El Gobierno asegura que España «no va a llegar tarde» a las ‘deep tech’ sino que las va a «liderar»
SANTANDER 2 Sep. –
El secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz, ha defendido que España debe «alinear» su actividad en innovación hacia las ‘deep tech’ (tecnologías profundas) porque son «el núcleo sobre el que se está construyendo la competitividad global, la autonomía estratégica y, en última instancia, la capacidad de los Estados para influir y decidir su futuro», una «transformación» a la que el país «no va a llegar tarde, sino que la va a liderar».
«España ya no está en la mesa de los niños, está en la mesa de los mayores», ha afirmado durante su intervención en el arranque de la tercera y última jornada del 40 Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de Ametic –la asociación que representa al sector digital del país– que se celebra en Santander.
En este foro, ha subrayado que apostar por invertir en tecnología profunda «no es solamente una apuesta tecnológica sino una apuesta por la competitividad, por la soberanía, por el empleo de calidad y por el bienestar del futuro de la gente que viene detrás». «Se trata de construir el país que queremos», ha añadido.
En este sentido, Cruz ha puesto en valor la Estrategia Deep Tech que, con este objetivo, el Gobierno de España aprobó antes del verano y que, «merece la pena» y puede hacerse posible. Según ha recordado, movilizará 8.000 millones de euros hasta 2030 y tiene entro sus ejes el fortalecimiento del tejido alrededor de las tecnologías profundas, para lo que el 80 por ciento del capital previsto va a ir a las empresas.
Y es que, según Cruz, España, y en general Europa, tiene «dificultades» en transformar su «elevadísima» capacidad científica en empresas tecnológicas que tengan una escala suficiente para competir en el mercado internacional.
«De eso va la estrategia. La estrategia va fundamentalmente de cerrar la brecha», ha señalado.
En cuanto a la financiación de la estrategia, Cruz ha resaltado el «cambio de tendencia importante» que supone para España esta inversión para liderar en deep tech. Y es que, según ha señalado, tradicionalmente, en el país se ha invertido en ámbitos en los que se buscaban «retornos muy cortos» y las tecnologías profundas son «exactamente lo contrario» y requieren «capital paciente, plazos largos y una tolerancia al fracaso a la que los científicos están acostumbrados pero los empresarios no y los inversores tampoco».
Cruz ha considerado «imprescindible apostar por una inversión mantenida en investigación e innovación» y «acelerar la transferencia que cree empresas de mayor tamaño».
Pero Cruz ha advertido que «no se trata solo de poner dinero» sino que precisa de una coordinación eficaz con universidades y centros de investigación, «que son lo que generan la Tecnología Profunda». En este sentido, ha subrayado el papel que en esta coordinación tendrá el Observatorio Nacional Deep Tech, que va a controlar el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Investigación (CDTI).
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