14 julio 2026
Las regiones árabes siguen siendo las menos representadas en el sistema del comercio mundial
Compartir esto:

NACIONES UNIDAS – A pesar de la importancia del comercio internacional como motor del crecimiento económico y el desarrollo, solo 14 de los 22 Estados árabes son miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Los demás corren el riesgo de perder oportunidades para una mayor integración en la economía mundial y en el sistema comercial multilateral que facilita la OMC.

Un nuevo estudio conjunto elaborado por la OMC, el Fondo Monetario Árabe, el Banco Islámico de Desarrollo y el Centro Islámico para el Desarrollo del Comercio examina los beneficios de la adhesión a la OMC, las barreras a las que se enfrentan los Estados árabes que desean adherirse y las características económicas que definen a la región.

Según la publicación, la pertenencia a la OMC ha «facilitado y garantizado importantes oportunidades de exportación en los mercados de otros miembros de la OMC», al tiempo que ha propiciado «condiciones de mercado competitivas y un entorno favorable a las empresas».

La pertenencia a la OMC puede generar la previsibilidad y la estabilidad necesarias para atraer inversión extranjera directa, al tiempo que fomenta la diversificación económica y respalda la reforma normativa.

Los beneficios potenciales de la pertenencia a la OMC también pueden reflejarse en el rendimiento logístico de las economías árabes. Según el Índice de Rendimiento Logístico de 2023 del Banco Mundial, los miembros árabes de la OMC suelen superar a las economías no miembros en materia de infraestructuras, envíos internacionales, competencia logística y otros sectores relacionados con la logística.

El Índice registró que los miembros árabes de la OMC obtuvieron una puntuación logística media de 3,17, frente a una media de 2,25 entre los Estados no miembros. Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) ocuparon el primer puesto entre las economías árabes con una puntuación de 4,0. Por el contrario, Estados no miembros como Somalia y Libia obtuvieron puntuaciones de 2,0 y 1,9, respectivamente.

Fuente: Visualizaciones de IPS con base en los datos del Índice de Desempeño Logístico Internacional del Banco Mundial

A pesar de los posibles beneficios de la adhesión a la OMC, el proceso de adhesión ha resultado ser largo para los Estados árabes. Siete países que solicitan la adhesión —Argelia, Iraq, Líbano, Somalia, Sudán, Libia y Siria— llevan inmersos en procesos de adhesión desde hace una media de 18 años o más, y las negociaciones de algunos países han permanecido inactivas durante largos períodos.

El informe atribuyó estos retrasos a una combinación de retos institucionales, inestabilidad política y agitación económica. La inestabilidad política y los conflictos han perturbado especialmente la inversión y las infraestructuras, lo que ha frenado el desarrollo tan necesario en algunas partes de la región, mientras que los marcos normativos débiles han complicado los esfuerzos por armonizar las políticas nacionales con los requisitos de la OMC.

Para que se produzca la adhesión, se requieren amplias reformas jurídicas e institucionales, coordinación entre los organismos reguladores y los ministerios, y un compromiso político sostenido a lo largo de los años de negociaciones. El informe identifica la historia de las economías de planificación centralizada como una de las características definitorias que ha complicado la adhesión de algunos Estados árabes.

«Una consecuencia inevitable de esta historia fue la limitada experiencia adquirida en la regulación y la gestión de una economía competitiva impulsada por el sector privado», afirma el informe. «La transformación de una economía de planificación centralizada a un modelo de economía de mercado suele requerir un cambio fundamental en el papel del gobierno, que pasa de ser un productor a convertirse en un regulador», agrega.

Estos retos se ven aún más complicados por las considerables diferencias económicas entre las economías árabes que buscan integrarse en el sistema comercial mundial.

La dependencia del petróleo y el gas para las exportaciones sigue siendo especialmente significativa.

En 2020,  97 % de las exportaciones totales de Iraq y 95 % de las exportaciones tanto de Argelia como de Libia correspondieron a combustibles; estos tres países aspiran a adherirse a la OMC. El informe sostiene que esta dependencia deja a las economías vulnerables a las fluctuaciones de los mercados mundiales de materias primas y aboga por una mayor diversificación económica.

Las disparidades económicas de la región también pueden observarse a través de la composición del comercio de mercancías.

Durante 2022, Arabia Saudí registró un superávit comercial de mercancías de 221 300 millones de dólares, seguida de los Emiratos Árabes Unidos, con 112 300 millones, y de Qatar, con 97 500 millones.

Egipto, por su parte, registró un déficit comercial de 37 000 millones de dólares, mientras que Marruecos y Líbano tuvieron déficits de 30 300 millones y 15 100 millones de dólares, respectivamente, lo que refleja sus respectivas balanzas comerciales.

Estas composiciones comerciales ponen de relieve las características económicas muy diferentes entre los Estados árabes y la forma en que participan en el sistema comercial mundial.

Varios de los mayores exportadores de materias primas de la región dependen en gran medida del petróleo y el gas, entre ellos Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Omán, Kuwait, Iraq, Argelia y Libia.

Otras economías árabes, como Egipto, Jordania, Túnez, Marruecos y el Líbano, tienen sectores de hidrocarburos más reducidos y una mayor dependencia de los bienes importados.

Estas diferencias estructurales, junto con los distintos niveles de estabilidad política y capacidad institucional, implican que las estrategias para una mayor integración en el sistema comercial mundial no pueden ser uniformes. El informe sostiene que las estrategias de adhesión a la OMC deben, por el contrario, adaptarse a las circunstancias económicas e institucionales específicas de cada país.

Aunque los Estados árabes puedan diferir en su forma de comerciar, el comercio sigue siendo fundamental para el motor económico de la región, ya que representará 87 % del produc to interno bruto (PIB) de las economías árabes en 2023.

Por otra parte, el comercio intraárabe solo representó el 9,9 % del total de las exportaciones, mientras que las importaciones intraárabes representaron el 12,1 % del total de las importaciones durante el mismo período.

Las organizaciones internacionales han tratado de abordar algunas de las barreras a las que se enfrentan los países que solicitan la adhesión a la OMC.

En Iraq, la Unión Europea (UE) financió el «Proyecto de fortalecimiento de la cadena de valor agrícola y agroalimentaria y de mejora de la política comercial» (Saavi), que ha prestado ayuda a Irak en su proceso de adhesión a la OMC.

El Saavi tiene como objetivo armonizar las políticas comerciales de Iraq y las normas internacionales con el marco de la OMC mediante asistencia técnica, desarrollo de capacidades y servicios de asesoramiento.

El informe sostiene que una mayor participación en el sistema comercial multilateral puede contribuir en gran medida a la diversificación económica y a una mayor integración de las economías árabes en las cadenas de valor y de suministro globales.

Ello especialmente si se toma como referencia el modelo de los países del Golfo, donde los sectores vitales de la energía, los productos petroquímicos y los metales se han convertido en elementos innegociables del sistema comercial internacional.

Sin embargo, el informe señala que la adhesión a la OMC por sí sola no puede garantizar estos resultados. Para los siete Estados árabes que solicitan la adhesión, el fortalecimiento de las instituciones reguladoras, la mejora de la coordinación entre los organismos gubernamentales y el mantenimiento de un compromiso político sostenido serán fundamentales para avanzar en los procesos de adhesión, que ya han durado una media de más de 18 años.

T: MF / ED: EG

CL14