El ácido tranexámico previene hemorragias graves en partos por cesárea

El ácido tranexámico previene hemorragias graves en partos por cesárea
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    MADRID, 18 May. –

    El ácido tranexámico se usa ampliamente para prevenir o reducir el sangrado abundante, generalmente después de una cirugía o un traumatismo. Actúa inhibiendo la disolución de los coágulos sanguíneos y se recomienda para el tratamiento del sangrado intenso después del parto (hemorragia posparto).

Sin embargo, la evidencia de alta calidad sobre su uso profiláctico para prevenir la hemorragia posparto en mujeres de alto riesgo sigue siendo escasa.

Para abordar esta carencia, investigadores en China se propusieron examinar el efecto del ácido tranexámico en mujeres con placenta previa, un grupo con alto riesgo de hemorragia grave.

   Un ensayo realizado por el Laboratorio Provincial Clave de Enfermedades Obstétricas Mayores de Guangdong en China y publicado por ‘The BMJ’ revela que administrar ácido tranexámico a mujeres con placenta previa (cuando la placenta cubre la abertura cervical) que se someten a una cesárea produce una reducción significativa, aunque modesta, del sangrado intenso después del parto, sin que se observe un aumento de los efectos adversos graves.

   El ensayo incluyó a 1.694 mujeres embarazadas con placenta previa que tenían programada una cesárea en 24 unidades de maternidad de toda China entre julio de 2023 y marzo de 2025.

   Las participantes recibieron oxitocina profiláctica, un tratamiento estándar para reducir la pérdida de sangre después del parto, y fueron asignadas aleatoriamente para recibir ácido tranexámico intravenoso (845 mujeres) o placebo (849 mujeres) durante 10 minutos, comenzando dentro de los cinco minutos posteriores al pinzamiento del cordón umbilical.

   La principal variable de resultado fue la hemorragia posparto, definida como una pérdida de sangre de al menos 1.000 ml o una transfusión de glóbulos rojos dentro de los dos días posteriores al parto. También se registraron eventos adversos graves, como coágulos sanguíneos, convulsiones, lesión renal o hepática aguda y muerte materna.

   Los resultados muestran que el ácido tranexámico profiláctico redujo la tasa de hemorragia posparto en un 15%, pasando del 35,1% al 29,7% en comparación con el placebo. Esto significa que por cada 19 mujeres que reciben ácido tranexámico profiláctico, se prevendría un caso de hemorragia posparto. Las tasas de efectos adversos graves fueron similares entre los dos grupos.

   Los investigadores reconocen diversas limitaciones, entre ellas que los hallazgos son específicos de mujeres con placenta previa que recibieron oxitocina profiláctica y, por lo tanto, podrían no ser aplicables a otras poblaciones obstétricas. Sin embargo, se trató de un ensayo bien diseñado y los resultados fueron consistentes tras análisis posteriores, lo que sugiere que los hallazgos son sólidos.

   Por ello, concluyen: «En una población de alto riesgo, concretamente en mujeres con placenta previa sometidas a cesárea, el ácido tranexámico profiláctico produce una reducción estadísticamente significativa, aunque modesta, en la incidencia de hemorragia posparto».

   «Se justifican futuros estudios en diversos entornos internacionales para validar estos resultados e identificar subgrupos específicos de pacientes que tengan más probabilidades de beneficiarse del uso profiláctico del ácido tranexámico», finalizan.

CL11