Los líderes europeos apuestan por nuevos recursos propios para desbloquear el futuro presupuesto

Los líderes europeos apuestan por nuevos recursos propios para desbloquear el futuro presupuesto
Compartir esto:

BRUSELAS 19 Jun. –

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han apostado este viernes por acelerar los trabajos sobre nuevos recursos propios para financiar el próximo Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) para el periodo 2028-2034, una de las cuestiones más sensibles de una negociación que los líderes aspiran a cerrar antes de que finalice el año para garantizar la puesta en marcha de los nuevos programas europeos a partir del 1 de enero de 2028.

Según han explicado fuentes europeas al término del debate celebrado en el Consejo Europeo, los Veintisiete han constatado avances en varios capítulos de la negociación presupuestaria, entre ellos el instrumento de competitividad, el pilar de acción exterior o algunos aspectos de la nueva arquitectura presupuestaria, aunque admiten que la «ecuación financiera» sigue siendo la cuestión más delicada y la que determinará la posibilidad real de alcanzar un acuerdo político en los próximos meses.

«El volumen total del presupuesto sigue siendo objeto de discusión, aunque existe consenso en que deberá estar a la altura de las ambiciones de la Unión Europea. Esto también implicará encontrar un nivel adecuado de recursos para financiar las prioridades de la UE. Por ello, los nuevos recursos propios serán una parte muy importante de esta ecuación financiera», han añadido.

En este sentido, los líderes coinciden en que el futuro presupuesto deberá estar a la altura de las nuevas ambiciones de la Unión en ámbitos como la seguridad, la defensa, la competitividad o la transición ecológica y digital, aunque el volumen global de las cuentas sigue siendo generando divisiones entre los Estados miembro.

Hasta ahora, las posiciones han oscilado entre los países partidarios de un presupuesto más austero, como Alemania, Países Bajos, Suecia o Austria, que reclaman contener el gasto y rechazan recurrir a una mayor deuda común, y el grupo de los denominados ‘Amigos de la Cohesión’, del que forman parte España, Italia, Portugal, Polonia o Rumanía, entre otros, que defienden unas cuentas más ambiciosas y advierten de que las nuevas prioridades de la Unión no pueden financiarse en detrimento de las políticas agrícolas y de cohesión.

«Existe acuerdo en que el presupuesto tendrá que corresponderse con las ambiciones de la Unión», señalan las mismas fuentes, que admiten, no obstante, que esto obligará a encontrar «el nivel adecuado de recursos» para financiar las prioridades europeas.

Por ello, los nuevos recursos propios se perfilan como una pieza clave de la negociación. Las propuestas ya presentadas por la Comisión Europea seguirán siendo la base de trabajo, aunque los líderes también se han mostrado abiertos a seguir explorando otras opciones planteadas por el Parlamento Europeo.

En este contexto, los líderes han pedido a la próxima presidencia irlandesa del Consejo de la UE, que asumirá el relevo de Chipre en el segundo semestre del año, que dé prioridad a los trabajos sobre nuevas fuentes de ingresos y presente una propuesta «ambiciosa y equilibrada» antes de la Cumbre europea de octubre, junto con una nueva versión del documento de negociación que servirá de base para la recta final de las conversaciones.

El objetivo sigue siendo cerrar un acuerdo antes de finales de 2026, un calendario que los países del bloque consideran esencial para evitar retrasos en la puesta en marcha del próximo presupuesto y para impedir que el ciclo electoral previsto en varios Estados miembro durante 2027 complique aún más unas negociaciones que ya se anticipan especialmente difíciles.

NUEVAS FUENTES DE FINANCIACIÓN

Entre las nuevas fuentes de ingresos planteadas por Bruselas figuran recursos vinculados a los objetivos climáticos de la Unión, como el régimen europeo de comercio de derechos de emisión (ETS, por sus siglas en inglés) y el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés), además de nuevas contribuciones basadas en los residuos electrónicos no recogidos, un recurso corporativo para Europa y otro ligado a los impuestos especiales sobre el tabaco.

La Comisión defiende que este paquete permitiría diversificar las fuentes de financiación del presupuesto comunitario, mantener estables las contribuciones nacionales pese al aumento de las necesidades de inversión y contribuir al reembolso de la deuda emitida para financiar el fondo de recuperación ‘NextGenerationEU’.

En la propuesta presentada el pasado verano, el Ejecutivo comunitario sostiene que «un presupuesto ambicioso centrado en las prioridades europeas debe basarse en un sistema de ingresos más moderno y más europeo», capaz de sostener las nuevas prioridades de la Unión, desde la competitividad y la defensa hasta la transición ecológica y la futura ampliación.

CL8