Airbus da por cerrada la mesa de negociación de la huelga y presentará el jueves una nueva oferta

Airbus ha anunciado el cierre de la mesa de negociación de la huelga convocada por CGT, UGT y ÚTIL, tras no haber alcanzado ayer un acuerdo para suspender o pausar las paros como condición previa para avanzar en el diálogo, y después de que los principales centros de España respaldaran la continuidad de las movilizaciones con el voto a favor de unos 1.000 trabajadores, de una plantilla total que asciende a 15.000 empleados en el país.
Por tanto, el fabricante continuará el proceso negociador a través de una segunda mesa en el marco del SIMA, solicitada por la propia dirección a finales de julio y en la que participan las representaciones sindicales no vinculadas a la huelga, es decir, CCOO, SIPA y ATP.
Bajo este escenario, ambas partes volverán a reunirse este próximo jueves, 3 de septiembre, en un nuevo encuentro en el que Airbus se ha comprometido a presentar una nueva propuesta para dar respuesta al requerimiento de los tres sindicatos de avanzar desde el preacuerdo de julio y que mejore también la última oferta de la semana pasada, tanto en el apartado de la revisión salarial como clarificando los compromisos del resto de puntos.
Las claves económicas de la última propuesta se basaban en ligar los salarios al IPC real y una recuperación del poder adquisitivo del 7,6%, mientras mantiene de manera íntegra el acuerdo actual de teletrabajo, entre otras medidas.
De hecho, ha sido calificada por la propia empresa como «equilibrada y justa», al considerar que mejora las condiciones laborales del conjunto de la plantilla al tiempo que garantiza la «posición competitiva» del grupo en el ámbito nacional e internacional.
En un comunicado de este miércoles, desde el fabricante ha reiterado su compromiso con la negociación y la consecución de la «paz social» para superar el conflicto actual en sus plantas españolas.
Asimismo, la dirección ha subrayado que su prioridad estratégica sigue siendo preservar «la estabilidad de la compañía», velar por el bienestar y la seguridad de sus trabajadores, y asegurar el futuro de su actividad industrial y de su peso dentro de la estructura global de Airbus.
Para la empresa, la duración del conflicto con la convocatoria ya de dos huelgas desde julio ha provocado una situación «crítica» para el negocio. También ha reconocido recientemente que ha recibido «claros» mensajes de «preocupación» de diferentes clientes y partes interesadas que «necesitan continuidad de negocio y fiabilidad».
En boca del Gobierno español, el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, se mostró este martes «preocupado» por la situación al advertir de que está en juego el futuro del sector en España: «No podemos jugar con el pan de los próximos 30 años». A su juicio, el sector aerospacial representa «una gran oportunidad» de crecimiento para España.
En su intervención, además, adelantó la posibilidad de mediación por parte del Ejecutivo o del titular de su departamento, Jordi Hereu, en caso de que el conflicto no avance, además de reclamar celeridad para resolver el conflicto «cuanto antes».
En la misma línea se pronunció el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, pidiendo responsabilidad al comité de empresa y a la propia empresa al asegurar que, la ciudad andaluza, como «capital aerospacial del sur de Europa, junto con Toulouse y Hamburgo», se juega «muchísimo» ante el parón de la actividad.
Asimismo, un grupo de trabajadores de Airbus se reunió ayer con Podemos en el Congreso para denunciar la situación laboral en la empresa. El trabajador de la compañía y representante del sindicato CGT, Raúl García, compareció para que la empresa «no quiere negociar con el comité de huelga».
En palabras de García, la huelga permanecerá activa hasta que se produzca un acuerdo que sea válido para todos los empleados.
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