La huelga médica encara el tercer día con un seguimiento de 19,20% y tras acumular otros más de 87.000 actos suspendidos

La huelga médica encara el tercer día con un seguimiento de 19,20% y tras acumular otros más de 87.000 actos suspendidos
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SEVILLA 20 May. (Agencias) –

La huelga médica encara en Andalucía el tercer día con un seguimiento medio del 19,20% y tras acumular otros más de 87.000 actos suspendidos. Concretamente, entre el lunes y el martes, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha tenido que cancelar 87.077 actos, lo que tiene un impacto económico de 12,9 millones de euros. El lunes, fueron 44.719 los actos suspendidos (6,5 millones); y el martes, 42.358 con una repercusión económica de 6,4 millones.

Son los datos facilitados por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias a los medios. En cuanto al seguimiento del paro este miércoles, en Andalucía, ha sido del 19,20%. Por provincias, en Almería, del 25,79%; en Cádiz, 19,89%; en Córdoba, 11,30%; en Granada, 18,27%; en Huelva, 24,73%; en Jaén, 12,02%; en Málaga, 19,56%; y en Sevilla, 21,11%.

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) afronta desde este lunes 18 de mayo y hasta el 22 la quinta semana de huelga médica. Desde la huelga del 9 al 12 de diciembre de 2025 y hasta el paro del 27 al 30 de abril de este año, el SAS ha tenido que suspender una media diaria de 60.645 actos asistenciales. En total, se han suspendido en las cuatro semanas de huelga anteriores 1.091.612 consultas, operaciones, pruebas diagnósticas y consultas externas hospitalarias, lo que ha tenido un impacto económico de más de 150 millones de euros.

La primera semana de paros, del 9 al 12 de diciembre de 2025, fue la que más impacto médico tuvo, con 329.399 actos asistenciales no realizados y un impacto económico de 38 millones, según el desglose de cifras ofrecidos por la Consejería a preguntas de Europa Press. Afectó a 212.471 consultas de Atención Primaria; a 4.044 intervenciones quirúrgicas; a 18.181 pruebas diagnósticas y a 95.773 consultas externas hospitalarias. Del 16 al 20 de febrero de este año, cuando se convocó la segunda semana completa de huelga, fueron 299.430 los actos asistenciales suspendidos y 39,4 millones el impacto económico.

En esos cinco días se suspendieron 177.281 consultas en Atención Primaria; 5.007 intervenciones quirúrgicas; 20.618 pruebas diagnósticas y 96.524 consultas externas hospitalarias. La semana del 16 al 20 de marzo supone la cancelación de 256.000 actos asistenciales, con un coste de 34 millones. El desglose es el siguiente: 150.000 consultas de Atención Primaria; 4.400 operaciones; 17.000 pruebas diagnósticas y 83.000 consultas externas hospitalarias. Por último, del 27 al 30 de abril, el SAS canceló 206.783 actos asistenciales de los cuales 118.778 eran consultas de Atención Primaria; 4.215 operaciones; 14.988 pruebas diagnósticas y 68.802 consultas externas hospitalarias. El impacto económico fue de 27 millones de euros.

El presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), Rafael Ojeda, ha defendido mantener este modo de protesta frente a la «resistencia» del Gobierno central a negociar una salida al conflicto. «No nos vamos a rendir. Contra su resistencia, nuestra tenacidad y convicción». Ojeda ha señalado que «tenemos que seguir con la huelga por la negativa del Ministerio a hablar. No sabemos qué tiene realmente en mente, qué salida espera encontrar para este conflicto, pero, desde luego, no vamos a renunciar a nuestros objetivos», entre los que están una regulación propia de la profesión médica; un modelo de jornada laboral que «no suponga una forma de explotación»; una clasificación profesional «que nos haga justicia» y un cambio en las guardias que «hacemos obligatoriamente» para que se tengan en cuenta a la hora de la jubilación.

Preguntado sobre la continuidad de la huelga, el presidente del SMA ha descartado abandonar pese a que «no hay ningún contacto oficial ni informal». «Una estrategia clásica de la Administración es esperar a que la huelga se agote, pero no nos vamos a cansar ni a rendir», ha advertido Ojeda, que reconoce que lo que piden «es difícil» porque «supone un cambio de modelo». «Tenemos que ser inteligentes y saber usar nuestra fuerza con inteligencia y criterio», ha apostillado.

CL11