El 80% de los modelos de smartphones vendidos en la UE falla con el etiquetado de reparabilidad, según investigación
MADRID, 7 Sep. –
Apenas uno de cada cinco modelos ‘smartphones’ que se han puesto a la venta en la Unión Europea en el último año cumplen con el índice de reparabilidad y ofrecen una web con información sobre la reparación de los componentes o la sustitución de piezas.
Los fabricantes de ‘smartphones’ y tabletas que venden sus productos en la Unión Europea están obligados desde junio del año pasado a incluir en su embalaje una etiqueta energética con un índice de reparabilidad, que dé cuenta del nivel de reparación que ofrece.
Este índice aparece junto a una imagen de una llave fija de doble boca y un destornillador, y establece el nivel de reparabilidad con una clasificación basada en letras: desde la E, que indica el nivel más bajo, hasta la A, el nivel más alto.
Un año después de que sea obligatorio, solo el 18 por ciento de los ‘smartphones’, de 2.334 modelos lanzados al mercado en el último año, cumple con los requisitos e incluye enlaces a sitios web donde se pueden encontrar fácilmente precios de repuestos o instrucciones de reparación.

Este dato se recoge en una investigación realizada por Right to Repair Europe, la organización europea que defiende el derecho de los consumidores a reparar sus dispositivos para reducir los desechos electrónicos y hacer más sostenibles los ciclos de vida de los productos.
En ella, se destaca que casi la mitad de los modelos de ‘smartphones’ analizados incluyen una web con un enlace en blanco y que otros 19 por ciento remite a una página de productos donde no hay ni instrucciones de reparación ni precio de las piezas.
En otros casos, aparecen precios, pero son «desorbitados» y no quedan claros para los consumidores. En este sentido, el informe cita una página web de Acer, en la que el listado de piezas incluye, por ejemplo, un módulo de pantalla LCD que oscila entre 42 y 241 dólares, o la batería, entre 14 y 128 dólares.
El incumplimiento, que alcanza al 80 por ciento de los móviles analizados, también incluye la clasificación errónea de reparabilidad, con modelos que indican tener un nivel A pero sin cumplir con lo que ello supone.
Ante estos resultados, Right to Repair Europe ha cuestionado la eficacia del enfoque actual basado en una etiqueta que permite a los fabricantes mostrar puntuaciones de reparación autodeclaradas e incidido en la dificultad que tienen los Estados miembros para verificar el cumplimiento al no contar con el personal necesario «para realizar controles exhaustivos, especialmente en casos de incumplimiento tan leves que no ponen en riesgo la vida de los consumidores» y, en su lugar, depender de las ONG y las asociaciones de consumidores.
Por ello, proponen «exigir a los fabricantes e importadores que declaren el informe completo que respalda las puntuaciones de reparabilidad declaradas, junto con una plataforma a nivel de la UE para notificar las no conformidades, contribuiría en gran medida a que los consumidores, los reparadores y las ONG puedan ayudar a las autoridades de vigilancia del mercado a garantizar que todos cumplan las normas».
El índice de reparabilidad es uno de los datos que forman parte de la etiqueta energética obligatoria, que incluye información sobre el diseño ecológico del dispositivo, como la duración de la batería por carga, la duración de la batería en ciclos, la resistencia al polvo y al agua y la resistencia a las caídas.
Últimas noticias sobre estos temas
Contenido patrocinado
CL24
