2 septiembre 2026

El expresidente del Banco Master habría pedido al juez del Supremo brasileño De Moraes que frenara las investigaciones

El expresidente del Banco Master habría pedido al juez del Supremo brasileño De Moraes que frenara las investigaciones
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El fiscal general pide la anulación del informe policial que recoge el intercambio de mensajes entre el magistrado y Daniel Vorcaro

El juez del caso Master pide un pleno del Supremo para analizar el documento

MADRID, 2 Sep. –

El juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil Alexandre de Moraes habría intercambiado mensajes con quien fuera presidente del liquidado Banco Master, Daniel Vorcaro, investigado por fraudes e irregularidades financieras, en los que este último le habría solicitado que intercediera para frenar las investigaciones sobre la entidad financiera y que le asesorase sobre cómo frustrar la ejecución de la orden de detención preventiva emitida en su contra, según un informe policial.

Así lo refleja una serie de mensajes recogidos por el diario brasileño ‘Estadão’ a partir de un documento de la Policía Federal y extraídos del teléfono móvil de Vorcaro en los que De Moraes y el exbanquero intercambiaban contenido en modo de visualización única, mediante capturas de pantalla de textos escritos en una aplicación de notas. Como consecuencia de este método, la investigación solo ha podido acceder a las imágenes enviadas por Vorcaro, sin recuperar ninguna respuesta del magistrado.

La primera solicitud del exdirector del Banco Máster tuvo lugar el 30 de octubre de 2025, cuando le comunicó al juez que era «importante reforzar», con el director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y el fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, la consigna de que «nadie de abajo» cometiera «ninguna tontería» con el Banco Master, que, en aquel momento, estaba a punto de anunciar una supuesta venta a un consorcio con inversores de Emiratos Árabes Unidos.

En aquel momento, recoge ‘Estadão’, Vorcaro ya había firmado un contrato de 131 millones de reales brasileños (casi 22 millones de euros) con el bufete de abogados de la esposa de Moraes, Viviane Barci.

Las peticiones del banquero al juez se prolongarían hasta cinco horas antes de su arresto, la noche del 17 de noviembre en el Aeropuerto Internacional de São Paulo. «Si Andrei (Rodrigues) puede retrasarlo una semana más, ya que es festivo, el banco no quebrará. Intenta llamarlo y persuadirlo si crees que es posible», escribió el Vorcaro al juez del Supremo.

Dos días antes de su arresto, el exdirigente del Banco Master llegó a plantear a De Moraes: «¿No podemos revertir esto con Paulo o Andrei? ¡Es indignante!»

Asimismo, según mensajes recogidos por el diario ‘Folha’, Vorcaro habría pedido al juez del Supremo encontrarse hasta en tres ocasiones en los días que precedieron a su detención, confirmando en algunos casos hora y lugar. «A las 14.00, entonces. ¿Paso por tu casa o en la mía?», decía en uno de los mensajes.

Al calor de la difusión de estos mensajes, el fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, ha solicitado la anulación del informe de la Policía Federal que recoge el intercambio, afirmando que el juez del caso del Banco Master, André Mendonça –también del Tribunal Supremo–, «utilizó a la Policía» para «imponer la investigación» de su par realizando «actividades que no le correspondían».

«No es función del juez acusar, y mucho menos realizar investigaciones preliminares», ha espetado el fiscal en el correspondiente documento, recogido por ‘Folha’.

Un magistrado del Tribunal Supremo solo puede ser investigado con la autorización de sus colegas del tribunal. Según Gonet, el informe elaborado por la Policía Federal a petición de Mendonça constituye, en sí mismo, una investigación y, por lo tanto, debe ser invalidado.

«La orden dada a la autoridad policial para investigar a personas específicas, sin solicitud de la Fiscalía y sin iniciativa de la propia autoridad policial, es nula y sin efecto, ya que excede los límites de la competencia del magistrado en la fase previa al juicio», ha defendido.

Gonet ha argumentado que, incluso si la Policía hubiera encontrado conversaciones entre De Moraes y Vorcaro durante la investigación y hubiera solicitado una investigación al ponente, correspondía al juez Mendonça remitir la solicitud al presidente del Supremo, Edson Fachin, para que éste la enviara al pleno del tribunal para su análisis.

«Al solicitar que se examinaran los elementos de la investigación, independientemente de quién fuera la autoridad competente, el ministro ponente ha impuesto la investigación al ministro Alexandre de Moraes, lo cual ha terminado ocurriendo en casi 190 de las 218 páginas que componen el informe policial», ha afeado el fiscal general.

Las conversaciones entre Vorcaro y Moraes se encuentran en el material incautado del teléfono móvil del exbanquero, un material que la Policía había logrado recuperar, aunque no había analizado hasta que el juez Mendonça ordenó a la Policía Federal que elaborara un informe sobre los mensajes en un plazo de 72 horas y, posteriormente, envió el documento a la Fiscalía General para su revisión.

Por su parte, Mendonça ha solicitado una sesión plenaria del STF para analizar mensajes que indican comunicación entre su par De Moraes y Daniel Vorcaro, alegando que es «el camino inevitable» y el «órgano soberano para analizar, de manera técnica y estrictamente legal», las pruebas presentadas por la Policía Federal.

El relator del caso Master afirma que el pleno debe analizar el caso independientemente de la postura de la Fiscalía General y que «debe tener lugar de manera pública y transparente», en una sesión presencial, «ya que no podría ser de otra manera, debido al imperativo constitucional y a la innegable consecuencia del modelo democrático y republicano».

El caso ha sacudido la política brasileña, en la que el principal rival del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, a revalidar el cargo, el ultraderechista Flávio Bolsonaro, ha tenido que rechazar acusaciones de financiación irregular vinculadas precisamente a su relación con Vorcaro.

«No hubo ningún tipo de contraprestación para este inversor durante mi mandato en el Senado. Fue un patrocinio que no implicó ninguna transferencia», declaró el pasado viernes, negando que sus intercambios con el banquero derivados de la financiación de la película ‘Dark Horse’ –filme centrado en la figura de su padre, el expresidente condenado por intento de golpe de Estado Jair Bolsonaro– implicara algún tipo de contraprestación en su labor como senador.

Ahora, la revelación derivada de las decisiones del juez Mendonça han dado la vuelta al tablero, poniendo la atención en un De Moraes percibido por muchos casi como un aliado de Lula.

En este sentido, un magistrado del Supremo ha alertado en declaraciones a ‘Folha’ que «el STF, que ya se encontraba en el panorama electoral enfrentándose a cierta animadversión por parte de la población, entra ahora de lleno en el huracán». «Él (Mendonça) ha encendido la cerilla dentro del depósito de combustible. Ha abierto las puertas del Tribunal Supremo al infierno, y nadie sabe cuáles serán las consecuencias», ha proseguido, apuntando también a un hipotético proceso de destitución en el futuro de más de un miembro de la Corte.

El mismo magistrado afirma creer que, en caso de una victoria electoral de Flávio Bolsonaro, Mendonça se convertiría en una de las personas más poderosas de Brasil, por quien pasarían los nombramientos de al menos tres futuros magistrados del Supremo para las vacantes que se abrirán en el próximo gobierno.

Otro juez del STF, en declaraciones al mismo periódico, ha tachado de «muy cuestionables» los métodos y el momento elegidos por Mendonça, así como la filtración.

«Aquí todos llevamos a cabo investigaciones, y siempre se respeta el procedimiento y la forma, algo que él no ha hecho en este caso», ha lamentado antes de apuntar que es «obvio» que la situación beneficia a Flávio Bolsonaro.

CL11