ha sido escrita con un bolígrafo Bic, un objeto también importante en la vida de Coixet. «Ha sido siempre parte de mi vida y, por muchos nuevos bolígrafos que me compro y más refinados, siempre vuelvo a este», ha comentado con humor.
El legado se ha completado con un collage, algo «hecho con las manos y que fuera un libro, desde otro punto de vista». «La base es un libro abandonado de 1913 y he hecho ahí una pieza para que, dentro de 50 años, cuando alguien o algo abra la caja, se pregunte ‘y esto qué es'», ha remarcado la directora de ‘La vida secreta de las palabras’.
Por su parte, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha celebrado la entrada de Coixet en la Caja de las Letras, alguien que, a su juicio, «ha recorrido el mundo sin perder nunca la curiosidad por una vida concreta y por aquello que ocurre detrás de una ventana o un abrazo».
«Su cine ha viajado mucho, pero es un error confundir esa trayectoria internacional con la simple geografía, ya que ha convertido la libertad y el viaje en una manera de trabajar hacia el fondo de las cosas», ha indicado García Montero.
Además, el director del Cervantes ha recordado una anécdota de la cineasta que está relacionada con su defensa de la cultura. «Cuando llevó al cine ‘El animal moribundo’, de Philip Roth, el autor le preguntó cuál era su escritor favorito. Y ella dijo que Cervantes: por eso nos gusta especialmente recordar esa respuesta», ha contado.
Tras dejar el legado en la Caja, Coixet ha protagonizado un coloquio junto y la periodista Cristina Andreu, en la que han recorrido su trayectoria, su manera de entender el cine y las historias que la han acompañado a lo largo de los años.
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