Chamberí se llena de vida pese al calor con un mercadillo al aire libre impulsado por tres jóvenes madrileñas
MADRID, 5 Jul. Diario Dia –
Brandy Be, el mercadillo impulsado por tres jóvenes madrileñas de entre 21 y 22 años, llegará este domingo al distrito de Chamberí, concretamente a la calle Bravo Murillo, con la intención de ir más allá del formato tradicional y convertir las compras en una experiencia compartida para toda la familia.
Tras pasar por Pozuelo de Alarcón, Alcobendas y Las Rozas, el proyecto, que tiene apenas dos años, llega por primera vez con más de 70 puestos de moda, decoración y complementos, además de música, actividades infantiles, magia, un espacio para mascotas y otro para causas solidarias.
La cita se celebrará en la calle Bravo Murillo, junto a la zona de Canal, entre las 10.30 y las 15.30 horas, con acceso gratuito. El objetivo de sus impulsoras es consolidar una edición mensual el primer domingo de cada mes –con pausa en agosto– e incorporar a partir de septiembre una oferta gastronómica con puestos de degustación y pinchos para convertir el mercado en un pequeño festival al aire libre.
Una de las señas de identidad de Brandy Be es la selección de expositores. Sus tres socias –Gabriela Viloria, Anna Moral y Paula Fernández– combinan vendedores habituales de mercadillos consolidados con marcas emergentes y firmas de autor para ofrecer una propuesta diferente en cada edición con ropa y complementos de tendencia.
Actualmente, el mercadillo se instala el primer y tercer viernes de cada mes en Pozuelo de Alarcón, el tercer domingo en Alcobendas, el segundo y cuarto domingo en Las Rozas y, desde este fin de semana, el primer domingo de cada mes en Chamberí.
TENDENCIAS Y UNA SELECCIÓN DIFERENTE
El proyecto nació hace un par de años cuando las jóvenes estudiaban Liderazgo Emprendedor e Innovación, un grado universitario impulsado por la Universidad de Mondragón. Sus primeras ediciones se celebraron en pequeños espacios del centro de Madrid con apenas cinco o diez marcas y formato ‘pop up’.
«Nos gusta la moda y queríamos traer al centro de Madrid puestos como los del mercadillo de Majadahonda», ha detallado en declaraciones a los medios Viloria, quien ha recordado que en aquellas primeras convocatorias llegaron a formarse colas de hasta hora y media para acceder.
En este sentido, ha atribuido parte del crecimiento del proyecto a la comunidad creada en redes sociales como Instagram y TikTok, donde muestran las marcas participantes, anuncian las próximas citas y recogen propuestas de sus seguidores. En Instagram tienen 31.500 seguidores.
«Nuestros seguidores confían en nuestro criterio a la hora de seleccionar los puestos», ha defendido una de sus impulsoras, que ha recalcado que el objetivo siempre ha sido reunir marcas con las últimas tendencias y ofrecer una selección «diferente» a la de otros mercados.
MÁS DE 70 PUESTOS Y OFERTA GASTRONÓMICA
La edición de Chamberí reunirá entre 70 y 80 puestos de ropa de mujer, hombre y bebé, decoración de hogar, bolsos, bisutería, complementos, telas, manteles o gafas, entre otros. También contará con un espacio dedicado a las mascotas y un puesto solidario cedido gratuitamente a asociaciones que necesiten recaudar fondos para distintas causas, como la investigación contra el cáncer o proyectos relacionados con el autismo.
Además de las compras, el mercado ofrecerá pintacaras, espectáculos de magia, música con DJ y distintas propuestas familiares. A partir de septiembre las organizadoras incorporarán puestos gastronómicos con degustaciones y pinchos tanto para comer en el lugar como también para llevar.
Viloria ha asegurado que el mercadillo en Chamberí es «la edición más solicitada» por el público y defiende que este tipo de iniciativas sirven para dar visibilidad a pequeñas marcas que no cuentan con un establecimiento físico.
EXPANDIR EL PROYECTO A OTRAS COMUNIDADES
Las tres jóvenes compaginan la organización de estos mercadillos con el desarrollo de nuevos formatos como tardeos, fiestas y festivales, con la vista puesta en extender el proyecto a otras comunidades autónomas.
Asimismo, Viloria ha reconocido que el camino no ha sido sencillo y que gran parte del trabajo ha consistido en negociar con distintos ayuntamientos y administraciones. En el caso de Madrid, el proyecto ha requerido la autorización de la Junta Municipal de Chamberí, aunque tienen la suerte de que la calle donde se instalará el mercadillo se corta al tráfico los domingos.
«En nuestro entorno está más visualizado el hombre como la persona de negocios, pero por ser mujeres no tenemos menos oportunidades. Al principio puede sorprender más, pero cuando ven que te pones seria y que el proyecto funciona, cambia la percepción», ha explicado la joven, que ha remarcado que el camino hasta llegar a Chamberí ha requerido «mucho esfuerzo, dinero y constancia».
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