25 septiembre 2026
Amnistía Internacional demanda la disolución del ICE en EEUU
Compartir esto:

NUEVA YORK – La organización Amnistía Internacional (AI) planteó la disolución del actual Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), para detener las “escalofriantes violaciones de derechos humanos” con las que infunde miedo a las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas.

Nadia Daar, directora ejecutiva de AI en Estados Unidos, dijo que el organismo migratorio “es fundamentalmente inservible y no tiene arreglo. Para que el gobierno tenga un sistema de control migratorio que cumpla con las leyes y normas de derechos humanos, es necesario abolir el ICE y empezar de cero”.

En su informe “Teníamos silbatos, ellos tenían armas”, AI presenta violaciones de derechos humanos generalizadas cometidas por ICE, y otras Europa Press federales, durante las operaciones militarizadas de control de la inmigración a gran escala en las ciudades de Chicago, Minneapolis-St. Paul, Nueva Orleans y Washington, D.C.

Acusa al gobierno del presidente Donald Trump “implementar un sistema de detenciones y deportaciones masivas fomentado por discursos racistas, xenófobos y falsos cuyo objetivo es detener y deportar de Estados Unidos al mayor número posible de personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas”.

Ese “escalofriante patrón de violaciones de derechos humanos en todo Estados Unidos” busca “infundir miedo en personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas, y sembrarlo entre las comunidades de inmigrantes en general”.

“Agentes federales enmascarados y armados atacando impunemente a personas en las calles no hacen que nuestras comunidades sean más seguras: ponen a todo el mundo en peligro”, dijo Daar.

Según el reporte, en esa campaña desde que el presidente Trump asumió su segundo mandato en enero de 2025, “el gobierno ha cometido numerosos abusos contra los derechos humanos”, incluidos “homicidios ilícitos, algunos de los cuales podrían constituir ejecuciones extrajudiciales”.

También acusa a ICE de incurrir en “detenciones en régimen de incomunicación arbitrarias y discriminatorias; incluso posibles desapariciones forzadas, en algunos casos en condiciones de confinamiento que podrían violar la prohibición de la tortura, y represión violenta de protestas pacíficas, entre otros”.

“Basándose en estas conclusiones, Amnistía Internacional se une al coro de voces de la comunidad que pide la abolición inmediata del ICE”, expone el documento.

AI recuerda que el ICE se creó tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 (de la red Al Qaeda contra edificios en Estados Unidos, lo que dio origen a un incremento de controles e inmigración) y en los años siguientes se adoptó un marco de seguridad sumamente problemático.

Sostiene que el organismo mantiene desde entonces “una preocupante ausencia de supervisión y rendición de cuentas”.

“Sin embargo, la magnitud y el horror que venimos presenciando desde enero de 2025, impulsados por miles de millones de dólares y una impunidad persistente, han alcanzado nuevos niveles”, según el crítico documento de AI.

Indica que “cuatro operaciones dieron lugar a violaciones de derechos humanos contra personas inmigrantes, solicitantes de asilo y refugiadas”, y otras personas de “comunidades negras y de piel oscura”.

AI documentó operaciones de control de la inmigración discriminatorias por motivos raciales y detenciones arbitrarias; hostigamiento, intimidación, trato degradante, y uso injustificado de la fuerza por parte de agentes federales

Señaló uso de fuerza letal y homicidios ilícitos por parte de agentes federales, que deberían investigarse como ejecuciones extrajudiciales, y represión de las protestas y uso de armas de letalidad reducida, como gas lacrimógeno y pulverizadores de gas pimienta por parte de agentes federales

También, condiciones de reclusión inhumanas y denegación de garantías procesales que deberían investigarse como tortura, detención ilegal en régimen de incomunicación, y posibles actos de desaparición forzada.

El informe dice que los y las agentes del ICE actuaban en un entorno institucional en el que las prácticas violentas de control de la inmigración, discriminatorias por motivos raciales, eran fomentadas por altos cargos gubernamentales, incluido el presidente.

Además, se actuó a menudo con máscaras y sin identificación, se debilitaron o desmantelaron las salvaguardias previstas para evitar y abordar las conductas indebidas, y las violaciones de derechos humanos casi nunca fueron seguidas de una investigación o rendición de cuentas significativa.

Daar dijo que “es desolador ver el dolor y el sufrimiento causados por este gobierno que criminaliza y demoniza a las personas inmigrantes”.

Sin embargo, “también tengo esperanza: las comunidades se han movilizado en apoyo de quienes han sido objeto de ataques y en algunos casos han obligado a ceder al gobierno”, expresó Daar.

“Debemos pedir cuentas a los funcionarios del gobierno responsables de este régimen de terror, y seguir luchando por un sistema de inmigración basado en los derechos humanos y la dignidad, no en la crueldad”, concluyó.

A-E/HM

CL14