El mundo está lejos de alcanzar sus objetivos alimentarios

ROMA – La mayoría de los países no alcanzarán los objetivos de transformación de los sistemas alimentarios acordados internacionalmente para 2030, reveló un estudio sobre los indicadores clave divulgado este lunes 10 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Más aún, para algunos indicadores, como las emisiones de gases de efecto invernadero (que calientan el planeta) de los sistemas alimentarios, no se prevé que ningún país del mundo cumpla con la meta.
El estudio, de la Iniciativa de Cuenta Regresiva para los Sistemas Alimentarios revela la cruda realidad de que no se alcanzarán la mayoría de los indicadores de salud, medio ambiente, medios de subsistencia, gobernanza y resiliencia.
En 197 países se estudiaron 44 indicadores en cinco temas: dietas, nutrición y salud; medio ambiente, recursos naturales y producción; medios de subsistencia, pobreza y equidad; gobernanza; y resiliencia.
Por primera vez, el análisis va más allá del seguimiento de tendencias para evaluar el progreso y medir el desempeño real de los sistemas alimentarios, y cuánto más se necesita mejorar para alcanzar los objetivos establecidos a nivel mundial.
Bianca Carducci, autora principal del informe, dijo que “lo que distingue a este documento es que no solo indica a los países si van en la dirección correcta, sino que también les muestra cuánto les falta por recorrer, comparándolo con un punto de referencia que está realmente a su alcance”.
“Esa distinción entre el seguimiento de tendencias y la medición del desempeño es lo que convierte un ejercicio de monitoreo en una herramienta de rendición de cuentas”, puntualizó Carducci.
El estudio revela que, de 30 indicadores, solo uno -suscripciones a telefonía móvil, un indicador de conectividad y resiliencia- fue alcanzado por la mayoría de los países. Para 22 indicadores, menos de un tercio de los países cumplirán con su meta o punto de referencia global para 2030.
El indicador «emisiones de gases de efecto invernadero de los sistemas alimentarios» presenta una de las mayores brechas, con un promedio global de 75 % por debajo de la meta. Ningún país del mundo alcanzará la meta al ritmo actual.
La mayoría de las regiones del mundo necesitarían cambios anuales drásticos para alcanzar los objetivos de 2030. Por ejemplo, África requerirá una mejora de entre 15 y 20 %, como mínimo, en 23 indicadores cada año, y Asia tendrá que reducir la inseguridad alimentaria en más de 63 % anualmente.
La región América tendría que superar en 56 % anual su actual prevalencia de desnutrición, en 64 % el déficit para el acceso a una dieta saludable, entre 52 y 61 % la ausencia registrada de vegetales y frutas en las mesas, y en 22 % las brechas en los cambios necesarios para el uso de las tierras.
Las regiones de altos ingresos no están exentas. En Europa, 19 indicadores siguen siendo inalcanzables para 2030.
Para ese año se fijaron, en 2015, 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre ellos hambre cero, agua limpia y saneamiento para todos, reducción de las desigualdades, proteger la vida de los ecosistemas terrestres, y conservar y utilizar de modo sostenible los recursos marinos.
El análisis de la Iniciativa de Cuenta Regresiva también muestra que algunos indicadores están evolucionando en la dirección equivocada.
En particular, la participación de la sociedad civil, la rendición de cuentas por los gobiernos, la venta de alimentos ultraprocesados, la extracción de agua para la agricultura, el uso de plaguicidas y los cambios en las emisiones de los sistemas alimentarios.
“La rendición de cuentas para la transformación de los sistemas alimentarios requiere un progreso acelerado; sin él, los esfuerzos corren el riesgo de volverse meramente performativos en lugar de transformadores”, dijo Mario Herrero, profesor de Desarrollo y Medio Ambiente en la estadounidense Universidad de Cornell.
A pesar del panorama desalentador para 2030, el estudio no es del todo sombrío.
Para siete de 33 indicadores, al menos un tercio de los países ya están en camino de cumplir la meta de 2030. Y la mitad de los indicadores han avanzado en una dirección deseable a nivel mundial, según el reporte.
El estudio también ofrece el ritmo al que se requieren cambios para lograr las metas para 2050, lo que hace que el progreso parezca alcanzable en lugar de imposible.
En algunos casos, los puntos de referencia regionales y de ingresos proporcionan hitos más realistas que pueden motivar a los países.
Por ejemplo, en promedio, los países africanos están a 58,7 % del punto de referencia mundial para la asequibilidad de una dieta saludable, pero esa brecha se reduce al 32,2 % cuando se mide con respecto a un punto de referencia regional establecido por el promedio del quintil superior de países africanos.
El estudio destaca la necesidad urgente de acelerar la acción en todos los indicadores.
Las acciones prioritarias deben centrarse en los indicadores donde el progreso está más rezagado, como la asequibilidad de los alimentos, la inseguridad alimentaria, la eficacia gubernamental y las emisiones de los sistemas alimentarios. Estas últimas requieren reducciones anuales superiores a 60 %.
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