La familia de la víctima de Belfast pide el cese de los ataques xenófobos


Empezaron incendiando contenedores en el centro de Belfast. Luego autobuses. Algunos completamente devorados por las llamas. Pero el principal objetivo de los violentos, organizados a través de las redes, eran los inmigrantes. Destrozaron sus comercios, atacaron sus viviendas y cuando pudieron les prendieron fuego. Un paisaje casi de guerra en algunas calles que dejaba atrapados a los vecinos. Necesitaron la ayuda de los antidisturbios para salir y ponerse a salvo. Yara, inmigrante ucraniana, cuenta el miedo que pasó. Escapó por la puerta trasera de su casa. La violencia que también derivó en peleas se desató poco después de que se hiciera viral el video del brutal apuñalamiento protagonizado por ese hombre. Un migrante sudanés que causó graves heridas a un vecino de su mismo bloque. Tras condenar la agresión, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha calificado de inaceptable la batalla campal de ayer, que algunos aún les cuesta creer. La propia familia de la víctima ha pedido el cese de estos ataques xenófobos.
