Garzón denuncia la «muerte civil» a Zapatero tras su imputación y propone regular las actividades de los expresidentes

MADRID, 6 Jun. –
El exjuez Baltasar Garzón ha denunciado la «muerte civil» a la que, a su juicio, se ha sometido al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras ser imputado por la Audiencia Nacional (AN) por el ‘caso Plus Ultra’ y ha propuesto regular las actividades de los expresidentes.
«Es muy difícil reparar ya la muerte civil a la que se ha sometido al presidente, a su familia y a todos», ha declarado Garzón durante una entrevista concedida a los medios, con motivo de la presentación de su nuevo libro ‘La democracia amenazada’ (Planeta).
Así se ha expresado después de que el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama haya acordado investigar a Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’ por presunto delito de tráfico de influencias, convirtiéndose en el primer exjefe del Ejecutivo de la democracia en ser imputado en una causa de presunta corrupción.
Garzón ha apuntado que una resolución en fase de instrucción «no puede ser absolutamente categórica o definitiva» porque «pueden ocurrir muchas cosas» como «confirmarse esos indicios o desvirtuarse», añadiendo que «a día de hoy ni siquiera los investigados han prestado declaración». «Se ha publicado como sentencias definitivas absolutamente todo», ha criticado.
«¿Para qué la contundencia? ¿Por qué no haber sido a lo mejor un poco más prudente? No se puede afirmar como si fuera una sentencia definitiva», ha cuestionado, lamentando no ser más «cuidadosos» con el lenguaje y avisando que aún «hay que esperar a ver qué elementos se corroboran y se constatan». «No se puede hablar de corrupción de momento porque no sabemos lo que va a ocurrir», ha esgrimido.
En este sentido, ha indicado que «lo terrible» es que Zapatero –a quien ha recordado como «un presidente democrático de un gobierno en España durante años muy complejos y duros»– se vea «en esa tesitura».
Además, ha abogado por regular las actividades de los expresidentes: «Quizás lo que hay que hacer y lo que se tendría que haber hecho es regular las actividades que pueden desarrollar los expresidentes de Gobierno, primeros ministros, presidentes de República… De lo que pueden o no pueden hacer si actúan investidos de dichos cargos. Si utilizas esa forma o esa presencia pública, hay que tener una regulación», ha propuesto.
EL PP «NUNCA» ACEPTÓ LA ‘GÜRTEL’
En su libro, Garzón señala que la corrupción es un fenómeno que ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes y que su aceptación e incidencia no han sido las mismas en unos y otros países. Al respecto, preguntado por si encuentra diferencias entre causas de corrupción del PP como el ‘caso Gürtel’ y los presuntos casos que rodean actualmente al PSOE, el exjuez ha aseverado que «hay diferencias», sobre todo, en el «tratamiento» de los mismos.
«Lo que estamos viviendo ahora, por lo menos hasta donde conocemos, son casos aislados de corrupción que han sido contestados políticamente como debían», ha defendido, en referencia a las imputaciones del exministro de Transportes José Luis Ábalos y el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, argumentando que cuando se detectaron dichas actuaciones «se tomaron decisiones».
Por el contrario, el exjuez ha sostenido que, en sus palabras, el PP «nunca» aceptó el ‘caso Gürtel’ a pesar de las sentencias «definitivas y condenatorias», y sólo aceptó aquellas que «eran absolutorias».
«A mí no se me olvida, porque fui el juez instructor del caso Gürtel inicial, cuando en 2009 se dijo por toda la cúpula del Partido Popular ‘esto no es una trama del PP, sino contra el PP’. Y yo no hice ninguna trama contra el PP, algunos otros sí hicieron esa trama», ha sentenciado.
Así las cosas, ha instado al Partido Popular a asumir su «propia corrupción»: «Cuando el Partido Popular ataca a la corrupción del oponente político y habla de reformar o de regenerar la democracia, estoy de acuerdo, pero asume lo tuyo también. ¿Qué pasa, que sólo ha habido corrupción en el Partido Socialista? Asume la propia. A día de hoy todavía no se asume, y yo sigo esperando a que se reconozca».
VE EN FEIJÓO «PURA APARIENCIA» ANTE UNA HIPOTÉTICA MOCIÓN
Garzón ha afirmado que ve «inviable» que se den las condiciones para una mayoría alternativa al actual Gobierno que pudiera unirse en el Congreso para propiciar una moción y un adelanto electoral, tras la llamada del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a reunir apoyos con PNV y Junts.
Al hilo, ha calificado como «llamativa» la expresión de «hablar de cosas serias» utilizada por Feijóo para zanjar la posibilidad de ir a Waterloo (Bélgica) para verse con el líder de Junts, Carles Puigdemont, con el objetivo de hablar de una posible moción de censura contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, unas palabras con las que, según Garzón, «se descalifica a sí mismo».
«Toda la argumentación de una posible moción de censura y pedir la invocación de los grupos para que la apoyen, es lo que llamaríamos fuegos fatuos, una pura apariencia que no tiene consistencia y que es un juego político más», ha espetado, advirtiendo que «con las cosas que ponen en juego la democracia, no se juega».
Garzón ha pedido así al líder de la oposición que tome «decisiones»: «Precisamente porque has hablado de cosas serias como es una moción de censura, lo que tienes que asumir es presentarla. Y por la otra parte, si el presidente del Gobierno considera que no tiene los apoyos suficientes, pues podrá optar por una moción de confianza».
«Primero comienza por lo que tú deberías hacer y si es apoyar al Gobierno y seguir adelante, pues ánimo, y si no estás de acuerdo, toma decisiones. Eso es lo que yo le pido a quienes nos representan, y no estar en esta especie de parálisis política en la que semana a semana vemos insultos en el Congreso o en el Senado», ha deplorado.
«LA INDIFERENCIA NO ES UNA OPCIÓN»
Con todo, ante un eventual nuevo gobierno formado por PP y Vox tras las próximas elecciones generales previstas para 2027, el exmagistrado ha manifestado que «sería un alto riesgo y de coste muy importante para la democracia española que hubiera un gobierno en el que la extrema derecha entrara a formar parte».
«Lo que estamos viendo es precisamente un ataque sistemático a derechos consolidados y, como demócrata, ni me puedo silenciar ni me puedo callar», ha alertado, remarcando que «el silencio y la indiferencia no son una opción».
Desde su punto de vista, el discurso de extrema derecha como el que se está produciendo en otros países «no cumple lo que dice» y, si lo cumple, «pone en riesgo» a los demás.
«Ahí tenemos las políticas de Donald Trump, de Javier Milei o de Viktor Orbán», ha enumerado, resaltando que desea que la situación de una coalición entre PP y Vox «no se produzca». «Hay que tener mucho cuidado», ha concluido.
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