Analizan cómo alteraciones moleculares asociadas a distrofia miotónica tipo 1 afectan a la comunicación entre neuronas
VALÈNCIA 16 Jul. –
El Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, del Hospital Clínico Universitario de València, ha participado en una investigación internacional que tiene como objetivo principal comprender cómo las alteraciones moleculares asociadas a la distrofia miotónica tipo 1 (DM1) afectan a la comunicación entre neuronas.
Los resultados del estudio, publicados en la revista científica Nature Communications, aportan nuevos conocimientos sobre los mecanismos implicados en la patología e identifican una posible diana terapéutica para futuras investigaciones, según ha informado el instituto médico en un comunicado.
La distrofia miotónica tipo 1 es la forma más común de distrofia muscular en adultos y una enfermedad genética multisistémica que afecta tanto al músculo como al sistema nervioso.
Se caracteriza por provocar debilidad muscular progresiva, miotonía –trastorno en el que el músculo se relaja más lentamente de lo normal después de contraerse de manera voluntaria– y alteraciones cardíacas y cognitivas, lo que impacta significativamente en la calidad de vida de los pacientes.
Se estima que afecta a una de cada 8.000 personas y sin tratamientos curativos en la actualidad, la distrofia miotónica tipo 1 sigue representando un importante reto clínico. A pesar de los avances en la identificación de su causa genética, los mecanismos que explican las alteraciones neurológicas y sinápticas –relativas a la comunicación entre neuronas o entre neuronas y músculos– de la enfermedad siguen siendo poco conocidos.
En este contexto, en el estudio se ha abordado el modo en que las repeticiones CUG –secuencias de tres nucleótidos formadas por las bases citosina (C), uracilo (U) y guanina (G) que se repiten muchas veces en una molécula de ARN– expandidas y asociadas a la distrofia miotónica tipo 1 alteran la función sináptica y el comportamiento locomotor.
Para ello, los investigadores utilizaron un modelo experimental en Drosophila melanogaster –mosca del vinagre o de la fruta– que permitió estudiar el papel de la molécula de adhesión FasII y su sobreexpresión en el desarrollo de estos defectos.
Mediante la expresión de repeticiones CUG expandidas asociadas a la enfermedad en neuronas y músculos, evaluaron su impacto sobre la estructura y función de la unión neuromuscular, así como sobre el comportamiento locomotor.
Los resultados de la investigación, que se han publicado en Nature Communications, muestran que la sobreexpresión de la molécula de adhesión FasII –equivalente a NCAM1 en humanos– desempeña un papel «clave» en la aparición de alteraciones sinápticas y conductuales.
Además, mediante aproximaciones genéticas, demostraron que la reducción o modulación específica de FasII era capaz de revertir estos defectos, identificándola como un posible mecanismo clave y una potencial diana terapéutica en la enfermedad.
En la investigación ha participado el Grupo de Investigación en Genómica Traslacional Humana de Incliva-Universitat de València (BIOTECMED), coordinado por Rubén Artero, también investigador del CIBERER (Centro de Investigación Biomédica en Red Enfermedades Raras) del Instituto de Salud Carlos III.
Destaca la participación de la doctora Ariadna Bargiela, investigadora postdoctoral Miguel Servet, y el doctor Javier Poyatos García, investigador postdoctoral Juan de la Cierva, ambos integrantes del Grupo de Investigación de Incliva, y del doctor Juan J. Vilchez: investigador honorifico de la Universitat de València y colaborador con este grupo.
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