La mayoría de españoles comparten una visión proambientalista y sensible a proteger la naturaleza, según un estudio
MADRID, 15 Jul. Agencias –
La amplia mayoría de los españoles, de forma transversal a los distintos segmentos sociodemográficos, comparte una visión proambientalista, sensible al valor de protección de la naturaleza y, específicamente, de la biodiversidad como componente de la riqueza de un país.
Así lo refleja el estudio de Fundación BBVA ‘Percepciones de la naturaleza y la biodiversidad’ publicado este miércoles y elaborado a partir de una encuesta realizada a más de 2000 personas en junio de 2026.
El conjunto de la sociedad española siente un alto nivel de interés por los temas de la naturaleza (media de 7,6 en una escala de interés del 0 al 10) y una amplia mayoría muestra también interés por la ciencia (7,1), que constituye una de las fuentes principales de los valores medioambientales.
El alto interés declarado por los temas de naturaleza se corresponde con prácticas, habituales entre la mayoría de los ciudadanos, como ver vídeos y documentales de temas de naturaleza (un 77% responde que acostumbra a hacerlo), buscar información en Internet (67%) y, en menor proporción, leer noticias en los periódicos sobre dichos contenidos (40%).
La imagen de la población española acerca de la naturaleza es prácticamente idéntica, fuertemente vinculada a percibir su belleza y singularidad, como marco que proporciona bienestar emocional («paz y tranquilidad»), en un equilibrio delicado y alterable por la actividad humana.
Por otro lado, tres de cada cuatro españoles (75%) consideran que los seres humanos evolucionaron a partir de especies animales anteriores, mientras que un 18% sostiene que fueron creados por Dios o por un ser superior.
LOS ESPAÑOLES CREEN QUE LA TIERRA ES UNA JOYA QUE HAY QUE PRESERVAR
La idea de que ‘el planeta Tierra es una joya que debemos preservar’ alcanza un valor medio de 9,6 en una escala de 0 a 10 (en la que 0 significa «completamente en desacuerdo» y 10 «completamente de acuerdo»); la naturaleza ‘inspira paz y tranquilidad’ obtiene una media de 9,2 y la percepción de que el equilibrio de la naturaleza es ‘muy delicado y fácilmente alterable por la actividad humana’ un 8,6.
El estudio señala que tan solo un 9% expresa un elevado grado de acuerdo con la idea de que el crecimiento económico es más importante que la protección de la naturaleza, mientras que el 39% se muestra en desacuerdo de manera muy marcada. La idea de que la explotación de la naturaleza resulta inevitable para que la humanidad progrese genera una mayor división, pero alcanza 5 puntos de media.
Existe un amplio rechazo a la idea de que los animales existen para ser utilizados por los seres humanos (acuerdo del 3,2 sobre 10); en cambio, cuando la referencia se desplaza al mundo vegetal, las posiciones se muestran más divididas. La afirmación de que las plantas existen para ser utilizadas por los seres humanos alcanza una valoración media de 5,2 puntos, reflejando una percepción más instrumental de la naturaleza vegetal que de la esfera animal.
CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD
Una faceta central de la protección de la naturaleza es la conservación de la biodiversidad, entendida como la variedad de formas de vida que existen en el planeta.
Al preguntar a los ciudadanos sobre las principales problemáticas vinculadas a esas formas de vida, la mayoría atribuye a todas ellas el carácter de «muy grave»: el 68% califica así la extinción de especies animales y el 65% la destrucción de sus espacios o hábitats, mientras que la sobreexplotación del mar por la pesca es calificada como muy grave por el 47% y bastante grave por el 34% de la población.
Esta percepción se traduce también en una elevada preocupación personal por la desaparición de especies. Preguntados por la pérdida de especies animales en el conjunto del planeta, dos de cada tres españoles (67%) sitúan su preocupación entre 8 y 10 en una escala de diez puntos, con una valoración media de 8,1.
Cuando la pregunta se refiere específicamente a España, la preocupación aumenta ligeramente: el 70% se sitúa en los niveles máximos y la valoración media asciende hasta 8,2 puntos. Apenas un 2% considera que se trata de una cuestión poco o nada preocupante.
La amplia mayoría de la población considera que la diversidad de plantas y animales constituye un componente esencial de la riqueza del país y del bienestar de los seres humanos (con un valor promedio de 9,4 en una escala de cero a diez), y que estos tienen la responsabilidad de preservarla (9,2).
Existe también un amplio consenso en torno al reconocimiento de la interdependencia entre el bienestar de la especie humana y la diversidad de plantas y animales (9). Asimismo, la mayoría atribuye a la actividad humana una responsabilidad directa en la extinción de especies (media de 8,3) y consideran que esta pérdida supone también una amenaza para la propia supervivencia de nuestra especie (7,9).
En consonancia con la importancia atribuida a la pérdida de la biodiversidad del planeta, la mayoría se muestra en desacuerdo con afirmaciones que minimizan la trascendencia de este problema, como que «existe una gran cantidad de especies y la pérdida de algunas no es hoy un problema grave» (3,3) o que «con los problemas que hay en el mundo, la conservación de especies no es un problema importante» (3,1).
FAMILIARIDAD CON ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
La concienciación ambientalista en la sociedad española se refleja también en la familiaridad de los ciudadanos con especies amenazadas, si bien la mención espontánea (no sugerida en el cuestionario) aparece fuertemente concentrada en aquellas que son objeto de atención preferente por los medios de comunicación: tres de cada cuatro españoles (74%) pueden mencionar el nombre de alguna especie en peligro de extinción, destacando en particular el lince ibérico, citado por más de la mitad de la población (56%), seguido a distancia por el lobo (17%), el oso pardo (15%) y el águila imperial ibérica (7%).
El estudio subraya que «la conservación de la naturaleza depende no solo de los valores, actitudes y comportamientos individuales, sino también de la capacidad de las instituciones públicas y de las organizaciones sociales para prevenir, regular y gestionar las amenazas que afectan a la biodiversidad».
En este contexto, explora el grado de confianza que la ciudadanía deposita en algunos actores encargados de proteger el patrimonio natural: la mayoría de los ciudadanos confía de manera muy destacada en el trabajo que realiza para preservar la naturaleza el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, el SEPRONA (7,1 en una escala de confianza del 0 al 10) y, a alguna distancia las asociaciones de protección de los animales (6,7) y las organizaciones ecologistas (media de 5,9).
Hay mayor división y también desconocimiento respecto a la labor de la Fiscalía de Medio Ambiente (media de 5,0 y un porcentaje que no sabe del 10 por ciento) y el Ministerio de Transición Ecológica (media de 4,7 y porcentaje de no sabe del 8%).
CL11
